Retiro Espiritual Agosto 2014

PULSAR AQUI PARA RETIRO ANTERIOR

Libro: Retiros Espirituales

***************************************

El retiro mensual tiene gran importancia. Hoy se llama día de "desierto". Se puede celebrar en ocasiones con algunos amigos en la fe; en otras, en total soledad. Hoy te brindo un día de oración y reflexión personal; antes lo hice yo en total soledad. Es importante, sí, ver, considerar, discernir, dilucidar, formar criterios de fe. Pero quedaría manca la labor sin orar sobre ello: pedir, suplicar a Dios su ayuda, por medio de su Hijo Jesús y de María la Madre de Dios. No cansarnos de "mendigar" la ayuda del Señor: "Mirad que soy muy pobre, y necesito de Vos como el mendigo de la limosna que el rico le ha de dar..."

Antes de comenzar el retiro, desconectar de los asuntos normales anteriores. Ponerse en presencia de Dios. Ser consciente de que vamos a tratar unos temas con Dios para nuestra vida interior. No entrar en rutina. No se trata de mero estudio. Se trata de hablar con Dios de unos temas que nos interesan. Después, formular un propósito muy concreto relacionado con el examen particular, con los propósitos generales de los últimos Ejercicios, con la úlitma confesión o de comienzos de año.

 

Retiro Agosto 2014

Tema: La oración, aprender orando

Importante: Este retiro íntegramente está redactado en frases breves para que pueda servir de oración reiterativa, frase por frase, al estilo de Jesús en la Oración del Huerto. Pensar en cada frase y repetirla en oración. Este tipo de retiro es para practicarlo en desierto, individualmente. Puede ser muy provechoso.

1.- La oración nace del deseo de Dios, del deseo de amor, del deseo de belleza, de eternidad, de luz y de verdad, que tiene el ser humano.

La oración: «la expresión del deseo que el hombre tiene de Dios». Tomás de Aquino

Orar es acoger una Presencia amorosa.

Orar es acoger el amor de Dios. Entrar en comunión con el Amor.

Orar es "frecuentar con amistad con quien sabemos que nos ama". Santa Teresa de Ávila.

El amor de Dios es quien nos hace orar. Es Él el que quiere orar en nosotros, a través nuestro.

Él es quien nos llama para orar.

Nuestra oración es respuesta a su llamada de amor. Llamada de amor para llenarnos de su amor.

La oración, cuando está bien hecha, nos llena también del amor de Dios. Es otra fuente de su amor. Quien ora, quien entra en relación con Cristo, entra en relación con el amor y recibe una comunicación de amor. Él nos da su amor también en la oración.

Para vivir en el amor de Dios necesitamos orar. Sin oración no hay vida en el Espíritu, no hay vida en el amor de Dios.

Gracias a la oración, gracias al trato con quien sabemos que nos ama, entramos en relación con el Amor y nos llenamos también de Él.

2.- La oración es encuentro de amor con Cristo y con su Espíritu, presente en la Palabra inspirada.

El encuentro especial con el amor de Dios acontece en los salmos.

El Señor Jesucristo oró en su vida terrena con los salmos, se dirigió al Padre con ellos. Por eso al rezar los salmos el cristiano ora al Padre en Cristo y con Cristo.

Jesús ha sabido expresar sus sentimientos más profundos y su vida entera al Padre con los salmos.

Orar con los salmos es asociarnos a la gran voz de Cristo, a la voz de su Iglesia y a la voz de toda la humanidad. Nunca se está solo cuando se ora con los salmos.

Los salmos son poemas inspirados, llenos de la fuerza del Espíritu Santo y llenos del amor de Dios.

3.- Nuestra vida cristiana ha de tener el objetivo de vivir en oración continua, en un estado permanente de unión con Dios, de vida en comunión con Él, en su amor.

Vivir en un estado de contemplación permanente. Vivir permanentemente contemplando el amor de Dios en nosotros.

"Él es quien quiere y establece un diálogo con nosotros, es él quien viene, busca, llama, interpela al hombre, pidiéndole sencillamente ser escuchado y acogido.

Dios que nos amó primero (1 Jn 4,19) habla e inicia el diálogo.

El hombre, frente a esta autorrevelación de Dios en la historia, re-acciona en la fe a través de la bendición,/ la alabanza, la acción de gracias,/ la adoración, la petición, /la confesión del propio pecado…

Reacciona a través de la oración, que es siempre respuesta a Dios, encaminada hacia el amor a Él y a los hermanos.

4.- La oración es respuesta; lo sustancial es la relación con Dios; su fin es el ágape, la caridad, el amor. La oración es una apertura a la comunión con Dios y, por tanto, al amor, porque «Dios es amor» (1 Jn 4,8.16)

El sujeto agente es Dios mismo, el cual, derramando en nuestra oración su amor, lo difunde en el mundo a través de nosotros, constituidos amantes".

"Recitad entre vosotros salmos, himnos y cánticos inspirados; cantad y cantad con toda el alma para el Señor. Dad siempre gracias a Dios Padre por todo, en nombre de nuestro Señor Jesucristo" (Ef 5,19-20).

5.- En mi oración escucho y acojo la llamada de Dios a orar, a estar con Él, a recibir de Él.

Siento que recibo el amor de Dios tras la oración comunitaria y personal.

Contemplo que la necesito, que necesito responder a su llamada a la oración.

Vivo mi relación con la Palabra de Dios, con los salmos.

El hermano y la hermana que está a mi lado y que ha recibido el amor de Dios, que vive en Él, que está llena de él, se convierte en fuente del amor de Dios para mí.

Yo recibo el amor de Dios a través de ella. El amor de Dios me llega a través de ella. Esa persona es fuente de irradiación del amor y de la vida de Cristo.

Si está llena del amor de Dios, éste se rebosa en ella y me llega a mí a través de ella. La vida y el amor de Cristo me llega a mí a través de ella.

Tomo conciencia de que yo también puedo ser, de que Dios me llama a ser, fuente del amor de Dios para los demás.

Tengo una hermosa misión, ser instrumento del amor de Dios, ser vehículo de transmisión del amor de Dios. Tengo una responsabilidad hermosa.

6.- Me percaté de que la Iglesia tiene corazón y de que este corazón se halla abrasado de amor.

Mi vocación es el amor. Sí, en verdad, he encontrado mi puesto exacto en la Iglesia: este puesto tú me los has dado, Dios mío.

En el corazón de la Iglesia yo seré el amor, y con el amor lo seré todo" (De la autobiografía de Santa Teresa de Lisieux):

7.- "Si hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles; pero no tengo amor, no sería más que un metal que resuena o un címbalo que aturde.

Si tuviera el don de profecía y conociera todos los secretos y todo el saber, y si tuviera fe como para mover montañas, pero no tengo amor, no sería nada.

Y si repartiera todos mis bienes entre los necesitados; y si entregara mi cuerpo a las llamas, pero no tengo amor, de nada me serviría.

El amor es paciente, es benigno; el amor no tiene envidia; no presume, no se engríe; no es indecoroso ni egoísta;

no se irrita; no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad.

Todo lo excusa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor no pasa nunca" (1 Cor 13, 1-8a).Me doy cuenta de mi responsabilidad de ser fuente del amor de Dios para los demás.

Siento estar habitada por el amor de Dios para poder ser fuente para mis hermanas.

 

Examen práctico

 

 

Nota: Viene bien con ocasión del retiro mensual dedicar un buen rato al examen práctrico. Es decír, algunos puntos muy concretos sobre vida interior. Ofrezco aquí tres cuestionarios que pueden ayudar.

 
 
 &&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

Algo práctico y positivo para el retiro, aplicable a todos los retiros y a las meditaciones diarias:

La afirmación es una técnica simple pero enérgica. Puede sanar y transformar nuestra voluntad y nuestras convicciones hasta arraigarlas profundamente. Aprovechando esta realidad psicológica, podemos cambiar nuestros pensamientos vanos en criterios firmes y santos. La palabra escrita y hablada es el vehículo que nos ayuda en este menester. Tiene mucha relación esto con lo sabido de la autosugestión.

En la práctica:

1.- Fijarme en un aspecto de mi vida que quiero cambiar o sanar. Decidirlo ya.

2.- Formular una frase sencilla que lo integre. Escribirla. Repetirla varias veces.

3.- Formular de esta manera el propósito de la meditación y repetirlo cada día.

4.- Formular de esta manera el propósito del retiro y repetirlo cada día.

5.- Formular de esta manera el propósito de la confesión y repetirlo cada noche.

6.- Para no agobiarme procurar unificar todo esto sin multiplicar más de lo necesario.

Nota 1. Para que esto funcione hay que procurar la frecuente repetición. Que la afirmación sea concreta. Que tenga emoción. Que esté convencido yo de que me va a ayudar a mejorar.

Nota 2. Tomar conciencia del subconsciente. Por ejemplo: Si yo digo esta afirmación: "Voy a ser desde hoy bondadoso en mis conversaciones sobre los demás". Mi subconsciente, me reprocha y me dice: "mentira, no vas a ser". Yo no me doy cuenta del subconsciente, pero ahora lo advierto.

Pero tengo que tomar conciencia del subconsciente. Para ello: en una hoja de papel poner dos columnas. A la izquierda, mi afirmación. A la derecha, lo que me sugiere; todas esas cosas negativas que llevo en el subconsciente. Repetir la frase positiva, poner a la derecha cada una de las creencias contrarias. Acto seguido ir sustituyendo cada una de las creencias negativas a la frase, por otras positivas contrarias. Leer de vez en cuando.

Por fin, una vez que han pasado a la conciencia todas las pegas, en una tercera columna voy sustituyendo las "creencias negativas" por pensamientos y sentimientos positivos que emanan del Yo Superior. Por ejemplo, el "mentira, no vas a ser" lo sustituyo por este otro: "Desde ahora mismo empiezo a ser bondadoso. Ya he comenzado

 

 

ADVERTENCIA FINAL

PARA NOSOTROS ES MUY IMPORTANTE EL RETIRO

Necesitamos dedicar un día al mes al retiro espiritual: medio día en soledad al menos relativa. Día de revisión, de meditación de encontrarnos más próximos a Dios. No es necesario hacerlo varios juntos; bueno sería, pero no siempre es posible. Cuando se hace solo es más "desierto".

Estar sobre todo ese día como la esponja en el mar, sumergidos en Dios. Que las aguas de su amor nos vayan penetrando por esos poros tantas veces ajenos al Señor. Permanecer envueltos en el silencio exterior y sobre todo interior. Dentro de su paz.

Pero no creas que el enemigo de tu paz te va a dejar en perfecto sosiego. Quizás te suscite inquietudes acerca del pasado o del futuro; quizás cunda en tu alma el desaliento o la tristeza. Por eso no vayas a pasártelo bien en esa especie de unción romántica. No vayas a gozar; vete a buscar a Dios. Y tampoco vayas con temor a fantasmas. Pero ayúdale a Dios a que te ayude. Desecha los pensamientos deprimentes, pero sin ponerte a dialogar con ellos. Dile al Señor: ¡Señor, yo te amo; en Ti confío y creo en tu amor!

Mucha gente practica el retiro mensual. Incluso gente trabajadora lo hace con el plan Zen o yoga cristiano. Los conozco, aunque no he estado todavía con ellos.

Terminar el retiro dando gracias a dios por todo; pedirle perdon de las lagunas; hacer proposito firme. Y no olvidar de dedicar buen rato a la oracion de peticion. El próximo retiro aparecerá d.m. el próximo mes.

José María Lorenzo Amelibia. Mi correo electrónico: mistica@jet.es