Enero - febrero 2012
EJEMPLOS DE VIDA
Libro: EJEMPLOS DE VIDA
Francisco Macaya Floristán, sacerdote castrense |
He tenido la suerte de su amistad durante sesenta y cuatro años, desde que ingresamos en el Seminario; he practicado junto a él los Ejercicios Espirituales todos los años; hemos sido verdaderos hermanos en la fe.
Y quienes leen este blog también han disfrutado de sus artículos, en la sección "Colaboraciones", que ocupaban el primer lugar. He recibido buena crítica de ellos. Todavía saldrán algún mes más; él me enviaba con frecuencia sus originales.
Don Francisco Macaya ha sido una auténtica vocación de sacerdote castrense. Durante casi cincuenta años ha desempeñado el cargo de capellán y párroco en las Fuerzas Armadas de Aviación. De él decía un compañero: "Paco es un sacerdote fuera de serie". Era admirado y querido por compañeros y feligreses. La bondad y receptividad definían su persona. Sabía escuchar y era un buen conversador. Era un hombre ordenado en sus cosas, detallista, atento.
Pastoral de servicio y espíritu
En su vida pastoral estaba siempre al servicio del pueblo y de las personas en particular; su actividad suave pero continua; llegaba a todo. Decían sus feligreses que nunca negaba nada, cuando el asunto era realizable. Ha vivido entregado del todo a su parroquia. A pesar de haber carecido de coadjutor, durante la mayor parte de su ministerio, organizó en su pastoral con toda clase de grupos y servicios como cualquier parroquia modelo.
Disfrutaba de una manera especial en las catequesis de Primera Comunión. Es verdad que disponía de un grupo numeroso de catequistas, pero él se reservaba lo más delicado de la preparación de aquellos niños. La víspera del gran día, les regalaba una cajita de metal dorado. En ella se depositaba la Sagrada Forma para comulgar por vez primera. Aquellos niños hoy muchos de ellos adultos y con hijos, - conservan y veneran aquel relicario de la finura de Don Francisco.
Es un gozo ver su despacho parroquial, adornado por fotografías de las primeras comuniones de todos los años; él, rodeado de aquella santa infancia con rostro feliz.
No voy a entrar en más detalles de su vida pastoral que me llevaría mucho espacio. Tal vez en alguna ocasión me decida a hacerlo con detenimiento.
Vicario del Sur en aviación
Durante varios años fue Don Francisco vicario episcopal de la zona sur de España. Por reglamento había de visitar a sus compañeros con periodicidad. Pero su acercamiento no era de inspección, sino de una verdadero amigo en el sacerdocio. Unos días antes les enviaba una carta, escrita desde su experiencia de fe, con una serie de sugerencias para estimular la vida espiritual. De ello hablaban en la larga entrevista. No se iban por las ramas ni por temas intrascendentes. Eran verdaderas visitas del pastor amigo.
Muy querido también en la clínica y hermandad donde durante muchos años ejerció su ministerio.
La fuente profunda
Toda su actividad apostólica brotaba de una fuente: su profunda vida interior. Rezaba el breviario con pausa y sosiego. Dedicaba más de una hora diaria a la oración personal. Muchas veces la practicaba paseando por el interior de su templo; el tabernáculo de aquella parroquia nunca fue un sagrario abandonado. La lectura espiritual fue el aceite que mantuvo siempre la lámpara encendida de su vida interior. La practicaba a diario y con libros muy enjundiosos. Los jueves por la tarde dedicaba con sus feligreses una hora santa junto a la Eucaristía. Allí nos dicen cuantos acudían Don francisco hablaba con Jesús en voz alta desde el fondo de su corazón. Era un gozo orar con él.
Celebraba la Santa Misa el padre Macaya con voz pausada, sentida, viviendo el misterio de fe "en la persona de Cristo". Contagiaba su fervor a los fieles. Después de distribuir la Comunión, permanecía con el pueblo durante cinco minutos sentado en la sede para la acción de gracias. A veces conectaba una suave música que ayudaba a concentrarse en la oración.
Para sus obispos ha sido un referente, y solían ponerlo como ejemplo a los sacerdotes jóvenes.
Que él nos bendiga desde el Cielo, donde esperamos lo haya acogido el Señor.
Nuestro mejor amigo, Paco Macaya, entregó su alma al Señor el 8 de septiembre de este año 2011, en la fiesta de la Natividad de la Virgen María. A ella amaba con amor filial y propagaba su amor.
José María Lorenzo Amelibia. Mi correo electrónico: mistica@jet.es
Marzo - abril 2012
EJEMPLOS DE VIDA
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Libro: EJEMPLOS DE VIDA
José Ángel Platero Rodríguez, profesor |
José Ángel Platero ha sido un hombre
de grandes cualidades en medio de una gran sencillez. Como
resumen de su ejemplaridad en muchas cuestiones humanas copio
aquí el artículo de Carmelo Barrio aparecido en periódico El
Correo:
"El pasado día 17-5-2011 fallecía
en Vitoria D. José Ángel Platero, un ilustre alavés, maestro
de muchas generaciones de vitorianos, director del colegio Santa
María y ejemplar representante municipal, de los del talante con
mayúsculas, en los Ayuntamientos de Vitoria-Gasteiz y de
Campezo, dos localidades que no olvidarán a este hombre
comprometido, sencillo, cordial y auténtico.
Su muerte nos ha llenado de tristeza. Platero siempre ofrecía a
quienes le conocíamos una confianza y una cercanía personal
poco común. Con un gran sentido del humor, una inteligente
simpatía y un compromiso inequívoco en la Transición por su
tierra alavesa y por España supo transmitir a quienes hemos
compartido con él muchos momentos políticos en el Partido
Popular, algunos muy duros, una serenidad y un sentido común que
ninguno olvidaremos.
El profesor, el concejal, el compañero,
el amigo ha partido de este mundo. Un hombre con profundas
convicciones democráticas y morales ha dejado un hueco difícil
de llenar en esta sociedad que necesita de referencias y valores.
Ahí queda la escuela, el despacho municipal, la sede del
partido, las calles por las que le gustaba pasear y encontrarse
con la gente.
Vitoria, Santa Cruz de Campezo, sus compañeros del PP y todos
los amigos que ha tenido Platero siempre recordaremos a un gran
señor y una buena persona".
A esta breve reseña añado mi opinión sobre José Ángel:
No fue un profesor cualquiera, sino un verdadero maestro católico. Se dio cuenta en todo mometo de que su labor no era de mero enseñante, sino de vedero educador. A pesar de que en sus úlitmos tiempos de docente había decaído mucho en las escuelas públicas la causa religiosa, él siempre la fomentó.
A mí, como responsable del departamento de religión, me ofreció sumas faclidades, y su interés y preocupación por la educación católica fue constante. Supo, eso sí, respetar la voluntad de los padres y la libertad de todos para no imponer nada, sino falcilitar.
Cuando se remozó el colegio arquitectónicamente, volvió a colocar los crucificjos en las aulas. Permitió a los profesores de religión, siempre con la anuencia del Consejo Escolar, incluso impartir en horas extraescolares catequesis para los niños que por, una causa o por otra, no acudían a las parroquias y deseaban esta actividad,
Tenía Platero un gran amor a la Virgen María. En su despacho de director colocó la imagen de Santa María de Vitoria, después de que la quitaran de su antigua hornacina tras las obras de restauración del Centro. Fomentaba y acudía todos los años a la ofrenda de flores y oraciones a la Virgen Blanca en el mes de mayo. Y en mayo le ha llamado el Señor a la eternidad.
Algo que me llamaba profundamente la atención en él: era el olvido total de cualquier injuria que se le infería. Y lo perdonaba sin darle importancia y tratando, a quienes se sobrepasaban, con el mismo cariño anterior.
Se podrían añadir, en una semblanza más amplia, muchos más detealles de su ejemplaridad como maestro católico. Esperamos que el Señor lo acoja en su gloria, como siervo suyo bueno y fiel.
José María Lorenzo. Mi correo electrónico: mistica@jet.es
Nota: Con nuestros puntos de vista no queremos prevenir el juicio de la Santa Iglesia sobre esta persona. Unicamente nos fijamos en varias características de su vida por las que nos parece verdadero modelo de nuestros tiempos.
El PRÓXIMO NÚMERO APARECERÁ D. M. LA PRIMERA SEMANA EN MESES ALTERNOS