Retiro Espiritual mayo 2012
Tema:Los sacramentos nos llevan al crecimiento espiritual
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El retiro mensual tiene gran importancia. Hoy se llama día de "desierto". Se puede celebrar en ocasiones con algunos amigos en la fe; en otras, en total soledad. Hoy te brindo un día de oración y reflexión personal; antes lo hice yo en total soledad. Es importante, sí, ver, considerar, discernir, dilucidar, formar criterios de fe. Pero quedaría manca la labor sin orar sobre ello: pedir, suplicar a Dios su ayuda, por medio de su Hijo Jesús y de María la Madre de Dios. No cansarnos de "mendigar" la ayuda del Señor: "Mirad que soy muy pobre, y necesito de Vos como el mendigo de la limosna que el rico le ha de dar..."
Antes de comenzar el retiro, desconectar de los asuntos normales anteriores. Ponerse en presencia de Dios. Ser consciente de que vamos a tratar unos temas con Dios para nuestra vida interior. No entrar en rutina. No se trata de mero estudio. Se trata de hablar con Dios de unos temas que nos interesan. Después, formular un propósito muy concreto relacionado con el examen particular, con los propósitos generales de los últimos Ejercicios, con la úlitma confesión o de comienzos de año.
Retiro de mayo 2012 Los sacramentos nos llevan al crecimiento espiritual
1.- Los sacramentos "contienen la gracia que significan" con sus ritos sensibles, y "confieren la misma gracia a los que no ponen óbice" (Trento 1547: Dz 1606). Por eso los fieles "en la recepción de los sacramentos, crezcan en la gracia" Esto lo sabemos desde la niñez. En nuestra formación espiritual se nos ha dicho cientos de veces. Nos estamos moviendo en el terreno de la fe. Hemos de ser conscientes de ello. Repetir muchas veces en este retiro, a modo de mantra: "Los sacramentos me dan o aumentan la gracia".
2.- Gracias actuales. Dios quiere conectar su gracia interna a ciertas gracias externas, como puede ser una predicación, la lectura de un buen libro, una enfermedad, un encuentro, etc. Son las gracia actuales. Todo puede ser gracia, pues "sabemos que Dios hace concurrir todas las cosas para el bien de los que le aman" (Rm 8,28). Por eso hemos de vivir siempre con los ojos de la fe bien abiertos. Por eso, aun cuando nos sucedan cosas desagradables, desgracias, ver la mano de Dios allí. No desesperar. Confiar. Orar. Acercarnos más a Dios. Pedirle ahora esta iluminación interior.
3.- Pero en un sentido más propio, hay que decir que las gracias externas más ciertas y eficaces son los sacramentos, la predicación de la palabra de Dios. Son verdaderas fuentes de gracia, verdaderos manantiales. He de apreciar así los sacramentos, porque esto son.
4.- Si el Dios quiere santificarnos, ninguna carencia circunstancial puede impedírselo, aunque falten personas, libros, ambientes o lo que sea. "Ninguna criatura podrá arrancarnos al amor de Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro" (Rm 8,39). Hemos de tener mucha confianza en todo momento. Aunque veamos en nuestro derredor gente mediocre, sacerdotes disipados, religiosos o superiores de mal vivir, no hemos de desalentarnos. ¡Siempre junto a Dios! Él nos ayuda con las gracias actuales y nos santifica con los sacramentos. ¡Señor, confío, espero, ayúdame "
5.-En cuanto sea posible, busquemos la gracia interna en aquellas gracias externas que Dios ha establecido, y en su providencia ha puesto a nuestra mano. Esto, que es tan evidente, con no poca frecuencia lo ignoramos o no lo llevamos a sus últimas consecuencias. ¿Y cómo buscar esa gracia interna? Cuando notamos ese deseo de crecer, cuando Dios toca nuestro corazón, acercarnos a Él con la oración, también fuente de gracia y de allí a los sacramentos. Apreciar de una manera especial la Eucaristía y la Penitencia, los dos sacramentos que recibimos con mayor frecuencia.
6.- Son muchos los que menosprecian el orden concreto de gracia dispuesto por Dios, y buscan la santificación con un criterio predominantemente subjetivo. El ejemplo más clamoroso lo tenemos en la relación con los sacramentos. El cristiano, por ejemplo, que trata de sanar de sus enfermedades espirituales con grandes empeños ascéticos -supongámoslo-, pero que no se acerca al sacramento de la penitencia sino muy de tarde en tarde, no irá muy lejos. Conseguirá poco y se cansará mucho. Incluso hay peligro de que vaya abandonando la vida espiritual. Y es que no se alcanza la gracia interior cuando se menosprecia la gracia exterior puesta por Dios. Pedirle a Dios fuerza para de verdad apreciar los sacramentos de Penitencia y Eucaristía.
7.- Si queremos crecer ante Dios, hagámonos como niños. Si queremos que Dios nos enriquezca con sus gracias, hagámonos pobres, y pidámosle la limosna de su gracia. Si queremos que El se nos dé en su gracia, entreguémonos a él totalmente. Podemos decir con San Ignacio de Loyola: "Tomad, Señor, y recibid toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad, todo mi haber y mi poseer; vos me lo disteis, a vos, Señor, lo torno; todo es vuestro, disponed a toda vuestra voluntad; dadme vuestro amor y gracia, que ésta me basta" (Ejercicios 234). Repetir varias veces y muy despacio esta oración.
8.- Recuerda que la gracia sacramental es el derecho a las gracias actuales después de haber recibido un sacramento. Porque hemos de darnos cuenta de que el sacramento, además de la gracia santificante confiere la gracia sacramental. Hemos de recordarlo, vivirlo, invocarlo. Que el sacramento no es algo que se recibe y luego se olvida.
Libro principal de consulta "Síntesis de espiritualidad católica" De Rivera e Iraburu
Examen práctico
Nota: Viene bien con ocasión del retiro mensual dedicar un buen rato al examen práctrico. Es decír, algunos puntos muy concretos sobre vida interior. Ofrezco aquí tres cuestionarios que pueden ayudar.
- ¿Hago actos de fe sobre todo cuando recibo sacramentos?
- ¿He preparado algo mi oración y sacramentos?
- ¿Unes el sacramento del perdón con tu penitencia voluntaria?
- ¿Cómo llevas tu oración obligatoria: Misa dominical, oficio divino, recepción de sacramentos?
- ¿Cómo te preparas para recibir la comunión y cómo das gracias?
- ¿Cómo te preparas para la confesión y cómo das gracias?
- El bautismo recibido en la primera infancia no ha tenido ninguna preparación por nuestra parte: ¿Lo rememoras, lo agradeces, lo vives?
- Si estás esperando la recepción del Orden Sacerdotal, ¿cómo te preparas?
- Si estás esperando la recepción del matrimonio, ¿cómo te preparas?
- ¿Rememoras y agradeces e invocas la fuerza de la gracia sacramental de los sacramentos que has recibido?
- Pedir a Dios la gracia de poder recibir a su tiempo debido el sacramento de la Unción de los Enfermos.
Algo práctico y positivo para el retiro, aplicable a todos los retiros y a las meditaciones diarias:
La afirmación es una técnica simple pero enérgica. Puede sanar y transformar nuestra voluntad y nuestras convicciones hasta arraigarlas profundamente. Aprovechando esta realidad psicológica, podemos cambiar nuestros pensamientos vanos en criterios firmes y santos. La palabra escrita y hablada es el vehículo que nos ayuda en este menester. Tiene mucha relación esto con lo sabido de la autosugestión.
En la práctica:
1.- Fijarme en un aspecto de mi vida que quiero cambiar o sanar. Decidirlo ya.
2.- Formular una frase sencilla que lo integre. Escribirla. Repetirla varias veces.
3.- Formular de esta manera el propósito de la meditación y repetirlo cada día.
4.- Formular de esta manera el propósito del retiro y repetirlo cada día.
5.- Formular de esta manera el propósito de la confesión y repetirlo cada noche.
6.- Para no agobiarme procurar unificar todo esto sin multiplicar más de lo necesario.
Nota 1. Para que esto funcione hay que procurar la frecuente repetición. Que la afirmación sea concreta. Que tenga emoción. Que esté convencido yo de que me va a ayudar a mejorar.
Nota 2. Tomar conciencia del subconsciente. Por ejemplo: Si yo digo esta afirmación: "Voy a ser desde hoy bondadoso en mis conversaciones sobre los demás". Mi subconsciente, me reprocha y me dice: "mentira, no vas a ser". Yo no me doy cuenta del subconsciente, pero ahora lo advierto.
Pero tengo que tomar conciencia del subconsciente. Para ello: en una hoja de papel poner dos columnas. A la izquierda, mi afirmación. A la derecha, lo que me sugiere; todas esas cosas negativas que llevo en el subconsciente. Repetir la frase positiva, poner a la derecha cada una de las creencias contrarias. Acto seguido ir sustituyendo cada una de las creencias negativas a la frase, por otras positivas contrarias. Leer de vez en cuando.
Por fin, una vez que han pasado a la conciencia todas las pegas, en una tercera columna voy sustituyendo las "creencias negativas" por pensamientos y sentimientos positivos que emanan del Yo Superior. Por ejemplo, el "mentira, no vas a ser" lo sustituyo por este otro: "Desde ahora mismo empiezo a ser bondadoso. Ya he comenzado
ADVERTENCIA FINAL
PARA NOSOTROS ES MUY IMPORTANTE EL RETIRO
Necesitamos dedicar un día al mes al retiro espiritual: medio día en soledad al menos relativa. Día de revisión, de meditación de encontrarnos más próximos a Dios. No es necesario hacerlo varios juntos; bueno sería, pero no siempre es posible. Cuando se hace solo es más "desierto".
Estar sobre todo ese día como la esponja en el mar, sumergidos en Dios. Que las aguas de su amor nos vayan penetrando por esos poros tantas veces ajenos al Señor. Permanecer envueltos en el silencio exterior y sobre todo interior. Dentro de su paz.
Pero no creas que el enemigo de tu paz te va a dejar en perfecto sosiego. Quizás te suscite inquietudes acerca del pasado o del futuro; quizás cunda en tu alma el desaliento o la tristeza. Por eso no vayas a pasártelo bien en esa especie de unción romántica. No vayas a gozar; vete a buscar a Dios. Y tampoco vayas con temor a fantasmas. Pero ayúdale a Dios a que te ayude. Desecha los pensamientos deprimentes, pero sin ponerte a dialogar con ellos. Dile al Señor: ¡Señor, yo te amo; en Ti confío y creo en tu amor!
Mucha gente practica el retiro mensual. Incluso gente trabajadora lo hace con el plan Zen o yoga cristiano. Los conozco, aunque no he estado todavía con ellos.
Terminar el retiro dando gracias a dios por todo; pedirle perdon de las lagunas; hacer proposito firme. Y no olvidar de dedicar buen rato a la oracion de peticion. El próximo retiro aparecerá d.m. el próximo mes.
José María Lorenzo Amelibia. Mi correo electrónico: mistica@jet.es