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RECUERDOS DE UNA VIDA

Autor : Roberto Di Nóbile Terré

Y....un angel bajó del cielo, en la voz de BLANCA ROSA BAIGORRI

Hay personas en esta vida, que son tocadas con una varita mágica. La distribución que hace el Señor de nuestras cualidades es el misterio más grande de este mundo. Unos quieren y no pueden, ¿Porqué?. Y otros que ni siquiera lo piensan reciben un precioso don, cual es el de poder expresarse a través del canto. Sigue el misterio. Y en esto estoy con Galileo Galilei cuando dijo: "Es una temeridad hacer juez de las obras de Dios a nuestro flaco entendimiento..."

Que pensar entonces, cuando aparece un prodigio, una niña de 13 años en un concierto benéfico, nada más y nada menos que para interpretar "Caro nome" de la ópera "Rigoletto". Recordemos que a esa edad por lo general las voces aún no están formadas. Por los comentarios periodísticos es evidente que su interpretación estuvo acorde con la ingenuidad propia del personaje. Esta criatura nacida en Rosario, Argentina, es llevada de la mano de su señora madre Clara Urtubey de Baigorri, cantante y profesora de su hija, quien estudió canto con el maestro José María Escalante. Doña Clara tiene depositadas en su hija la mayor de las confianzas, por lo que se entrega totalmente para trasmitirle los secretos del estudio del canto. Qué misterio hay en esta niña, que en lugar de dedicarse a jugar con compañeras y amigas de la misma edad, emplea sus años juveniles en estudiar música realizando día tras día, solfeos, gorgeos, piquetados, ejercicio tras ejercicio, para conseguir un dominio y una impostación que le permitiera sortear todos los escollos que presenta este arte.

Trece años no son suficientes para demostrar algo, como no sea que la mano de Dios haya elegido a Blanca Rosa Baigorri, porque sabía que pondría alma, corazón y vida en desempeñarse como cantante. Cuatro largos años de estudios dirigidos por su señora madre dieron sus frutos. En el año 1934 el maestro César A. Metelli, crea la Asociación "Cultural Lírica", donde reagrupa a todos los cantantes de Rosario y entre ellos y ya con quince años se encuentra Blanca. Al año siguiente el primer espectáculo de la Asociación, un par de conciertos y la celebración de nuestra Fiesta Nacional, el 25 de Mayo, que como en años anteriores se realizaba con compañías extranjeras y casi siempre con algún monstruo sagrado, mientras que en esta ocasión son todos elementos locales. La ópera "Rigoletto" es la primera batalla que afrontarán nuestros muchachos y entre ellos Blanca en su primer papel importante, Gilda. Esto se repite al mes siguiente con la misma ópera y ya los comentarios no solo son favorables, son admirativos de que se pueda realizar una labor artística excepcional con tan solo 16 años.

También en Rosario teníamos nuestros monstruos sagrados, aquellos que con méritos y a veces no tantos, actuaban en todas las representaciones. Aparece de pronto esa niña de 16 años arrasando, con su primer papel protagónico. Muchos años han pasado desde aquel evento, y creo imaginar los comentarios surgidos a raíz de tanto éxito. Conviene recordar unas palabras de Leonardo da Vinci, "Luego que nace la virtud, engéndrase contra ella la envidia; de modo que antes habrá cuerpo sin sombra, que virtud sin envidiosa compañía".

Y dentro de nuestra debilidad humana, ¿es casi natural que esto ocurra?. Las luchas por el protagonismo siempre han hecho mella en la amistad, en la familia y no digamos en el arte. Pero es bueno y necesario un poco de aire fresco en el arte, vislumbrar un futuro como un hermoso amanecer. Recordemos un soneto de Guzmán Cruchaga, "Como si el ángel del Señor pasara, se embellece la tierra silenciosa y bajo el manto de la noche clara, nace el alba en el seno de la rosa".

Los escollos en este magnífico arte son brutales e inesperados y a Blanca se le presenta el primero y el más doloroso. Luego de estos ansiados éxitos, cuando sus estudios estaban encaminados hacia una brillante carrera, fallece su madre, el 14 de Abril de 1936.¿Que pasó por esa cabeza juvenil aún?, ¿ Dolor, desencanto, desesperación, sufrimiento, abandono? Quizás deberíamos recordar las palabras de G. Elliot cuando dice: "No hay desesperación tan absoluta como la que sobreviene en los primeros momentos de nuestra primera gran tristeza, cuando todavía no sabemos lo que es haber sufrido y recibir alivio, haber desesperado y recobrar la esperanza".

De aspecto tímido en el primer encuentro, Blanca ha demostrado carácter, genio, templanza. Se trasladó a Buenos Aires donde siguió cursos de perfeccionamiento con la profesora Virginia Tasso y la soprano Isabel Marengo. El triunfo profesional está cada vez más cerca. Proliferan sus entrevistas periodísticas donde confiesa, "Mamá para quien el arte era toda la vida, me enseñó a cantar, a cantar con cierta técnica, pués yo cantaba antes de tener uso de razón. Ella encaminó mis primeros pasos, las primeras lecciones, aquellas que llegan a influir en forma determinante en la carrera de una artista.....". Con solo 19 años y el mismo día que los cumple, ofrece un concierto en el teatro Colón de Rosario, acompañada por la orquesta sinfónica que dirige el maestro Alejandro Simcis Brian y los comentarios del público y la prensa no pueden ser más descollantes.

El maestro Oscar Giudice se encuentra desarrollando la idea de montar una compañía lírica para el interior de la República y piensa en Blanca. Le pide prepararse las óperas "Rigoletto", "Barbiere di Siviglia, "Lucia di Lammermour" y "Sonnambula". Y comienza el gran salto. El agradable vuelo por el que tanto luchó, se extiende sobre el ancho paisaje de nuestro país. Santa Fé, Salta, Tucumán, son testigos del progreso de nuestro ángel. Se prodiga en conciertos en la ciudad de Mendoza y actuaciones radiofónicas como LR5 Excelsior y LT8 Rosario, LT9 Roca Soler, LR1 El Mundo, LU2 Bahía Blanca. Y un salto hasta Montevideo para actuar en el Sodre. También disfrutaron de sus actuaciones la Sociedad Dante Alighieri, el Consejo de Mujeres de Buenos Aires y Rosario, Asociación "Ana María Benito". En una entrevista concedida al diario Democracia, el periodista manifiesta haberla encontrado, "Grácil como una nota musical, bella como un poema, y con unos ojazos gitanos, capaces de quitarle el sueño al Don José de "Carmen". Todo esto contrasta con la idea que nos habíamos hecho de encontrar una soprano tipo standard, regordeta, bajita, de gran busto y gorgojitos para hablar".

El éxtasis triunfal está a la vista. El año 1942 es becada por el teatro Colón de Buenos Aires, máxima institución lírica de Sudamérica. Solo cuenta con 23 años cumplidos y una serie de triunfos se acumulan en su haber. Participa en el "Barón gitano" de J. Strauss (h). El bajo Felipe Romito es su profesor de arte escénico. Su período en el Teatro Colón es borrascoso, tiene pequeñas participaciones, la insidia, la envidia, los acomodos, se encuentran en su camino. Anunque "mal de muchos consuelo de tontos", esto ocurre en muchos teatros del mundo. Hay artistas ancladas a una ópera, monopolizando sus actuaciones y por las razones que sean, o mejor dicho por las razones que sabemos, no permiten la aparición de nuevas estrellas en el firmamento. Esto ocurrió con Blanca, quien no obstante haber demostrado con creces sus condiciones y su superioridad en determinadas óperas, vió frustrados sus intentos durante un período de tiempo. Transcurren los dos siguientes años actuando por el interior del país participando en conciertos como en óperas, en las ciudades de La Plata, donde en el Teatro Argentino actúa junto al famoso barítono Carlo Galeffi, Bahía Blanca, Rosario, Mendoza. En Montevideo varios conciertos acompañada del tenor Antonio Vela y el barítono Renato Cesari. Luego Brasil donde la Radio PRE 4 Cultura, de Sao Paulo, la contrata para una serie de conciertos radiales y actuaciones en el Casino de Guarujá.

Siguen las entrevistas periodísticas, en este caso para la revista Cine Argentino, la revista femenina Para Tí, Sintonía, Mundo Radial. Participa en el Teatro Avenida de Buenos Aires, en una zarzuela española "Carmen la sevillana". En esta, comparte su actuación entre otros con el tenor Roberto Maggiolo. Más giras al interior del país, Tucumán donde participó junto al tenor español Jesús de Gaviria y el barítono Renato Cesari, y otra temporada en el Teatro Argentino de La Plata.

Su vida está plagada de anécdotas, pero la más recordada, por el errado vaticinio, es aquella en la que una famosa soprano mundialmente conocida e idolatrada en algunos países, le sugirió abandonara el canto ya que en el término de dos o tres meses se quedaría sin voz, debido a la escuela errónea con que cantaba. ¿Le dejó esto alguna enseñanza? Es de suponer que sí, a tenor de los resultados, y lo que observo sorprendentemente es que una grande de la lírica, por exceso de aparente seguridad, llena de si misma y presuntuosidad, vaticinara sobre una cosa tan compleja y delicada como la voz humana. Los resultados del error saltan a la vista.

El año 1945 y cuando sólo contaba veintiseis años, la encuentra con una pletórica actividad, representando óperas completas en otra temporada del Teatro Argentino de La Plata, donde por su magnífica interpretación de "Lucia di Lammermour" , el Ministerio de Hacienda y la dirección del teatro, le ofrecieron una función en su honor, representándose "Barbiere di Siviglia", siendo su protagonista. En el T. Tamagno de San Fernando, el T. Colón de Bs. As., T. El Círculo de Rosario, vuelta a continuar su temporada en La Plata alternando sus actuaciones con el Colón de Bs. As. No podemos olvidar los conciertos y su participación en la Radio Cultura de Sao Paulo, en Brasil. Antes de finalizar el año se presenta como la artista básica de la compañía que en el mes de Noviembre presenta una completa temporada en el T. Municipal de Lima, Perú y su participación en los conciertos radiales de Radio Nacional del Perú. Debemos recordar también su presencia como solista en la película nacional "Donde mueren las palabras", película que tuviera el más grande de los éxitos a nivel internacional.

El 18 de Abril de 1947 contrae matrimonio con el tenor Roberto Maggiolo con el que en las últimas temporadas compartían actuaciones. Desde el año 1950 hasta el 1952, actúan principalmente en Perú, teniendo a este país como base de sus distintos desplazamientos. Otro escollo en su carrera fue el fallecimiento de su esposo el 9/10/1952 en Buenos Aires.

Luego de un paréntesis lógico, retoma su actividad artística repitiendo una y otra vez sus deplazamientos tanto por Argentina como por los países sudamericanos. El 12 de Marzo de 1956 contrae matrimonio con el señor Jorge Bleich, emigrante de nacionalidad húngara, con el que tuvo dos hijas mellizas.

Argentina de arriba a abajo, donde solamente en el Teatro Colón participó en 16 temporadas, y en el Teatro Argentino, de La Plata fue contratada en 15, Uruguay, Chile, Bolivia, Brasil, Perú, etc. la vieron , la aplaudieron y la ovacionaron. Ver su album de recortes es la repetición continuada de alhagos, de admiración por sus tecnicismos vocales, el color de su voz, su fuerza arrolladora, su personalidad. En ocasiones he llegado a preguntarme como puede una persona dedicar su vida totalmente al canto, con contínuos desplazamientos de Norte a Sur para luego volver a empezar. Pensando en su trayectoria artística, llego a la conclusión de que la base de todo eso es una palabra, amor. Amor a su trabajo, y es evidente que con él era feliz. Voy a recordar el sentido de la felicidad que tenía, Johann W. Goethe: "La felicidad no es hacer lo que nos guste, sino que nos guste lo que hacemos".

Los años se suceden, como las cuentas de un rosario. La justicia comienza a aflorar. La dirección del T. Colón contrata a Tito Schipa para una serie de óperas y es elegida Blanca, para acompañarlo como protagonista. Así se suceden Traviata, Lucia di Lammermour y L'Elisir d'amore, hasta siete representaciones.

Y así podríamos seguir hasta el infinito, con la pregunta que posiblemente se harán los lectores y y mi personal curiosidad. Fue brillante, no ha habido ninguna duda, interpretó la más grande diversidad de personajes, fue capaz de superar el errado vaticio, trabajadora incansable y una voz puesta en su sitio como pocas, de otra manera no hubiera podido llegar a cantar cinco días seguidos como protagonista, óperas de su repertorio. ¿Porqué no salió del ámbito americano, donde no hubo cantante que fuera capaz de hacerle sombra? ¿Porqué no se trasladó a Europa intentando como muchos abrir esa puerta que le daría la celebridad mundial? El estudio de su biografía nos dice que su carrera tuvo infinidad de escollos, ya lo digo al principio, particulares y profesionales. Escollos de muy distinta índole que pueden o no marcar a una persona para siempre. Pero su carácter, su fuerza de voluntad, su inteligencia, su saber tomar decisiones oportunas, le hicieron superar todos esos escollos que la vida nos pone, como un bastón entre las ruedas.

¿Qué pensar de una mujer así? La respuesta a esta pregunta voy a dejarla en la poesía del obispo chileno Ramón Angel Jara, porque particularmente creo se adapta plenamente a lo que yo pienso de una mujer así.
  HAY UNA MUJER
Hay una mujer que tiene algo de Dios,
por la inmensidad de su amor, y mucho de ángel
por la incansable solicitud de sus cuidados.
Una mujer que siendo joven, tiene la reflexión
de una anciana y en la vejez
trabaja con el vigor de la juventud.
Una mujer que si es ignorante, descubre
los secretos de la vida con más acierto que un sabio,
y si es instruída se acomodaa la simplicidad de los niños.
Una mujer que siendo pobre
se satisface con la felicidad de los que ama,
y siendo rica, daría con gusto su tesoro
por no sufrir en su corazón la herida de la ingratitud.
Una mujer que siendo vigorosa
se estremece con el vagido de un niño,
y siendo débil se reviste a veces
con la bravura del león.
Una mujer que mientras vive no la sabemos estimar,
porque a su lado todos los dolores se olvidan,
pero después de muerta, daríamos
todo lo que somos y lo que tenemos
por mirarla de nuevo un solo instante,
por recibir de ella un solo abrazo,
por escuchar un solo acento de sus labios.....
De esa mujer no exijáis el nombre,
sino queréis que empape de lágrimas vuestro álbum,
porque yo la vi pasar por mi camino.
Cuando crezcan vuestros hijos,
leedles esta página, y ellos,
cubriendo de besos vuestra frente,
os dirán que un humilde viajero, en pago
del suntuoso hospedaje recibido,
ha dejado aquí para vos y para ellos,
un boceto del retrato de su madre.