Mayo 2012
San Isidro de Dueñas
PÁGINA EUCARÍSTICA DEL MES ANTERIOR
Libro: "DESAHOGOS EUCARÍSTICOS"
Creo que era al final de la década de los sesenta. Me tocó en varias ocasiones viajar por la carretera de Burgos - Valladolid. Allí, en un vergel próximo al cruce de Palencia, se encuentra el monasterio cisterciense de San Isidro. Invita a las almas de fe a entrar, y gozar en el espíritu de un alto en el camino con la presencia real de Jesús en el sagrario.
¡Mañanas primaverales, llenas de sol y melodía de las aves! Abría yo la puerta, y en un ángulo recóndito, cual humilde publicano, veía un mes y otro, a distintas horas, a un hombre ya maduro, absorto en adoración eucarística.
- Lleva varios años así; me decía un monje, cuando le pregunté. Y nadie sabía quién era, ni de dónde provenía. Allí llegó. Vivía pobremente en una casa, pero permanecía horas interminables en este hogar de las almas.
Y esto admira. Pero debiera ser tendencia habitual en mí y en ti, querido amigo cristiano. Porque la Eucaristía es el gesto de un Dios que se entrega a nosotros. Debiera ser la postura del hombre solitario nuestra réplica a tanto amor; nuestra convicción a la necesidad que el Reino de Dios tiene de oración; nuestro manantial de fuerzas para seguir entregándonos a nuestros semejantes. ¡Alma de todo apostolado!
Señor, auméntanos la fe; acrecienta nuestro deseo. Que, si no podemos como el ermitaño de Dueñas, ser lámpara viviente en adoración continua, al menos nos arrastre el imán de tu amor sacramentado. Porque la solución para salvar un mundo alejado de Dios, está en las almas eucarísticas.
JOSÉ MARÍA LORENZO. Mi correo electrónico: mistica@jet.es
El PRÓXIMO NÚMERO APARECERÁ D. M. LA PRIMERA SEMANA DEL SIGUIENTE MES
ORACIÓN Y ACTO DE CONSAGRACIÓN
Rendido a vuestros pies, oh Jesús mío, considerando las inefables muestras de amor que me habéis dado y las sublimes lecciones que me enseña de continuo vuestro adorable corazón, os pido humildemente la gracia de conoceros, amaros y serviros como fiel discípulo vuestro, para hacerme digno de las mercedes y bendiciones que generoso concedéis a los que de veras os conocen, aman y sirven.
Mirad que soy muy pobre, dulcísimo Jesús, y necesito de Vos como el mendigo de la limosna que el rico le ha de dar. Mirad, que soy muy rudo, oh soberano Maestro, y necesito de vuestras divinas enseñanzas para luz y guía de mi ignorancia. Mirad que soy muy débil, oh poderoso amparo de los flacos, y caigo a cada paso, y necesito apoyarme en Vos para no desfallecer. Sedlo todo para mí, Sagrado Corazón: socorro de mi miseria, lumbre de mis ojos, báculo de mis pasos, remedio de mis males, auxilio en toda necesidad.
De Vos lo espera todo mi pobre corazón. Vos lo alentasteis y convidasteis, cuando con tan tiernos acentos dijisteis repetidas veces en vuestro Evangelio: "Venid a mí, aprended de mí, pedid, llamad." A las puertas de vuestro Corazón vengo, pues, hoy; y llamo, y pido, y espero.
Del mío os hago, oh Señor, firme, formal y decidida entrega. Tomadlo Vos, y dame en cambio lo que sabéis me ha de hacer bueno en la tierra y dichoso en la eternidad. Amén.
(RESCATAMOS ESTA CONSAGRACION AL CORAZÓN DE JESUS. DURANTE LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XX SE LEIA TODOS LOS DIAS EN EL MES DE JUNIO, DELANTE DEL SANTISIMO EXPUESTO. HA SIDO MATERIA DE MEDITACION DE MILLONES DE PERSONAS, SOBRE TODO EN DIAS DE SEQUEDAD. REZALA, APRENDELA, ES UNA DE LAS ORACIONES EUCARISTICAS MAS SABROSAS.)
Esta oración la conservaremos aquí por largo tiempo, aunque cambiemos mensualmente el artículo que la precede.