Retiro Espiritual Octubre 2014

PULSAR AQUI PARA RETIRO ANTERIOR

Libro: Retiros Espirituales

Tema del retiro: Orar con frases cortas

 

***************************************

El retiro mensual tiene gran importancia. Hoy se llama día de "desierto". Se puede celebrar en ocasiones con algunos amigos en la fe; en otras, en total soledad. Hoy te brindo un día de oración y reflexión personal; antes lo hice yo en total soledad. Es importante, sí, ver, considerar, discernir, dilucidar, formar criterios de fe. Pero quedaría manca la labor sin orar sobre ello: pedir, suplicar a Dios su ayuda, por medio de su Hijo Jesús y de María la Madre de Dios. No cansarnos de "mendigar" la ayuda del Señor: "Mirad que soy muy pobre, y necesito de Vos como el mendigo de la limosna que el rico le ha de dar..."

Antes de comenzar el retiro, desconectar de los asuntos normales anteriores. Ponerse en presencia de Dios. Ser consciente de que vamos a tratar unos temas con Dios para nuestra vida interior. No entrar en rutina. No se trata de mero estudio. Se trata de hablar con Dios de unos temas que nos interesan. Después, formular un propósito muy concreto relacionado con el examen particular, con los propósitos generales de los últimos Ejercicios, con la úlitma confesión o de comienzos de año.

Tema: Orar con frases cortas

Se trata en este retiro de acostumbrarnos a orar con frases cortas. Al modo como Jesús lo hizo en el Huerto de Getsemaní.

Con distintos temas expongo una serie de frases cortas. Conviene repetirlas. Dedicar a la oración pausada y reposada el retiro entero, hasta donde lleguemos. Antes entender la frase y si es preciso, dividirla en dos. Si alguna frase no nos dice nada, pasar a la siguiente. Si no terminas todas, mejor. Puedes guardarlas para otra ocasión.

Perfección.

"Para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos.

Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? …

Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto" (Mt 5, 45-48).

"Nosotros anunciamos a ese Cristo; amonestamos a todos, enseñamos a todos, con todos los recursos de la sabiduría, para presentarlos a todos perfectos en Cristo" (Col 1, 28).

"Con sus oraciones no cesa de luchar a favor vuestro para que os mantengáis constantes y perfectos cumplidores de toda voluntad de Dios" (Col 4,12).

"Hasta que lleguemos todos a la unidad en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios, al Hombre perfecto, a la medida de Cristo en su plenitud" (Ef 4,13).

Unión con Dios:

"El matrimonio espiritual entre el alma y el Hijo de Dios (…) es una transformación total en el Amado, en que se entregan ambas partes por total posesión de la una a la otra.

Es el más alto estado a que en esta vida se puede llegar.

Consumado este matrimonio espiritual entre Dios y el alma, son dos naturalezas en un espíritu y amor.

Dice san Pablo trayendo esta misma comparación diciendo: El que se junta al Señor, un espíritu se hace con él (1 Cor 6,17) (Canc 22.3).

El cumplimiento de la voluntad de Dios.

María, acogiendo plenamente la voluntad divina, anticipa y hace suya la actitud de Cristo. (…)

La docilidad de María anuncia y prefigura la que manifestará Jesús durante su vida pública hasta el Calvario.

Cristo dirá: «Mi alimento es hacer la voluntad del que me ha enviado y llevar a cabo su obra» (Jn 4,34).

En esta misma línea, María hace de la voluntad del Padre el principio inspirador de toda su vida, buscando en ella la fuerza necesaria para el cumplimiento de la misión que se le confió.

Con su obediencia plena a la voluntad de Dios, María está dispuesta a vivir todo lo que el amor divino tiene previsto para su vida, hasta la «espada» que atravesará su alma".

 

La imitación de Cristo.

"Os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis" (Jn 13,15).

"La pasión de Cristo basta para servir de guía y modelo a toda nuestra vida.

Todo aquel que quiera llevar una vida perfecta no necesita hacer otra cosa que despreciar lo que Cristo despreció en la cruz y apetecer lo que Cristo apeteció.

En la cruz hallamos el ejemplo de todas las virtudes. Si buscas un ejemplo de amor: nadie tiene más amor que el que da la vida por sus amigos.

Si él entregó su vida por nosotros, no debemos considerar gravoso cualquier mal que tengamos que sufrir por él.

Si buscas un ejemplo de paciencia, encontrarás el mejor de ellos en la cruz (…) Cristo, en la cruz, sufrió grandes males y los soportó pacientemente, ya que en su pasión no profería amenazas (…)

Si buscas un ejemplo de humildad, mira al crucificado: él, que era Dios, quiso ser juzgado bajo el poder de Poncio Pilato y morir.
Si buscas un ejemplo de obediencia, imita a aquel que se hizo obediente al Padre hasta la muerte

Si buscas un ejemplo de desprecio de las cosas terrenales, imita a aquel que es Rey de reyes, en el cual están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y de la ciencia, desnudo en la cruz".

 

Vida en Cristo en plenitud:

"Vivo, pero no soy yo el que vive, es Cristo quien vive en mí" (Gal 2,20).

  • "El progreso espiritual tiende a la unión cada vez más intima con Cristo. Esta unión se llama «mística», porque participa del misterio de Cristo mediante los sacramentos.

    Y, en Él, del misterio de la Santísima Trinidad. Dios nos llama a esta unión íntima con Él (…)

    El camino de la perfección pasa por la cruz. No hay santidad sin renuncia y sin combate espiritual.

    El progreso espiritual implica la ascesis y la mortificación que conducen gradualmente a vivir en la paz y el gozo de las bienaventuranzas" (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 2014-2015).

  • Expresar mejor la meta a la que Dios me llama. ¿

    Ver cuál es la expresión que más me ayuda a mí en el crecimiento de mi relación con Dios, en el crecimiento en su amor.

  • Vocación en crecimiento.

    Vivir en Cristo es vivir en su amor y crecer en su santidad, dejándose configurar cada día más por Él, por su gracia, por su Espíritu.

    Tenemos que aspirar a vivir esta vida de Cristo cada vez más en plenitud, de una forma más completa, ya que somos signos de Cristo.

    La vocación religiosa - cristiana es signo de Cristo en el mundo de hoy.

    Para vivir en verdad, debemos buscar continuamente esta participación en la naturaleza de Cristo, viviéndola en crecimiento.

    No hay mayor valor para el ser humano que vivir la vida en Cristo en plenitud; no puede haberlo;

    Vivir la vida de Cristo de forma plena es vivir la vida bienaventurada, la resurrección, la Pascua, aunque pase también por la cruz.

    Donde hay cruz hay resurrección, y no hay resurrección sin cruz.

    El cristiano «está en Cristo», «vive en Cristo»: /con Él padece, muere, es crucificado, es sepultado,/ es vivificado, es resucitado, /es heredero, es glorificado, /está sentado en los cielos y reina con él.

    Estamos siempre llamados por Dios a crecer en su amor,/ a configurarnos plenamente con Cristo, sea cual sea el momento en el que nos encontramos.

    Hay una llamada continua de Dios a encaminarnos a esta meta, a ir creciendo hacia ella.

    No es posible vivir bien nuestra vocación sin aceptar las leyes del crecimiento.

    Crecer es estar siempre en camino. Es la experiencia del ya sí y todavía no.

    El crecimiento del cristiano cuenta con un factor muy importante: la gracia recibida, el amor de Dios. El crecimiento del cristiano cuenta con la santificación operada en el Bautismo y que se nos sigue entregando todos los días, de una forma especial, en los sacramentos.

    Esta vida nueva que Dios nos transmite continuamente es la que actúa desde dentro, la que nos hace crecer, porque lleva en su naturaleza la expansión hasta la consumación total en Dios después de la muerte.

    Crecimiento bienaventurado en Cristo.

    La santidad moral: Todo desde Él, todo desde su vida (desde la vida de Él en mí), todo desde la participación en la Pascua; todo contando con su ayuda, con la gracia que nos da.

    El kerigma: la buena noticia del amor de Dios que nos llama a vivir en comunión con Él porque nos quiere comunicar su santidad y su felicidad.

    El ser humano sólo puede alcanzar la felicidad en Dios y, por eso, cuanto más cerca está de Dios más feliz es. Santo Tomás.

    La fuente de la felicidad y de todo bien es Dios; es el amor de Dios que se expresa en Jesús; es la promesa de su amor y felicidad que se manifiesta en grado máximo en la resurrección.

    La máxima bienaventuranza que vivió Jesús fue la resurrección, que es también promesa y fuente de bienaventuranza para todos nosotros.

    Toda persona humana busca la felicidad. Las Bienaventuranzas nos dan la respuesta a este deseo. La felicidad no es una conquista humana, sino un don de Dios del que se participa.

    Santidad y felicidad están íntimamente relacionados: la santidad de vida, la participación en la vida de Cristo, conlleva gozo, alegría, felicidad.

    Son felices los que participan de la vida de Jesús, porque Él fue así: Él era y es el pobre de espíritu, el que crea la paz, el misericordioso, el limpio de corazón, también el perseguido.

    Benedicto XVI afirma que las "Bienaventuranzas son válidas para los discípulos, porque primero se han hecho realidad en Cristo".

    Las bienaventuranzas

    Propio de la vida cristiana es vivir en comunión con Jesús, y su vida es felicidad: necesariamente el que vive unido a Él disfruta de esta felicidad, aunque también exista la cruz.

    Las bienaventuranzas nos invitan a entrar en comunión con Jesús, para participar de la felicidad de su vida y de su santidad.

    «Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos heredaran la tierra.

    Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.

    Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.

    Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.

    Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque serán ellos llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa.

    Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo, que de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros»".

    Ideas extraídas de un retiro de Iñaki Tejada

    El examen práctico puedes hacerlo mirando alguna de las frases que exijan examen.

     

     

    Nota: Viene bien con ocasión del retiro mensual dedicar un buen rato al examen práctrico. Es decír, algunos puntos muy concretos sobre vida interior. Ofrezco aquí tres cuestionarios que pueden ayudar.

     
     
     &&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

    Algo práctico y positivo para el retiro, aplicable a todos los retiros y a las meditaciones diarias:

    La afirmación es una técnica simple pero enérgica. Puede sanar y transformar nuestra voluntad y nuestras convicciones hasta arraigarlas profundamente. Aprovechando esta realidad psicológica, podemos cambiar nuestros pensamientos vanos en criterios firmes y santos. La palabra escrita y hablada es el vehículo que nos ayuda en este menester. Tiene mucha relación esto con lo sabido de la autosugestión.

    En la práctica:

    1.- Fijarme en un aspecto de mi vida que quiero cambiar o sanar. Decidirlo ya.

    2.- Formular una frase sencilla que lo integre. Escribirla. Repetirla varias veces.

    3.- Formular de esta manera el propósito de la meditación y repetirlo cada día.

    4.- Formular de esta manera el propósito del retiro y repetirlo cada día.

    5.- Formular de esta manera el propósito de la confesión y repetirlo cada noche.

    6.- Para no agobiarme procurar unificar todo esto sin multiplicar más de lo necesario.

    Nota 1. Para que esto funcione hay que procurar la frecuente repetición. Que la afirmación sea concreta. Que tenga emoción. Que esté convencido yo de que me va a ayudar a mejorar.

    Nota 2. Tomar conciencia del subconsciente. Por ejemplo: Si yo digo esta afirmación: "Voy a ser desde hoy bondadoso en mis conversaciones sobre los demás". Mi subconsciente, me reprocha y me dice: "mentira, no vas a ser". Yo no me doy cuenta del subconsciente, pero ahora lo advierto.

    Pero tengo que tomar conciencia del subconsciente. Para ello: en una hoja de papel poner dos columnas. A la izquierda, mi afirmación. A la derecha, lo que me sugiere; todas esas cosas negativas que llevo en el subconsciente. Repetir la frase positiva, poner a la derecha cada una de las creencias contrarias. Acto seguido ir sustituyendo cada una de las creencias negativas a la frase, por otras positivas contrarias. Leer de vez en cuando.

    Por fin, una vez que han pasado a la conciencia todas las pegas, en una tercera columna voy sustituyendo las "creencias negativas" por pensamientos y sentimientos positivos que emanan del Yo Superior. Por ejemplo, el "mentira, no vas a ser" lo sustituyo por este otro: "Desde ahora mismo empiezo a ser bondadoso. Ya he comenzado

     

     

    ADVERTENCIA FINAL

    PARA NOSOTROS ES MUY IMPORTANTE EL RETIRO

    Necesitamos dedicar un día al mes al retiro espiritual: medio día en soledad al menos relativa. Día de revisión, de meditación de encontrarnos más próximos a Dios. No es necesario hacerlo varios juntos; bueno sería, pero no siempre es posible. Cuando se hace solo es más "desierto".

    Estar sobre todo ese día como la esponja en el mar, sumergidos en Dios. Que las aguas de su amor nos vayan penetrando por esos poros tantas veces ajenos al Señor. Permanecer envueltos en el silencio exterior y sobre todo interior. Dentro de su paz.

    Pero no creas que el enemigo de tu paz te va a dejar en perfecto sosiego. Quizás te suscite inquietudes acerca del pasado o del futuro; quizás cunda en tu alma el desaliento o la tristeza. Por eso no vayas a pasártelo bien en esa especie de unción romántica. No vayas a gozar; vete a buscar a Dios. Y tampoco vayas con temor a fantasmas. Pero ayúdale a Dios a que te ayude. Desecha los pensamientos deprimentes, pero sin ponerte a dialogar con ellos. Dile al Señor: ¡Señor, yo te amo; en Ti confío y creo en tu amor!

    Mucha gente practica el retiro mensual. Incluso gente trabajadora lo hace con el plan Zen o yoga cristiano. Los conozco, aunque no he estado todavía con ellos.

    Terminar el retiro dando gracias a dios por todo; pedirle perdon de las lagunas; hacer proposito firme. Y no olvidar de dedicar buen rato a la oracion de peticion. El próximo retiro aparecerá d.m. el próximo mes.

    José María Lorenzo Amelibia. Mi correo electrónico: mistica@jet.es