Orígenes

 

Sus nombres
Descripción
Orígenes
Patrimonio
Molienda
Panorama

Los molinos:
Sardinero
Infanto
Burleta

Los museos:
Inca Garcilaso
Cariari
Quimera
Pilón
Poyatos
Lagarto
Culebro

Otros:
Molinos de Viento en la España del siglo XVI
Los Galgos

   

Los primeros hallazgos arqueológicos en la zona de Campo de Criptana están datados entre 1800-1500 a C., en la Edad de Bronce Antigua, aunque los yacimientos más importantes pertenecen al Bronce Medio 1500-1200 a C. y son ejemplo de los denominados "poblados en altura".

Por la zona de Campo de Criptana han pasado gentes de todas las culturas... la de las motillas, turdetanos, oretanos, carpetanos y olcades, cartagineses, romanos, visigodos, beréberes, almorávides, almohades... durante la reconquista en los siglos XI y XII fue tierra fronteriza hasta que en 1212 tras la batalla de las Navas de Tolosa las posiciones cristianas se consolidaron definitivamente.

El núcleo actual de población surgió del reagrupamiento de los pobladores de Criptana, Villajos y Posadas Viejas principalmente, en el núcleo de El Campo. La encomienda de Campo de Criptana comprendía esta villa y los despoblados de Villajos, Tírez, Pedro Muñoz, Posadas Viejas, Palomares y San Martín. Se constituyó después de 1237 cuando pasó a formar parte de los bienes de la Orden de Santiago por acuerdos con la Orden de San Juan.

Las noticias antiguas que se tienen de los molinos de viento en Campo de Criptana son:  

Con fecha 1 de diciembre de 1575, en respuesta a la pregunta número 23 de las Relaciones Topográficas ordenadas por Felipe II, Alfonso Sánchez Rubio y Cristóbal Miguel informan: "Hay en esta Sierra de Criptana junto a la villa muchos molinos de viento donde también muelen los vecinos desta villa".

En 1752, como contestación a la pregunta diecisiete del Catastro del Marqués de la Ensenada se indica la existencia de 34 molinos de viento, aunque a continuación se relacionan 33.

En 1846, en el Diccionario Geográfico-Estadístico Histórico de España y sus Posesiones de Ultramar, Vol. 5 de Pascual Madoz se dice: "27 molinos harineros, uno de agua en el Záncara que solo muele dos veces al año; un batán en el mismo río".

El declive de los molinos de viento en la zona se acentuó alrededor de 1870 con la aparición en el mercado europeo de los granos americanos, australianos y rusos, que ocasionaron una crisis de cereales que posibilitó un proceso de sustitución de cultivos favorable a la vid.

A los años de guerra civil y posguerra sobrevivieron tres molinos: Burleta, Infanto y Sardinero, los demás eran ruinas abandonadas. Sólo a partir de los años 50 se comprendió la importancia que tenían, y se emprendieron tareas de restauración de los molinos y recuperación del entorno.

 

© Pedro López-Pintor Díaz-Galiano. Última revisión 15-XI-2002.