Editorial

Verano 2000

El tiempo es ahora

El viento plancha a lo lejos la enorme sábana del trigo ya verde dorado. Fijamos la mirada en los pliegues que corren como olas hacia un camino, al fin y al cabo su particular orilla. Por ese y otros caminos avanzaremos en este verano que recién inauguramos. ¿Qué sorpresas no nos depararán los próximos y definitivos meses? El viento no dice nada. Sopla y su susurro anima a echarle millas, a conocer nuevas gentes, nuevos labríos

 

El tiempo es ahora. Hemos sido preparados a lo largo de encarnaciones para ocupar el puesto al que atendemos, para asumir las responsabilidades que cada uno hemos contraído. La campana del despertar ya ha sonado a través de las vastedades celestes y nos aprestamos a responder a nuestros compromisos.

La intensidad y aceleración en el desenvolvimiento de los acontecimientos dan prueba de la singularidad de estos tiempos. Hace tan sólo unos días que cerrábamos el círculo en torno al florido "lauburu" de Aralar. A continuación celebrábamos una de las más importantes convergencias planetarias con motivo de la alineación de comienzos de Mayo. A los días ya hacíamos la bolsa y poníamos rumbo a Soria para abrir un nuevo y gran círculo, esta vez en el marco de los III Encuentros de la Red Ibérica de Luz. Sin deshacerla, metemos un poco más de ropa y nos preparamos para volar en breve a Monterrey.

 

En esta ocasión el encuentro ya es transcontinental, los círculos se van elevando y ampliando. La hermandad que vamos fraguando no sabe de fronteras. En un asrham cercano a la ciudad mencionada nos sumaremos a los hermanos mexicanos de OROMU, Red Lux, Red Anahuak en un evento de carácter ceremonial y a la vez "conspirativo".

Porque nuestra conspiración avanza tan silenciosa como eficazmente. Los servidores de la Luz se aprestan a ocupar sus puestos en todas las geografías, en todos los ámbitos de la vida pública: escuelas, hospitales, mercados, empresas, administración, medios de comunicación En todas partes, "estratégicamente" situados, a veces incluso sin conciencia de ello, se hallan los sembradores del Nuevo Tiempo. Son de diferentes credos y "pelaje" espiritual, pero a todos ellos los reconocerás por sus palabras amables, por su semblante risueño, por la paz y el gozo que emana su presencia.

 

No llaman la atención, no ocupan titulares, no convocan ruedas de prensa, pero trabajan incansablemente por el germinar de una nueva humanidad. La conspiración de las huestes de acuario, en consonancia con todas nuestras alianzas celestiales, no ha hecho más que empezar. Se alza el telón de la Aurora, tiremos juntos con amor de la cuerda, instauremos un nuevo escenario inundado de Amor por los siglos de los siglos. La galaxia entera aguarda nuestra graduación como planeta de Luz. En verdad que no defraudaremos a quienes tanta confianza depositaron en nosotros.

 

Nos vemos a la vuelta del verano. Abrid estas páginas en la orilla refrescante de una playa o de un río, en medio de la mágica robustez de un bosque de hayas, en la cima espléndida de algún monte coronado Recordad por un instante en medio del merecido recreo que, hoy más que nunca, somos Uno en toda nuestra maginificencia y potencia y que nuestro tiempo, por milenios anhelado, es Ahora.

 

 

 


Primavera 2000

El Plan Avanza

¿Qué enorme seda naranja vestirá la Aurora que entre todos vamos tejiendo, qué azul teñirá los cálidos atardeceres que nos aguardan? ¿Qué elegantes aves se elevarán desde las playas que mecerán futuros veranos? ¿Qué fulgor destellará en la mirada de los Hermanos estelares que nos esperan? ¿Con qué resinas de otros mundos crepitará el fuego sagrado venidero? ¿Junto a qué lago de cristal cantaremos la Melodía olvidada en las solemnes ceremonias del mañana? Multitud de interrogantes en torno a una sola certeza: pese a las engañosas apariencias, vamos hollando el sendero de Retorno, las etapas hacia el Nuevo Tiempo, hacia la Nueva Tierra.

Cualquiera que se arrime a la cabecera de los periódicos en cualquier rincón de nuestra esfera podría interpretar la derrota de la Luz. Será preciso aguzar el oído para percibir el rasgar de la Aurora, estirar el tacto para dar con el palpitar de los nuevos corazones, apurar la vista para hallar el nuevo brillo que despierta en tantos ojos. Será necesario instalarse en el silencio para sentir desperezarse a tantos hermanos.

 

Desde la atalaya editorial tan sólo arrojar palabras de ánimo.. No es preciso leer el lenguaje de las estrellas, ni el vuelo de las aves, ni tan siquiera descifrar profecías... Basta observar el mundo con detalle, leer detrás de los titulares de los informativos y del rostro de los hermanos para constatar que el Plan Divino avanza por las geografías de adentro y de afuera.

Las palabras no alcanzan a expresar y alentar más, si cabe, el sentimiento de honda fraternidad que nos inunda a los buscadores y servidores de todos los países y plumajes en estos momentos ansiados y trascendentales del tránsito. ¿Cuántas veces en la vida las palabras se nos quedan chiquitas y aún y todo hemos de agradecerlas, aún y todo, hoy por hoy, hemos de apañarnos con ellas? Vaya, pues, por su medio este inmenso apretón de ánimo y coraje que brota bien adentro, porque nos consta que el parto es duro y a menudo aún duele.

 

No demos, ni por un instante, crédito a los agoreros del viejo tiempo. Sabemos que cuando en los medios de comunicación hablan de agresividad en la política, competitividad en los mercados, incremento de la violencia en el asfalto, guerras fratricidas en el Sur, se trata de los estertores del viejo tiempo, del antiguo orden que se obceca inútilmente en cerrar el paso al nuevo. Cuando aludan a las catástrofes medioambientales, hemos de tener en cuenta que se refieren a los dolores de un alumbramiento que nos inaugurará un escenario puro y limpio. Cuando citen cifras de miles de víctimas mortales aquí o allá, mantendremos la calma, oraremos por dentro, pues sabemos que la muerte no existe, que lo que ellos llaman difuntos son en realidad hermanos liberados, siquiera temporalmente, de las ataduras de la carne. Cuando insistan en el auge de fundamentalismos y nacionalismos fanáticos, en el rebrote de fascismos, sabremos que se refieren a nuestros hermanos que se hincaron en el pasado y decidieron no acompañarnos en el Nuevo Tiempo.

 

Cuando, inundados ya de evidencias, dirijan su mirada al otro lado de la balanza y menten globalización, entenderemos que en realidad se refieren al Círculo Sagrado abarcando por fin su anhelada escala planetaria. Cuando hablen de la multiplicación de las ONG´s y el incremento de la solidaridad, en realidad aludirán a la fraternidad divina encarnada ya en la Tierra. Glosarán a la ONU y nosotros la veremos como germen del Gobierno Mundial Unido, glosarán la ecología e interpretaremos que es sólo una forma más académica de definir el profetizado reencuentro con nuestra Tierra, Gea, Gaia, Pachamama, Tonantzin, Amalurra, o cualquiera de los nombres sagrados con los que preferimos evocar a nuestra Madre. Durante tiempo viviremos el boom mundial de Internet y algún día habrá que sugerir que se trata del más afinado instrumento que, hasta el presente, el Cielo con cariño nos ha cedido para posibilitar técnicamente la instauración del Reino de Unidad sobre nuestro planeta

Hoy más que nunca hemos de aplicarnos en adquirir la capacidad de las dos lecturas. Tenemos que comenzar a dominar los dos idiomas, el habla del mundo que se desmorona y el del que se inaugura. El nuevo lenguaje se extiende y vamos desvelando con Su ayuda las verdaderas claves de nuestro paso por la Tierra.

 

Por lo demás, las diferentes familias espirituales vamos tejiendo lazos. El sueño de hace tan sólo dos años es ya hoy realidad. El intercambio de información, la coordinación, la mutua colaboración en preparativos, la sincronicidad, el apoyo en trabajos espirituales, las ceremonias conjuntas,en el seno de la Red Ibérica y de cuantas operan ya en el mundo-mundial son ya una realidad que va creciendo día a día.

A lo largo de la primera mitad del presente año gregoriano se anuncian toda suerte de citas unitarias de las que encontraréis sobrada cuenta en las páginas interiores. Mención especial queremos hacer de la próxima convocatoria de la Red Ibérica, esta vez en tierras sorianas. "Mil Caminos" nos ha avanzado ya su intenso programa. Esperamos consolidar y ampliar el círculo sagrado, compartir ese fin de semana de fraterna convivencia con nuevas gentes y nuevos grupos a los que podemos invitar al evento.

Los magos de Trece lunas nos mostrarán la magia del universo en el Seminario que han organizado en Semana Santa. Aralar asoma ya a la vuelta de Abril. Las viejas hayas, las silentes piedras de Eubi-Hegoa, aguardan ya nuestros cantos, nuestras danzas, nuestro círculo de manos enlazadas. Mayo nos trae también las meditaciones planetarias de Wesak y de la alienación de planetas (días 3 y 5).

Más allá de nuestra geografía, Uxmal concitará una vez más al pie de su pirámide a los hermanos mexicanos y del mundo entero que responderán al llamado del Maestro Ascendido Kinich Ahau. Al término de la ceremonia tendrá lugar una reunión de trabajadores de la Luz de toda Iberoamérica. Lisboa nos abrirá también los brazos para compartir con los hermanos del CLUC el festival de Nueva Era que esta vez tendrá lugar el 4 de Junio

 

Por lo demás, y en lo que se refiere al presente número, dar la bienvenida en nuestras páginas al grupo Tierra de Barcelona y a María José Trueba de Ibiza. El apoyo de estas nuevas gentes y grupos posibilita la continuidad de la publicación, además de ampliar nuestra pequeña red de distribución. Si sabéis de nuevos grupos que sean susceptibles de apoyar este proyecto editorial de unidad espiritual no dejéis de comunicárnoslo.

En las páginas de "Trabajo en la Luz" encontraréis un mensaje que nos ha remitido Lourdes Miranda (México) a propósito de la importante alineación planetaria de comienzos de Mayo. Hemos recabado también la visión al respecto de diferentes y guías estudiosos del mapa de los Cielos, quienes nos han revelado la trascendencia que tendrá para nuestro proceso evolutivo este importante evento cósmico. A última hora nos han llegado valiosos mensajes al respecto, mencionar especialmente una canalización del ángel Kirael, que gustosos os los remitiremos a la dirección electrónica que nos indiquéis.

Por último comentaros que los internautas encontraréis una mejora de la presentación, amén de mayor orden en los contenidos, en las dos webs que sostenemos. (web.jet/planetagaia y www.geocities.com/gacelaceleste)

¡Ánimo Alianzas! Como dicen los hermanos de México, ¡no soltemos! Pronto susurraremos al Padre aquello de ¡etapa culminada!, ¡misión cumplida! Entonces ya no habrá ni siquiera distancia física que aún merme saludos como el que os llega desde el rincón editorial con todo corazón. ¡Hasta cualquiera de las citas señaladas!

 

 

 

Invierno 99-00

 

Caen sobre nuestros tejados las últimas nieves del milenio. Llegan presurosas, a sabiendas de tanto por albear y purificar a las puertas de una nueva y larga etapa. Sopla frío el invierno pues sabe que llaman a recogimiento. Al blanco tras la ventana acompaña cierta calma que anima a la retrospectiva y la exploración. Toca a balance y a la vez a diseño de futuro, pues la frontera del milenio no debería pasar desapercibida. Quizá esta divisoria milenaria, esta línea entre el pasado irrecuperable y el futuro por determinar, sea el último muro que merezca la pena conservar. Quizá sea ésta la única demarcación que procede respetar en medio de los furiosos vientos regeneradores que azotan nuestros días.

Asistimos a un momento trascendente. En este último tiempo, sobre todo este año 1999, hemos caminado con nuestro corazón abierto y dispuesto, pasando obstáculos, transformando retos en pasos dados y realizados. Hemos permanecido unidos los unos a los otros como si nos conociéramos desde siempre. Se están por fin reforzando los lazos sagrados tejidos hace mucho tiempo, más allá de las estrellas. Hemos visto cómo nuestras realidades, tanto en nuestro entorno como en nuestros propios vehículos físicos, cambiaban a cada momento, en cada paso, como consecuencia de cada transformación hecha. Sin apenas tiempo para integrar los procesos, cada vez más rápidos, hemos seguido expresando lo mejor de nosotros, manifestando lo más elevado que albergamos.

Ahora limpiamos con lágrimas el dolor que no hemos tenido tiempo ni de sentir. Ahora nos damos un tiempo en ese avance que no se detiene, para sentirnos y abrazarnos como seres mágicos, aves de altos vuelos y seres humanos con limitaciones que intentamos trascender en nuestro día a día...

 

El Cielo reclama nuestro concurso en esta hora tan especial. Tenemos ya encima fechas de suma importancia para el conjunto de la humanidad. Algo grande se está gestando, aunque apenas vislumbramos su contorno de aún evanescente Luz.

Hoy más que nunca es preciso sentirnos un solo Cuerpo de Servidores laborando aquí y allá en un único y abnegado intento de anclar el Cielo en este mundo. El nuevo milenio trae a sus espaldas la Nueva Tierra, la Nueva Jerusalén que se levantará con todas las manos, con todos los alientos, con todas las sonrisas y sudores. Que en el futuro nunca nos podamos lamentar de que no nos entregamos por entero en tan decisiva oportunidad, en tan sonado tránsito.

Huelga decir que para ello nunca estuvimos más acompañados, que gozamos del apoyo de las Huestes de la Luz . Su reconfortante e incondicional soplo se deja sentir en cuantos mantenemos los corazones abiertos.

Sostengamos, pues, inquebrantable nuestra unión como cocreadores activos del gran giro de la Tierra. Clausuremos conscientemente un ciclo del que ya hemos agotado todas las lecciones que nos debía deparar. Iniciemos el milenio abiertos a las nuevas experiencias, ligeros de equipaje, dispuestos, sin pasado, con una esperanza inquebrantable.

Mantengamos, pues, una disposición absoluta, reafirmemos nuestra confianza total en el trabajo en equipo que ahora nos facilitan de manera increíble las nuevas tecnologías. Tendamos por doquier los puentes y los vínculos con cuantos hermanos, desde su espacio espiritual y geografía física, alientan la Aurora.

Con la ayuda de la Jerarquía de Luz y todos los Seres Amados de lo Invisible, con los que somos Uno, con los que simplemente formamos un Gran Equipo, retomando la conciencia de la Presencia Divina que somos, hagamos del 2.000 el milenio de la Luz, la Paz y la Fraternidad.

 

En lo que respecta a este número, hemos hecho un esfuerzo para recoger diferentes testimonios esperanzados de cara a esta nueva etapa que estrenamos. Son trabajos de distintos guías que nos ayudarán a clarificar la visión de los desafíos que nos aguardan.

Por último, y en lo referente a la Red Ibérica de Luz, comunicaros que, más allá de los encuentros físicos, la comunicación y la coordinación, sobre todo a nivel de Internet, se consolida entre los diferentes grupos. Contamos, además, a partir de primeros de Diciembre, con una nueva página Web, merced al intenso trabajo de varios meses de Luis Masyebra, al que queremos manifestar desde estas líneas nuestra más sincera enhorabuena por el resultado. Os animamos a colaborar con él, facilitándole contenidos e información para que pueda periódicamente ir renovando la página y sea en verdad un vivo y actual rincón digital.

 


A las puertas de un nuevo milenio

 

La frontera del 2000 siempre nos semejaba lejana. Ese número con apariencia cósmica parecía que no iba a llegar nunca, y sin embargo hoy ya alcanzamos su trascendental frontera. Vivimos un tiempo apasionante, por más que los agoreros del pasado se empeñen en dibujarlo cargado de nubes. En nuestras manos está la posibilidad de hacer del tercer milenio algo diferente.

Cada quien puede eludir las responsabilidades de una historia que tan a menudo pretendemos ajena, echar sobre la espalda de otros aciertos y errores del ayer. Sin embargo, en un mundo globalizado y absolutamente interdependiente, nadie podrá sortear su papel en el mañana, su cuota de compromiso en la construcción de un tercer milenio más justo y solidario. El mañana es empresa común y nadie se libra en el reparto de cometidos. Ya no hay barreras físicas que nos sirvan la excusa del "problema lejano". Nuestra responsabilidad se ve acentuada por nuestras crecientes posibilidades de actuación. Las nuevas tecnologías han ampliado nuestro mundo, a la vez que nuestro deber de dignificar el de todos los habitantes de este planeta.

El progreso técnico y el emerger de una nueva conciencia empujan al tercer milenio a deslizarse sobre la pista de la esperanza. Se prodigan los que afirman que en el ya cercano primero de Enero no comienza el dos mil, que el calendario gregoriano es sólo la pauta del tiempo por la que se guía una sector reducido de la población mundial... Pero quienes se empeñan una y otra vez en difuminar la trascendencia de los próximos días no se percatan de la urgencia que albergamos de comenzar una etapa diferente, del anhelo extendido de un borrón y cuenta nueva. Necesitamos señalar con firme trazo en nuestros calendarios un antes y un después. Sobre el antes no abundaremos, su familiaridad nos ahorra el esfuerzo de describirlo. El después se empieza a construir sobre un paradigma diferente basado en el compartir, tanto los bienes materiales como la cultura, las ideas, las visiones, los sueños... Son muchas las gentes que en los cinco continentes, en medio de su vida diaria, esbozan ya una civilización escrita en clave de cooperación y no de competencia, de integración y no de separatividad, de armonía y mutua comprensión y no de violencia.

En el tercer milenio seguiremos derribando muros. A los diez años de que los alemanes tiraran el de Berlín, quedan aún muchos por tumbar. El muro de los que nos sentamos cada día tres veces a la mesa y de los que claman al cielo un mendrugo de pan; el de los que se atiborran de pastillas y el de los que han de callar su grave enfermedad. Permanece también el que separa las casas con electrodomésticos de mando a distancia y las chabolas de planchas de hojalata; el de los que navegan a sus anchas por océanos cibernéticos y el de los que jamás acariciaron un ratón; el de los que día a día amplían su universo de conocimientos y el de los que tropiezan con la tabla de multiplicar...

En el tercer milenio no podremos permitir más Kosovos, Bosnias, Timores... abriendo nuestros noticiarios. Los tiranos serán inmovilizados antes, no después de su zarpazo. Rusia deberá saber que sus bombardeos de Grozni y otras ciudades chechenas no son asunto interno sino un crimen contra la humanidad y que cada una de sus bombas explota en medio de nuestros corazones. Nadie abandonará su hogar, si no es por propia voluntad. No partirán carros, ni tractores, ni coches atestados de colchones y enseres rumbo a ninguna parte. La falta de trabajo, paz o libertad dejarán de ser motivo para comprar un obligado billete, o emprender un duro itinerario en vehículo o a pie.

En el tercer milenio comenzará el retorno a la tierra. Nuestros pies reclamarán pisar más allá del asfalto, nuestros oídos sentirán esa nostalgia irrefrenable de silencio, nuestros pulmones urgirán inundarse de una brisa pura. La química no envenenará nuestros campos, ni enturbiará nuestro agua, ni polucionará nuestro aire. El viento, el sol, las olas... nos regalarán la suficiente energía para encender nuestras bombillas y para que no callen nuestras industrias. La ecología dejará de ser empeño de unos pocos para convertirse en condición de la mayoría.

Los hospitales, reducidos en tamaño, se levantarán en medio de jardines y fuentes; similarán balnearios y no más enormes cajas de cemento armado. Los edificios inteligentes, que de tan listos ni siquiera tienen ventanas, darán paso a pequeñas viviendas, más saludables, construídas con materiales nobles.

Las autopistas de la información y de asfalto, las antenas parabólicas y los vuelos transoceánicos, van derribando las fronteras culturales. Las políticas irán poco a poco cayendo una tras otra. Los nacionalistas de a cal y canto no podrán, a la postre, sostener unas barreras que sólo pervivirán en sus nostálgicas mentes. Los estados se esfumarán en los siglos venideros, al igual que se derrumbaron los imperios en el XIX y el XX. Los organismos supranacionales irán adquiriendo de día en día más poderío en todos los ámbitos.

El comercio hace tiempo que se mofó de las fronteras, pero sin embargo sigue siendo el más empecinado perpetuador de la injusticia. Los productos manufacturados no seguirán trocándose por sobredosis de sudor y mano de obra infravalorada... Las fábricas dejarán para las máquinas robotizadas las labores en cadena y todos los obreros encontrarán su debido margen de creatividad en su rincón de trabajo. En un mundo en el que hay tanto por hacer no habrá parados. Mermará el horario laboral en beneficio de un ocio menos alienante y más cultivador de las relaciones humanas, el cuerpo y el alma.

Se desplomarán las viejas instituciones jerarquizadas. La idea de red saldrá de los cables para convertirse en modelo de vínculos humanos. La mujer alcanzará su merecida igualdad de oportunidades. Recobrará su dulzura y encanto sin par, abandonando esa dureza, esa masculinidad que debió de ejercer en su emancipador empeño. El destino más frecuentado de Internet dejará de ser las chicas de Penthouse. Más allá del deleite de voraces ojos, la Red de redes será el sistema nervioso de una humanidad más fraterna. Sus hilos unirán cada vez a más gentes, aumentará la rapidez y la capacidad en el envío de los archivos. Internet saldrá del ordenador y se pondrá a nuestro alcance en todas partes, en medio de otros aparatos y electrodomésticos.

Limitaremos el territorio del negro. El arte abandonará su artificialidad, su falta de gusto y agresividad postmoderna, y volverá a beber en la imágenes, formas y sonidos de la naturaleza. La fantasía dejará de ser una dependiente burbuja creada por destructoras drogas de mejor o peor diseño para comenzar a encarnar en la realidad, incluso en los barrios más sórdidos. El siglo XXI será espiritual o no será, como bien sentenciara el filósofo francés. El ser humano dejará de rebajarse al grado de mera materia, llamará a las puertas de otras dimensiones más luminosas de la existencia, pero su religiosidad perderá nombres y apellidos. No habrá "chinitos" a los que convertir, sino otros caminos y tradiciones espirituales de los que también aprender. Abandonaremos la idea de ser los únicos seres vivientes en medio de un cosmos cuya inmensa cartografía asombra día a día a unos astrónomos dotados de ojos más potentes...

No anotamos, en definitiva, profecías que ponen listón más allá de nuestras facultades. No frecuentamos astrólogos que meten las estrellas en el saco del negocio, ni venimos del encuentro visionario con una seductora pitonisa. No leemos quimeras en bolas transparentes, ni artificios en posos de café... Pintamos un esbozo más del tercer milenio que nos aguarda a nada que nos empeñemos, a nada que superemos la inercia y enajenación que mantiene el actual estado de cosas. Apuntamos el borrador del mundo que la ciencia y la técnica nos están sirviendo en bandeja y que las nuevas tendencias sociales están ya ensayando.

En realidad, basta tirar de un sueño para que el resto se agolpe uno tras otro. Lo importante es que cada quien desenvuelva su propia madeja de utopías, pues más allá todas se irán encontrando. Serán aquéllas que clausurarán comisarías, cárceles, cuarteles... y harán saltar todos los cerrojos físicos y mentales; pero esas las dejamos para otro impulso milenario. Por ahora ya tenemos tarea. Porque el tercer milenio no nos regalará nada pero permitirá que sobre su solar, aún virgen, construyamos con esfuerzo, tenacidad e ilusión, la civilización tantas veces anhelada, el planeta hermanado inundado de color y felicidad que nos susurraron los soñadores de todos los tiempos y geografías.

La redacción

 

 

 

Otoño 1999

En verdad esa fraternidad debía de estar anunciada y gestada desde hace mucho tiempo. A saber cuándo y dónde habíamos acordado la cita, en que rincón del tiempo y el espacio habíamos conspirado para volvernos a reencontrar. De otra forma no es fácil entender ese corazón compartido latiendo, danzando, hablando, orando y cantando al unísono el 17, 18 y 19 de Septiembre en El Escorial. Obró en el II Encuentro de la Red Ibérica de Luz la magia de las voluntades concertadas y decididas a fundirse y ofrecerse.

No sabríamos acertar con la fórmula de ese encantamiento, con las proporciones del engrudo que fundió las almas, no sabríamos deciros cómo fue floreciendo durante tres días una profunda unidad entre los 24 grupos y más de 110 personas asistentes a este magno evento. Pero en verdad que esa misteriosa comunión se consumó.

El niño nació, tal como apuntó alguno, en el primer encuentro de la Red Ibérica de luz del pasado mes de Noviembre en el corazón de Madrid, pero la criatura se puso en verdad a corretear en la Residencia de San José del Escorial. En los momentos íntimos de la ceremonia de clausura, todos tomamos conciencia interna de la madurez del sentimiento de unidad alcanzado, fructificación plasmada en los acuerdos que adoptamos entre todos.

 

Fiesta, ceremonia, talleres, danza, oración, meditación colectiva... se sucedieron a lo largo de un fin de semana en el que encarnamos verdadera fraternidad, aquí, en la Tierra. Algo del Cielo debió de haber caído en la falda de la sierra madrileña, pues allí, por encima del color, del plumaje, de la afiliación grupal de cada cual..., éramos, ante todo, hermanos vinculados en un mismo entusiasmo de acercar la Gloria de Dios a nuestro planeta.

Con la red fortalecida, las responsabilidades repartidas, el calendario de eventos esbozado... y las horas apuradas en intenso disfrute y trabajo, todos nos dimos por más que satisfechos con el jugo exprimido a esta importante cita.

 

El retraso de este ejemplar, como quizá ya algunos hayáis intuido, ha sido debido a que hemos querido recoger en estas páginas la crónica de este hermoso encuentro. La importancia del evento justificaba la falta de puntualidad a la cita con vosotros.

Desde la ventana editorial , saludar también a "Solsticio", publicación hermana alumbrada en Donostia por nuestro amigo Javier Calvo con buenas dosis de ilusión y arte. ¡Que el Cielo acompañe este noble empeño de expandir contenidos de espiritualidad, orientalismos, yoga y otras "delicatessen".

En las páginas internas encontraréis un exhaustivo dossier que hemos confeccionado ante la esperanzada llegada del nuevo milenio. Hemos deseado que fuera un reportaje eminentemente práctico, que nos brindara una amplia panorámica de la gran variedad de iniciativas que se están gestando para tan trascendente tránsito. Polémicas sobre la fecha exacta del cambio de milenio y sobre el déficit de universalidad del calendario gregoriano a un lado, el caso es que en los últimos minutos del milenio alcanzaremos un número inusitado de conciencias enfocadas en los grandes valores de paz, fraternidad y amor a nuestra Madre Tierra.

 

Por último vaya un breve S.O.S. No somos amigos de esta suerte de rogativas, pero en verdad que vivimos un panorama apurado. Los amigos de Digitalia, nuestra imprenta, han jubilado las máquinas con las que durante tiempo se producía los Planetas Gaias, Gacelas, y demás propaganda "subversiva" que hemos ido cociendo. De un sistema más económico (imprenta digital), hemos debido pasar al sistema "ofsset", es decir fotolitos, rotativa... Sin duda encontraréis mejora de calidad en la definición de la impresión, pero el cambio acerca también su inevitable subida de los precios. La edición en una "señora rotativa" nos exije también un aumento de la tirada. En fin, sabed, sin mucho protocolo, que los nuevos números aprietan aún más nuestra delicada situación económica.

 

Planeta Gaia, sin ningún grupo espiritual concreto, "holding" ni institución pública tras su cabecera; sin apenas apenas publicidad y ningún apoyo ni subvención de ningún tipo... , es un milagro trimestral que sólo es posible merced a vuestra "cabezonería" de sostener este espacio de comunicación entre los constructores de la aurora de habla castellana. Desde aquí os animamos a incrementar el apoyo pues el mañana es cuanto menos "desafiante"... Nuevas suscripciones, distribuidores (aunque sea a pequeña escala), contratación de páginas, anuncios..., harían algo más sencillo, a la vez que menos incierto, el "parto" de cada futuro número.

 

Sin más imploros ni destempladas rogativas, os dejamos ya avanzar hacia las páginas interiores.

Calla un intenso verano invitándonos al recogimiento. Es hora de digerir lo vivido al calor del fuego. Nueva leña crepita ya en la estufa desempolvada. ¡Que nuestros fuegos se alcen también con renovada llama!¡Que vuestro sol siga brillando en este otoño en que nuestra Madre Tierra se remueve, sacude y estira con desacostumbrada

 

 

 

Verano del 99

 

Tambores cercanos

 

A veces, cuanto de elevado sentimos en nuestro interior, no es sino el eco de un cercano tambor que tañen con amor nuestros hermanos mayores, allí arriba entre las estrellas. Poco a poco ese ritmo que a la vez es información va calando dentro, sin apenas percatarnos. De repente nos vemos imbuidos de nuevas claridades, percibimos nuevos y nítidos horizontes, reveladoras visiones...

Son ellos, que sigilosa y constantemente arrojan su claridad dentro de nosotros, luz que saben se multiplicará, pues no tienen ninguna duda que nosotros somos también puntos, nodos de irradiación, aquí en la Tierra. Ellos saben que las certezas que nos han susurrado y que hoy son nuestras, mañana pueden esclarecer el interior de nuestros hermanos.

Con la lectura del mensaje del Maestro Saint Germain, que encontraréis en la página 4, felizmente constatamos que ese anhelo, que de un tiempo a esta parte, latía dentro de nosotros de fomentar decididamente unidad espiritual, de tejer red de luz..., no era sino un sentimiento alentado internamente por la Jerarquía; la misma Corte de seres elevados que nos han procurado los instrumentos técnicos y más concretamente los avances informáticos, para hacer realidad estos ideales fraternos.

 

Debe de ser para todos motivo de gran alegría ver que avanzamos en el sentido correcto, en la dirección que alumbran nuestros hermanos mayores, nuestros hermanos del alma. Hoy más que nunca, ¡ánimo servidores de la Luz, trabajadores de la Aurora, donde quiera que aparentemente nos escondamos, la promesa está siendo cumplida, la tarea está siendo realizada! El Nuevo Tiempo se acerca, mientras que el Cielo tutela y la Tierra entona ya su canto de Gloria.

Dicen que Agosto dibujará sobre sus Cielos las señales indelebles de los cambios necesarios; signos no más de que nuestra disponibilidad, nuestra capacidad de servicio se ha de redoblar, pues cuando el desconcierto cunda, cada quien habrá de ser apoyo incondicional, socorro esclarecedor, pilar de seguridad, piedra de fe, roca de esperanza...

 

No nos queda sino desearos grandes días en este verano. Se acumulan ya a las puertas de estos intensos meses montones de iniciativas: marchas, peregrinaciones, rituales, retiros, ceremonias, viajes... De todo ello encontraréis cumplida información en las siguientes páginas. ¡Que vuestra opción sea intensa y provechosa! ¡Que la mochila vuelva henchida de instantes mágicos, de enseñanzas profundas, de propósitos firmes, de entusiasmos desbordantes...! Pues de todo ello necesitamos en los albores del Nuevo Día.

Al final de toda la carrera veraniega nos reuniremos en el Escorial, allí derrocharemos abrazos, esbozaremos futuros... En medio de un escenario singular, en el marco de los segundos encuentros de la Red Iberoamericana de Luz, celebraremos la suerte de sentirnos unidos y atenderemos a la gran tarea que juntos tenemos pendiente.

Hasta la cita de Otoño, que el Cielo acompañe vuestros pasos y seque los sudores de este decisivo verano.

 

Start peace

"Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana... la República galáctica estaba sumida en la confusión. Los impuestos de las rutas comerciales, para invertir en los sistema estelares, eran objeto de disputas..." Los americanos devoran ya su cuota de "Star Wars" que comienza con este texto desapareciendo en el fondo de la pantalla. Millones de espectadores aguardan por todo el mundo sentarse ante las imágenes de la superproducción. Dicen que la película satisface el empeño de su director de animar el vuelo de la imaginación. No parecen faltar figuras entrañables: un caballero que se resiste a asumir su papel, la princesa prisionera, el amigo del protagonista que simboliza la amistad... George Lucas vuelve a dar vida, en medio de sorprendentes efectos especiales, a unos personajes que nos hablan del arquetipo de lo que todos podemos llegar a ser. El cineasta norteamericano en la cinta más esperada del año, refresca en nuestra memoria el mito del héroe que todos llevamos dentro, nos recuerda la "Fuerza" de la que somos portadores, tal como él denomina al infinito poder que late en nuestro interior.... Georges Lucas no innova, sin embargo, el fondo guerrero de la trama, como si los elevados valores que pretende auspiciar, sólo pudieran aflorar en medio de refriegas intergalácticas. El marco bélico de los conflictos mundiales parece que se quedara pequeño y se hiciera preciso buscar al adversario en medio del espacio estelar.

 

A la vista de tanta nave de oscuros tripulantes, cabe preguntarse si en el animado espacio impera el mismo paradigma de confrontación que ha regido hasta el presente en nuestra aldea planetaria. Pero es muy posible que la guerra no abra los informativos de los pobladores de Ganímedes o demás primos extraterrestres. Merece la pena abrigar la ilusión de que no existen Kosovos sobre nuestras cabezas y que Milosevick no tiene parentela en los Balcanes de otras geografías. Lucas en su nueva "Guerra de las Galaxias", que en pleno mes de Agosto invadirá las pantallas españolas, nos obsequia con espacios exóticos y aventuras fantásticas, pero a la vez colma nuestro hastío de batalla.

El escenario ignoto y virgen del cosmos puede dar vida a historias que hayan trascendido el odio y la violencia. Quizá nos convenga pensar que la guerra es un mal invento doméstico, una pesadilla particular a punto de callar. Merece la pena imaginar que, más allá de nuestro cielo, no se aniquilan los unos a los otros, merece la pena presuponer, como referencia evolutiva, que en las esferas ingrávidas reina la paz y la armonía.

 

Vivimos de nuevo una euforia espacial. Pesadumbres terrenas parece que sujetaran la mirada del hombre en ese cielo eternamente misterioso. A medida que la ciencia avanza, el planeta se queda pequeño. Sentimos el agobio de sus limitadas distancias y se acrecienta en nosotros una suerte de sed de universo. Los científicos se desayunan cada día con una nueva galaxia, el estreno de "Star Wars" coloca delante de los cines americanos las mayores colas de su historia y, por si fuera poco, los responsables del programa "Seti@home" nos animan a participar de su rastreo de señales de vida fuera de la Tierra con nuestro propio ordenador personal. Desde el pasado mes de Abril, los usuarios de Internet se pueden convertir en protagonistas de la búsqueda de otra vida inteligente. Este programa promovido desde la Universidad de Berkeley (California) y disponible ya en la Red, permite analizar con el ordenador doméstico la infinidad de sonidos del espacio que se reciben en el macroradiotelescopio de Arecibo y que los científicos no alcanzan a estudiar. Explorar el espacio sideral a golpe de ratón y con suspense añadido, es ya una apasionante tarea que podemos acometer desde nuestro propio hogar.

 

Así los avances terrícolas, es también posible que en otro planeta, en otra galaxia, seres con computadoras más potentes que las nuestras, estén desde sus hogares galácticos rastreando el universo en búsqueda de vida inteligente, es decir, otros seres con los que compartir vida y milagros. Quizá, además, en sus cines nunca se estrenó "Star Wars" u otros largometrajes de apaches y vaqueros, de yanquis y japoneses. Quizá algún cibernauta "setiano" en su rastreo de medianoche quede paralizado ante la pantalla, al igual que en la película "Contact", tropiece con la histórica señal. Quizá más pronto que tarde, demos con ellos y ellos den con nosotros. Entonces en vez de lanzarnos misiles lasser, como en la última de Lucas, organizaremos esa anhelada cita sideral junto a la barra de zumos multitropicales de una estación a medio camino. Allí nos contaremos historias, cuentos y leyendas de uno y otro rincón de la galaxia hasta que cierren el "chiringuito" orbital y un gran abrazo etérico sea el arranque de futuros y mancomunados proyectos.

En medio de un universo cada día más infinito y a la vez cercano, se sustenta menos esa antigua convicción de que somos el ombligo de todo lo existente, los únicos seres pensantes. Se abre la veda a las hipótesis de que más allá del planeta azul otros sesos discurren, otros corazones laten, otros ojos miran con esperanza el firmamento en las noches de sus veranos.

A cada época le corresponde derrocar su cúmulo de imposibles. El renacimiento acabó con la farsa del planeta plano, la era moderna con el aislamiento entre los humanos, en la era contemporánea coronamos el sueño de poner pie en nuestro satélite... El tercer milenio puede romper con el equívoco de creernos el centro de toda la vida, el eje de un universo cuyas rutas de intercambio comercial no son, seguramente, turbadas por la ambición de ningún imperio galáctico.


Editorial de primavera 99

 

 

Camina la primavera

Se anuncia ya la primavera sobre los campos de aún tímido verde. Se pregona también otra enorme Primavera sobre esta Tierra de aún pudoroso Gozo. Ceden lluvias y borrascas, a la vez que templa el Sol y se alienta nuevo brote en estos resecados labríos.

El mundo necesita de nueva agua y fragancia. La humanidad urge, hoy más que nunca, de la fe y el aliento que cada quien pueda en su rededor contagiar. Vinimos al fin y al cabo con "contrato de traer esperanza", de encarnar primavera en cada instante de nuestras vidas.

Para ello nos otorgaron gesto, voz, mirada..., para alentar Primavera, para sugerir, en cuanto se nos brinda la oportunidad, color y alegría. Nos comprometimos en esbozar siempre un "más allá", no ya críptico ni esotérico, sino un más allá llano y a la luz del día. Insinuar nuevo esplendor "más allá" de un tiempo mecánico, de unas circunstancias limitadoras, de una rutina empobrecedora, de una inercia devoradora del alma..., he ahí nuestro cometido. Toca susurrar, pues, esa buena nueva incluso los lunes a las ocho de la mañana, en medio del asfalto, a las puertas del metro, entre un inmenso anonimato.

 

Dicen guías y profetas que seremos probados en los finales de este ciclo que se acaba, certificando si nuestro entusiasmo era real o tan sólo una fugaz mueca para llenar expediente. El Nuevo Cielo y la Nueva Tierra necesita de pioneros, que dibujen aquí y ahora, con su vida y ejemplo tenaz el trazo de la buena noticia de la graduación o ascensión planetaria. En este cometido no flaquearan las fuerzas, no estaremos solos. Aunque azoten heladoras ráfagas siempre nos asistirá Su Compañía. El universo nos procura sostén y con nosotros a esa nueva Alborada que prometimos anunciar al tomar carne.

Sopla el Norte para probarnos, penetra por la rendija menos esperada, en el momento más "inoportuno"... Eso también estaba convenido, también estaba en el contrato... Nuestros guías o ángeles como prefiramos llamarlos, nos asisten en cada instante, el Cielo y sus servidores sostienen nuestro empeño. No necesitamos marcar ningún número, ellos están siempre de guardia. También responden a otro "contrato", libremente asumido como el nuestro, con algo menos de vacaciones y algo más de entrega.

También estamos juntos los hermanos de todas las latitudes, que aún sin conocernos físicamente nos "enrolamos" premeditadamente en esta misma conspiración de luz sobre la Tierra. Juntos firmamos el mismo compromiso de revelar aquí y allá, con toda nuestra voluntad y entusiasmo una nueva era sobre el aún sufriente planeta Tierra.

Dicen también que antes de finalizar el milenio en los cielos se dibujarán los signos irrefutables de ese Alba. Entonces no habrá duda de que el Universo entero conspira bien cerca de cada uno de nosotros, por nuestro mismo anhelo.

 

Y esa Primavera avanza. Con el objetivo de proclamar juntos ese Nuevo Cielo y esa Nueva Tierra ha nacido la Red Ibérica de Luz. Esta coordinación ha surgido para aunar esfuerzos, para cantar más en sincronía el tiempo que todos juntos estamos empujando. No es ya la primavera de uno u otro color, de una u otra fragancia, de una otra creencia o modalidad..., sino la Primavera que estalla con el concurso de todas las tonalidades, de todos los olores, de todos los empeños... Arriba nos reclaman un nuevo escenario, cuyo telón requiere ser elevado con el esfuerzo coordinado de todos.

La unidad espiritual que ahora hace un año tan sólo esbozábamos, es ya una realidad en la Península. Constituida ya la Red Ibérica de Luz entre un total de 23 grupos de crecimiento y nueva era. La colaboración entre todos los integrantes es ya el primer paso de una sinergia que iremos poco a poco ampliando y reforzando. En los próximos 18 y 19 de Septiembre hemos establecido un segundo encuentro en el que esperamos acoger a nuevos grupos e ir fortaleciendo la coordinación establecida.

En nuestro entorno más cercano, el País Vasco, pronto tendremos nuestra tercera cita al arrimo de las piedras sagradas de la Sierra de Aralar. De nuevo oración, canto y danza despuntarán entre el hayedo cómplice, clamando asistencia de una nueva energía para el Planeta, agradeciendo la dicha de compartir juntos tan trascendente hora. A una y otra cita ya sabes que estás, desde estas líneas, fraternalmente invitado-a.

 

Por último que sepáis que hemos sacado este último número a duras penas. Nuestra redactora jefe nos ha abandonado temporalamente para irse a bañar con los delfines a las playas de Cancún. Los acentos que faltan y los despistes que de seguro sobrarán, son debidos al sobrebronceado que nos traerá de tierras aztecas. En su último "e-milio" promete apasionantes reportajes y nuevos suscriptores americanos, aunque dudamos si no será pura estrategia para calmar nuestros ánimos. Esperemos que algún cachalote le haga unas cosquillitas, "no más", y retorne, tal cual nos ha prometido, para comienzos de Mayo. Hasta entonces que Dios la bendiga y le cargue en su mochila todas las enseñanzas y gozos que sobradamente allí merece hallar.


 

El mástil de adentro aguanta

Invierno 98-99

 

El blanco viste de nuevo los bosques lanzándonos su descarado reto de pureza, engalana la sierra inmensa exhibiéndonos su irrenunciable desafío de conquista constante. El blanco asalta incluso los caminos y una vez más se ríe de nosotros, disfraza paisajes, borra huellas... En mudo silencio observa si acertamos con nuestros pasos, si vamos descubriendo la Senda de los que nos precedieron. El blanco llamó por fin a la puerta, para recordarnos la belleza impoluta de otros mundos y dimensiones que nos aguardan.

Asoma la nieve en el marco rocoso de la montaña, pero ya no anuncia gran reposo. Quedan para mañana las largas veladas de soledad y sosiego, porque ya ni siquiera el invierno tiene la autoridad de detenernos. Todo acontece con rapidez.

Algunos hermanos nuestros juegan ya con otras nieves que no hielan las manos, con un blanco algodón que no es de este mundo. Partieron primero Koldo Anzano y enseguidita Pili Alfaro a moradas más templadas, a mundos menos fríos. Acercamos para su gloria un incienso al fuego, una oración a los labios, a sabiendas de que hay que seguir laborando, de que vamos ganando arriba aliados, para hacer aquí abajo un mundo más fraterno. Acercamos a la llama nuestros cuerpos que aún tiritan, a sabiendas de que habremos de enfrentar alguna que otra ventisca antes de reunirnos más cerca de ellos.

Porque más allá de nuestro blanco, el mundo se tambalea pero los corazones se fortalecen. Los huracanes azotan los mares de afuera, pero el mástil interior aguanta. Las bolsas se desploman pero esos dividendos producidos en la intimidad aumentan... No hay nada que temer, la nieve anuncia abundancia de agua y cosecha, por más duro que sea este invierno de vida en la carne, por más que nos saque aquí y allí sus dientes largos, por más que las pruebas una y otra vez atrasadas se acumulen...

Nieve también en Aralar, blanco de nuevo entre flores, cantos y reclamos de paz para nuestra querida Euskal-Herria. Fue el segundo y entrañable encuentro ecuménico junto al dolmen de Eubi-Hegoa. Sol y nieve se dieron cita en esas cumbres a las que acudimos con la alegría de reencontrarnos, con el gozo de ser partícipes también en lo interno de una Nueva Era que está amaneciendo para nuestro pueblo.

Esta cita invernal vió mermado el número de congregados con respecto a la anterior ceremonia primaveral. Pese a las complicaciones añadidas de acceso más de doscientas personas elevamos unidas nuestra oración y canto a los Cielos. En los sublimes momentos de comunión pudimos de nuevo constatar que una fuerte y fraterna alianza se está forjando al arrimo de esta montaña sagrada. El 1º de Mayo del 99 se divisa ya como la próxima cita en la que esperamos ver aumentado el círculo de hermanos.

Os escribimos estas líneas en vísperas de partir para la capital del reino. Allí hemos organizado el Primer Encuentro Ibérico de Nueva Conciencia, allí fortaleceremos la alianza de los servidores de Su Gloria, allí nos reuniremos hermanos de diferentes rincones de Portugal y España para darnos gran abrazo y establecer una unión más sólida. Esto es sólo el comienzo. Ha llegado el momento de caminar unidos. Así lo sentimos en lo profundo de nuestro corazón, así nos lo reclama también la Jerarquía. En Madrid daremos un primer paso. Esperamos que esto ya no se pare, que la alianza espiritual se fortalezca y extienda. El mundo sabrá pronto que hemos tomado la determinación de avanzar por siempre unidos.

De todo cuanto ha acontecido en este importante Encuentro encontraréis detallada información en el dossier que hemos preparado al efecto.

Cuando estábamos cerrando este número nos llegaban las noticias del bombardeo angloamericano sobre Bagdag. Una vez más queremos levantar desde estas líneas la bandera de la paz y la fraternidad humana, a la vez que hacer presente nuestro recuerdo a las víctimas en la capital iraquí del despotismo de sus autoridades y de la prepotencia del imperio. En el camino hacia la unidad política y el Gobierno Mundial, sólo se pueden entender intervenciones armadas sostenidas por el consenso que, hoy por, hoy procuran las Naciones Unidas y en el caso de flagrante violación de los derechos humanos.

Ya no nos queda sino pediros disculpas por el retraso de este número, debido a que hemos querido incluir en él la información del Encuentro de Madrid y desearos un 99 lleno de grandes realizaciones. La frontera del tercer milenio, de día en día más cercana, no es sino reclamo para estrenarnos también como hombres y mujeres renovados. El Cielo cuenta con nosotros para ese futuro que ya amanece afuera y adentro. ¡Que siga, pues, nevando gozoso y sereno sobre vuestros corazones!

Sembrar siempre sembrar

Otoño 1998

 

La plaza aquietada se recoge sobre sí misma, extrañando los juegos de los niños y las veladas de los mayores. La leña se agolpa ya impaciente ante las puertas. El sonido de la motosierra en uno y otro rincón del pueblo anuncia un renovado pulso frente al invierno. Parte el verano susurrando retornos a la vera de los caminos y escurriendo el peso de su nostalgia, nos ponemos a ordenar proyectos, ideas y papeles,... Apuntaladas algunas bases del trabajo que nos aguarda, comenzamos a deslizarnos por estas líneas de saludo. Entre una y otra sentada salimos a la puerta de nuestra oficina. Rodeado de una naturaleza que va callando en su volumen, el vecino afila un hacha cuyo descanso también se acaba.

 

Las hojas exhiben ya su herida galopante y mientras aguardamos que los bosques se desnuden y el fuego alegre fríos muros, celebramos la dicha de trabajar en medio de estas montañas que se quedan ya solas y nosotros con ellas, porque cada día nos resulta más difícil hallarnos lejos de su presencia hermana.Los girasoles ennegrecidos regalan al aire sus semillas. Otros campos son removidos para una nueva siembra en medio de un valle que reclama ya su vestido verde de invierno. El tractor reinicia su peregrinar por los cultivos que ayer lucían orgullo de espigas al viento. El metal hunde de nuevo su filo en la tierra, firme acero que batalla a nuestro lado en favor de nueva cosecha, nueva vida. La tierra muestra al sol sus entrañas para que un sol más recatado les insufle nueva vida.A las puertas de cada otoño, cuando la Madre Naturaleza se recoge y acerca más íntima, renovamos el voto de seguir junto a Ella, por más que luego nos quiera probar con sus fríos, sus lluvias, sus días cada vez más pequeños. Con el atardecer apuramos la sensación de privilegio. Los campos se acuestan, la fresca brisa tiende su manto sobre un lecho aún pajizo y las montañas los vigilan en su imponente silencio. Las estrellas aún se muestran cercanas en su canto de brillo eterno.

 

Marcha el verano y cada cuál comienza a labrar de nuevo sus campos de dentro y de fuera, en la siembra de una nueva cosecha. Sembrar siempre sembrar, he ahí la consigna de ahora y de siempre, por más que nunca hubo tanta urgencia de esparcir al viento nuevo grano. De nada sirve de mantener en el bolsillo la semillas que nos otorgó el Padre al tomar vestidura de carne.

Sembrar siempre sembrar, so pena que enmohezcan escondidos los dones que el Cielo nos ha entegado. Sembrar en todas las direcciones, hacia todos los vientos. No hay lindes, ni barreras en los campos de este planeta para el labrador-servidor de la Aurora.

La siembra es entrega manifestada en cualquiera de sus innumerables aspectos. Una vez hallada la forma de servir al prójimo, la parcela de nuestra siembra, es preciso cavar hondo con toda la fuerza de nuestra voluntad, regar abundante con la alegría de nuestro entusiasmo y regalar después los frutos, en la confianza de que nada nos pertenece.

Por nuestra parte, en medio de este bosque de papeles, capeando huracanes que irrumpen sin dar siquiera aviso, intentamos atender nuestro pequeño terreno de compromiso. Planeta Gaia sigue empeñada en sembrar unidad. Tras verano de intensa reflexión, no faltan proyectos. Del origen y objetivos de nuevas siembras, os hablan algunas de las páginas que vienen a continuación. Que la cosecha sea abundante depende un poco de la implicación de cada quien, de que sean muchas las azadas que se alcen sobre nuestras cabezas. Aquí hay prados para todos.

En estas líneas editoriales deseamos también saludar a Lourdes García y a toda su familia espiritual de San-Gri-Lhá (Avila), así como a los grupos de meditación y sanación inspirados por Swami Sannada que a partir de este número ocuparán un espacio entre nosotros. Ambas familias espirituales han contribuído con su presencia y aliento en las recientes iniciativas de convergencia que han tenido lugar por estas tierras. Bienvenidos pues y que os sintáis a gusto en medio de estas páginas. Los grupos y redactores que las inspiran os acogen fraternalmente.

 

Por último compartiros la alegría de una paz cercana en nuestro pueblo.Sabedores de la perspectiva universal del trabajo que con la publicación tratamos de desarollar, apenas hemos abordado en estas páginas cuestiones de índole regional. La noticia por muchos años esperada y laborada de un nuevo horizonte sin violencia política para nuestro amado País Vasco, merece ser no sólo aquí compartida sino también alentada.Queda todavía un trecho hasta el total silencio de las armas. Sin embargo lo importante es que ya se han dado los primeros y trascendentales pasos. El momento es de sumo compromiso e implica iniciativas valientes e incluso arriesgadas por parte de quienes ostentan el poder de decisión en ambas partes enfrentadas.

Con el objetivo de promover la paz, de deshacer el sentimiento de rencor por parte de los contendientes, de alentar una conciencia de apertura y diálogo en los políticos, nos reuniremos el próximo 8 de Diciembre en el dolmen de Eubi Hegoa. Bajo los robles centenarios te aguardamos de nuevo hermano hermana. Será un placer reunirnos de nuevo para orar y cantar para Su Gloria, para el establecimiento de Su Plan en este país y en el mundo entero. Así sea.



 

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