Galgos y Molinos de Viento

 

Sus nombres
Descripción
Orígenes
Patrimonio
Molienda
Panorama

Los molinos:
Sardinero
Infanto
Burleta

Los museos:
Inca Garcilaso
Cariari
Quimera
Pilón
Poyatos
Lagarto
Culebro

Otros:
Molinos de Viento en la España del siglo XVI
Los Galgos

 

Si hay que elegir un animal que caracterice Campo de Criptana, ese es el galgo. Y aunque lamentablemente están en retroceso en favor de otras razas más esnob, todavía se les puede ver por la Sierra de Los Molinos y el Cerro de La Paz junto a los molinos de viento.
Cervantes puso en boca de Sancho:
"...Pues galgos no me habían de faltar, habiéndolos sobrados en mi pueblo..."
.

Los galgos aparecen en el primer párrafo del Quijote:

En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. In a village of La Mancha, the name of which I have no desire to call to mind, there lived not long since one of those gentlemen that keep a lance in the lance-rack, an old buckler, a lean hack, and a greyhound for coursing.

Y luego vuelven a aparecer otras ocho veces más:

I - Capítulo IX:

"... para mí tengo que fue por culpa del galgo de su autor, antes que por falta del sujeto".

I - Capítulo XXII:

"... y no en este camino, atraillado como galgo; pero Dios es grande: paciencia, y basta".

II - Capítulo XIII

"...¿qué escudero hay tan pobre en el mundo, a quien le falte un rocín, y un par de galgos, y una caña de pescar, con que entretenerse en su aldea?".

"...Pues galgos no me habían de faltar, habiéndolos sobrados en mi pueblo..."

II - Capítulo XVI:

"...pero no mantengo ni halcón ni galgos, sino algún perdigón manso, o algún hurón atrevido".

II - Capítulo LXXIII:

"Queríale responder Sancho, cuando se lo estorbó ver que por aquella campaña venía huyendo una liebre, seguida de muchos galgos y cazadores, la cual, temerosa, se vino a recoger y agazapar debajo de los pies del rucio. Cogióla Sancho a mano salva y presentósela a don Quijote, el cual estaba diciendo:
-Malum signum! iMalum signum! Liebre huye; galgos la siguen: ¡Dulcinea no parece!
-Extraño es vuestra merced -dijo Sancho-; presupongamos que esta liebre es Dulcinea del Toboso y estos galgos que la siguen son los malandrines encantadores que la transformaron en labradora;..."

 

© Pedro López-Pintor Díaz-Galiano. Última revisión 31-X-2003.