| |
Yo, al principio,
pensé que era una broma..., pero no..., dicen que han
visto llorar a Dios por nuestras calles...
...
Son muchos..., Jesús, los que me han dicho que no deberías
haber salido nunca de la Iglesia..., que "es tu
sitio"...
...
"Esta claro..., dicen, ¿no ves que ya nos hemos
acostumbrado a encontrarte allí? ¿Es que no te das
cuenta de que fuera..., por la calle, te podemos
confundir con cualquiera? ¿No sabes que vivimos tiempos
difíciles..., que hay mucha droga..., delincuencia...,
miedo..., que la gente hoy no se fía ni de su Padre?...
¡Estaría bonito que hubieras terminado durmiendo en un
portal o en cualquier parte!... ¡Imagínate si te llevan
a la cárcel! ¡Qué bochorno!
Cuando el otro día..., en el parque..., ¿recuerdas?, se
arremolinó tanta gente..., no pienses que muchos creían
que Tú eras Jesús... Algunos pensaron que se trataba de
un chalado o de un pobre..., o algún borracho, o un
aprovechado...
Y..., después de todo..., menos mal..., porque sino...,
¿qué iban a pensar de nosotros los cristianos?... ¡Por
favor!
¿Es que te ha faltado algo desde que estás con nosotros?
¿No tienes dieciocho mil Iglesias? ¿Qué mas quieres?
¿Quieres que te recemos más?
¡¡Que no, Jesús, que no!!
¡Que no podemos consentir que estés mendigando una
limosna cuando en la Iglesia lo tienes todo! ¡¡¡Faltaría
más!!!
Además..., ¡sería un fastidio que fuéramos a rezarte...,
o a Misa..., y Tú estuvieras por ahí..., dando vueltas
y..., a lo mejor..., entre los que ni siquiera van a la
Iglesia!"
...
Yo, al principio, pensé que era una broma..., pero no...,
dicen que TE HAN VISTO LLORAR por nuestras calles...
...
Y..., entonces lo vi... No se si era un niño o un joven...,
un hombre o una mujer... Ya estaba todo muy oscuro...,
pero lo vi... Vi como se te acercaba..., Dios..., y te
cogía de la mano y te estrechaba contra su corazón...
Si..., ya se que me dirán que es sólo un cuento..., que
se trataba de un pobre..., un chalado..., el mismo que
veo en la calle..., a la puerta de la Iglesia..., un día
y otro...
Si..., ¡PERO YO SÉ QUE ERAS TU!
Y..., estoy seguro que lo vi..., vi como en Tus ojos
inmensos como el cielo no había ni una nube y brillaban
las estrellas...
Sin apenas hablar..., sin decir nada..., TE HABÍA
ABIERTO LAS PUERTAS DE SU CASA... ERA NAVIDAD...
Y entonces..., entendí que aquel niño o aquel joven...,
aquel hombre o aquella mujer..., HABÍA SALVADO..., una
vez más..., LA NAVIDAD...
...
Y..., dicen..., que por la noche Jesús seguía buscando...
Y que sigue buscando cada día...
|