SACERDOTES SECULARIZADOS

BREVE HISTORIA DE ASCE, LA PRIMERA ASOCIACION DE SACERDOTES CASADOS DE ESPAÑA

A raíz de una serie de cartas y el pliego "El futuro de los sacerdotes secularizados" (de José Mª Lorenzo), publicados por la revista "Vida Nueva" a comienzos de 1977, fuimos carteándonos un grupo de compañeros, y entre todos pensamos que algo debiéramos hacer.

Nos sentíamos con fe, pero despreciados por bastantes miembros de la Jerarquía eclesial, y creíamos que había que buscar cauces de solución para que no se pierda en la Iglesia una fuerza de gran valor espiritual. La Jerarquía debiera abrirse a un diálogo con nosotros y no considerarnos injustamente como renegados o traidores y desgraciados.

Compusimos un manifiesto, dirigido al Pueblo Cristiano y a los pastores de la Iglesia, en el que se invitaba los jerarcas a que considerasen su postura y se reconciliaran con nosotros. Este manifiesto lo firmaron 80 compañeros. Con estas firmas acudimos doce representantes de diversas provincias de España al entonces Presidente de la Conferencia Episcopal, Cardenal Tarancón. (17 junio 1978). Este monseñor prometió preocuparse del tema e incluso llevar al Papa nuestras aspiraciones, aunque nunca nos comunicó haber cumplido su encargo ni los resultados.

Aquella misma tarde nos reunimos en la Casa de Ejercicios de El Pinar de Chamartín de Madrid y se fundó entonces la Coordinadora de Equipos de Sacerdotes Casados (ESCE). Se nombró la primera junta rectora con José Mª Lorenzo como Presidente y Angel Lozano (Q.E.P.D.) como Secretario General.

Desde el 1978 hasta el 1985 hemos tenido reuniones todos los años en Madrid. En 1982 entró como nuevo Secretario Francisco Mantecón (+ 16--6-1998). (1)

Se han realizado, entre otras, las siguientes actividades: Entrega al Presidente de la Conferencia Episcopal de un trabajo, redactado con la colaboración de todos, por el eminente canonista y compañero Roque Losada (q.e.d.). Se le entregó al Sr. Presidente de la Conferencia Episcopal, quien se comprometió a presentarlo a la Conferencia Episcopal. En otra ocasión le encomendamos a Mons. Tarancón una carta para que la llevara en propias manos al Papa Juan Pablo II. En ella se exponía el deseo del colectivo de que fueran admitidos en el sacerdocio ministerial cuantos, después de haber recibido el sacramento del matrimonio, quisieran reintegrase. Era a nuestro juicio una exigencia dogmática.

Durante todos los años se han enviado cartas personalizadas a todos los obispos de España. Ha habido gran cantidad de entrevistas en periódicos de toda la nación, en programas radiofónicos de muchas provincias. Inc luso en TVE española se dedicó un programa de los de más audiencia, "La Clave", en 1981 a este tema.

En 1985 se constituyó nuestra "Coordinadora" en Asociación de Sacerdotes Casados de España (ASCE).

A partir de 1980 se observa en los obispos, a pesar de su talante de diálogo, más reserva. El Papa Juan Pablo II dificulta el matrimonio a los sacerdotes. Muchos compañeros ante esta actitud cerrada se han decido a practicar el ministerio en privado con grupos reducidos, en comunidades de base. Otros, al perder la esperanza de una reintegración han plegado velas. Otros, en fin, seguimos en nuestra pretensión en forma moderada y constante. Intentamos vivir nuestro sacerdocio en el trabajo y apostolado de marginados, o como seglares cualificados en las parroquias. Algunos han sido nombrados por su obispo para cargos de directivos de pastoral diocesana.

Hemos trabajado por extender por todo el mundo esta unión de sacerdotes casados. Y hemos mantenido contacto con diversos grupos de otras naciones.

Norma nuestra fundamental es no defender criterios contrarios o al borde de la dogmática católica. Queremos en todo momento estar en comunión eclesial.

Hemos trabajado durante estos años para conseguir una reintegración en el ministerio por considerarlo de estricta justicia teologal. Nada hemos conseguido al respecto. Pero sí se ha logrado: que los obispos nos miren de una manera muy distinta, que dialoguen con nosotros, que miren el caso nuestro como normal y lleno de honradez, que cuenten con nosotros para puestos de responsabilidad cristiana, que estén trabajando con nosotros por conseguir que cuenten los años de servicio a la Iglesia para la pensión en la jubilación futura.

Damos una importancia capital a la vida interior, a la oración personal y comunitaria. Pensamos que el mejor testimonio ante el mundo y ante los dirigentes eclesiales de nuestro sacerdocio, es el fervor de espíritu, nuestra íntima y diaria vida de oración, y la entrega a nuestros hermanos por el amor y el apostolado.

Seguiremos adelante trabajando, convencidos que lo importante no es haber conseguido nuestro objetivo primero de la reintegración, sino haber colaborado eficazmente en el Reino de Dios.

Por fin, en los años 90 hasta la fecha, nuestra actividad principal ha sido mantener contacto epistolar o personal entre nosotros; ejercer nuestro sacerdocio de la manera que explicábamos en el número anterior; intensificar nuestra vida de oración; dialogar con los obispos; apoyar y colaborar para que cuenten, a la hora de la jubilación, los años que pasamos en el clero.

Este es un breve resumen de la primera Asociación de Sacerdotes Casados de España ASCE.

(1)

El 18 de junio 1998 moría en el pueblo de su residencia de verano nuestro amigo Francisco Mantecón Ramírez, con 79 años de edad. Residía Francisco en Madrid. Su paso de este mundo fue como lo que él era: como el de un hombre enamorado de Dios. Su esposa, Sole, nos dice que dos días antes recibió la visita de la Virgen de Fátima, y hasta el momento de su tránsito estuvo repitiendo jaculatorias con gran paz. Ha sido Paco ejemplo en su vida y en su muerte.

Francisco Mantecón vivió su sacerdocio todos los días de su existencia terrena. Rezaba el oficio divino, celebraba en ocasiones la Eucaristía de forma privada, practicaba a diario la lectura espiritual y la oración mental, era hospitalario, amable con todos, deseaba siempre hacer un favor a cualquiera.

Francisco Mantecón era desde 1982 secretario de nuestra Asociación Asce. Es uno de lo socios fundadores en 1977.

Mantenemos de Francisco Mantecón cartas que iremos publicando sucesivamente. Indican ellas su talante lleno de fervor de espíritu. Ha sido ejemplo de cómo se puede vivir el sacerdocio desde el exilio. Francisco, bendícenos desde el Cielo

 

JOSE MARIA LORENZO. Presidente de ASCE.