CONTEMPLACIÓN PARA ALCANZAR AMOR. (PRIMERA)
4ª Semana. Día 5º
1ª meditación
Me encuentro en la presencia del Señor, envuelto en su amor. Él quiere darse del todo a mí. Yo quiero entregarme del todo a Él. Voy a contemplar el amor que Él me tiene y el amor que yo he de tenerle. estoy delante de Él recibiendo beneficios y devolviéndole amor por amor. Me rodean los ángeles que interceden y me ayudan a devolver amor por amor.
Mi mirada se dirige el corazón de Dios y a mi propio corazón. Dios - yo - relación amorosa. Estos dos amores van a ser objeto de esta larga contemplación que prácticamente va a llegar hasta el fina de los Ejercicios.
Señor, concédeme conocimiento interno de tanto bien que he recibido; que pretende hondo en la multitud de cuanto he recibido y en su valor. Tus beneficios me animan a considerar la grandeza de tu amor. Quiero ser agradecido. Quiero corresponder; y amarte con caridad perfecta; no solo con el sentimiento, también y sobre todo con obras de apostolado, de difusión del Evangelio.
Mi oración se eleva a Ti, Dios mío, con todo el fervor. He de ser agradecido. Gracias. He de corresponder a tu amor; ayúdame. A través de todos los Ejercicios veo tu amor creador y tu amor salvador; y te he dado palabra de servirte. En estos días que faltan para terminar los Ejercicios, lleno de agradecimiento, quiero recordar mis propósitos; plasmarlos en la reforma de mi vida, comenzar lleno de amor llevarlos a la realidad. Dame gracia estos días para contemplar tu Bondad divina, tu misma esencia, aunque sea un poquito, Señor, para amarte más, para quererte muchos más. ¡Señor, siempre contigo!
Quisiera, Señor, concretar estos Ejercicios en una vida mucho más perfecta. Y va a ser así porque aunque "nada soy, todo lo puedo en Aquel que me conforta". ¡Que desde ahora, Dios mío, lo obre todo en Ti!
Tú eres, Señor, amantísimo, misericordioso, justo, la misma Bondad. Eres digno de ser amado. ¡Te amo! ¡Virgen María, ayúdame a amarle! Señor, tu amor no tuvo principio ni tendrá fin. Abraza a todos los hombres, a toda la Creación; convertiste la Majestad Divina en criatura humana y a los hombres en hijos de Dios. Me lleno de amor agradecido a Ti. Porque además te poseo sacramentado para ser alimento, amigo y fortaleza. ¡Qué grande, ancho y profundo es tu amor! ¡Padre nuestro!
Está beneficiando continuamente a la humanidad: creación, redención, sacramentos, conservación, los dones particulares de tu Providencia a cada criatura. Todo esto es un acto de amor puro de Ti, amor de comunicación. A través de la creación se despliega tu Omnipotencia, tu Sabiduría, tu Misericordia y tu Bondad. Tú nos mas, Señor, y deseas ser amado por nosotros. Te devolver amor por amor.
CONTEMPLACIÓN PARA ALCANZAR AMOR. 2ª PARTE
4ª Semana. Día 5º
2ª meditación
Yo he des corresponder al amor divino. Y esta respuesta no es otra cosa que imitar las perfecciones divinas. Devolverte, Señor, todo lo mío y devolverme a mí mismo a Ti. Todo es vuestro, Dios mío, no quiero apropiarme algo tuyo. Te lo devuelvo lleno de amor. Dispón de mí según quieras, y cuando quieras. Quiero asemejarme e identificarme contigo en la medida de mis posibilidades. ¡Guarda, sí, en mí la imagen del hombre celeste! Busco mi unión contigo. Unir mi entendimiento al tuyo. Mi alma se siente sobrecogida cuando piensa en tu grandeza. Te adoro con devoción. Deseo y te pido vivir continuamente en tu presencia: Tú eres infinitamente bueno para mi. Eres el ser más amante, más amable, más amado. Deseo, pues, Señor, mantener una presencia calurosa, una verdadera y continua amistad contigo.
Mi amor, Jesús, no debe quedarse en meras palabras. Ayúdame a que se transforme en obras, porque "todo lo puedo en Aquel que me conforta". Sigue, oh buen Jesús, dándome oportunidades para influir en tu Reino. No debe bastarme tener el entendimiento y corazón en Ti. Que he de hacer algo en tu Reino. Ayúdame y dame fuerza en la voluntad para que realice obras por Ti. Deseo estar unido a Ti en la vida práctica y te lo pido, Padre por medio de tu Hijo. Que te encuentre, Señor, también en tus criaturas, porque estás en ellas animándolas y conservándolas. Y así, Jesús, que todo mi trabajo y recreo sea oración.
Yo me ofrezco del todo a Ti. Así lo deseo, ayúdame a que nada me reserve porque "vuestro soy y para Vos nací". por medio de esta entrega total deseo consagrarme a Ti. , estar como desposado con tu voluntad divina.
Tú sabes, Se, que te amo; te lo repito como Pedro: Tú lo sabes todo. Y que el "amor de Dios se derrame en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado". (Rom. 5,5) Adoro tu amor. Adoro tu presencia en todas las criaturas. Adoro tu real presencia en la Eucaristía.
Creo y me apoyo en el Espíritu Santo que ha venido a formar parte en nosotros el divino amor: amor de acción en las obras, de afecto en los sentidos, amor en Cristo. ¡Atráeme con fuerza! ¡Sagrado Corazón de Jesús en Vos confío! Jesús, Tú has amado al Padre por encima de todo; eres mi mejor modelo de amor a Dios. Todo sea por la gloria de Dios. Enséñame, Jesús, a amar al Padre. Enséñame a vivir unido a la Trinidad.
CONTEMPLACIÓN PARA ALCANZAR AMOR. 3ª PARTE
LOS BIENES DE DIOS. RECORDARLOS
4ª Semana. Día 5º
3ª meditación
Ver los dones que de da el Señor; recordarlos. Pensar cómo he de corresponder. Agradecer.
Aquí estoy, Dios mío, en tu presencia. Voy a recodar todo lo que me has dado a lo largo de mi vid. Me has dado, Señor, el alma, hecha a tu imagen y semejanza y capaz de ser elevada al orden sobrenatural. Y me la has dado sin negocio para Ti. por purísimo amor. Gracias, Señor. Has puesto la felicidad eterna para mí. Gracias., Señor. Has colocado en mi alma el entendimiento con el que puedo discurrir y me pones en él la capacidad de elevarlo hacia Ti. Algún día puede llegar a tu visión intuitiva. Me lo das por puro amor, porque para Ti nada necesitas. Gracias., Señor. Has puesto en mí la voluntad que durará eternamente, igual que el entendimiento. con ella me das capacidad para abrazar y hacer el bien. Todo por puro amor, pues para Ti nada necesitas. Gracias, Señor.
Y me has hecho nacer en una época llena de fe. Era fácil entonces creer y practicar. Y he nacido en una familia piadosa, que me envolvió en amor. Me has hecho crecer en un ambiente sano: catequistas, sacerdotes, buenos ejemplos, escuela. 1Señor, abrasadme en vuestro amor para daros las gracias!
Me has dado un cuerpo tan complejo y tan uno. Una maquinaria de materia orgánica, maravillosa. Muy unido al alma. Podrá participar por toda la eternidad, unido a mi alma en una dicha sin fin. Has puesto en este cuerpo unos sentidos con los cuales me puedo relacionar y valerme. Me sirven para mis necesidades diarias. con ellos puedo gozar de la belleza de la naturaleza, de los paisajes y perfumes, de los manjares agradables, de la música sonora, de millares de placeres solícitos. Gracias, Señor. Has puesto en mi entorno los frutos de la tierra, el calor, las estaciones, los animales, plantas, aves, peces, vestido... En el hogar un nido de amor. Amor conyugal, amor de padres a hijos y de hijos a padres. Y me lo has dado con purísimo amor, pues tu de nada necesitas. ¡Gracias, Señor! Toda la creación es un vasto incendio del amor divino. Parece que todo me está gritando: somos un don de Dios para ti. ¡Gracias, Señor!
Y me has concedido el gran favor de la redención. Lo he ido analizando en estos Ejercicios. Tu Hijo nacido de la Virgen María, muerto y resucitado para salvarnos. Lo voy recordando ahora. Y me das la gracia santificante, la vida divina de Jesús, que vale más que todas las riquezas del mundo. Me das la fuente de la gracia, la oración, los sacramentos, y sobre todo el gran sacramento de la Eucaristía. ¡Cómo te lo podré agradecer, Señor!
¿Y concretando aún más en mi persona? Salud buena durante gran parte de mis sesenta y cinco años; bienestar económico, al menos en lo fundamental. Cultura superior... Padres buenos creyentes y amantes; sacerdocio, esposa excelente; hija buena y responsable; un montón de gracias actuales a lo largo de mi vida. Hambre de Dios , buenos amigos muy piadosos y con ganas de santidad; un trabajo con que saqué adelante mi vida y la de mi familia; mi gran conversión a los quince años; sacarme del atolladero del celibato que era para mí fuente de tristeza y angustia, verdadero callejón sin salida ni vuelta atrás y resultó solucionado gracias al gran Papa Juan XXIII que abrió las puertas. Veo tu mano providente, veo cómo escuchaste mi oración y me has guiado. Has sido a lo largo de mi vida mi guía, mi escudo, mi refugio y fortaleza, mi orientador, mi Padre, mi todo. ¡Gracias, Señor! ¡Gracias, Señor!
CONTEMPLACIÓN PARA ALCANZAR AMOR. 4ª PARTE
LOS BIENES DE DIOS. Trabajo del entendimiento y de la voluntad
4ª Semana. Día 5º
4ª meditación
Dios mío, cuánto has hecho por mí: crearme, conservarme, elevarme al orden sobrenatural, hacerte hombre por mí para salvarme, darte en alimento en la Eucaristía... has creado el Universo con innumerables astros; la materia con células y átomos cuasi infinitos. Has creado la gracia para que yo viva una relación íntima contigo, Dios mío. Son dones de primerísimo amor y que han de despertar en mí el amor a ti. Es lo que me ofreces un verdadero desposorio de amor. ¡Cuántas gracias te doy y te seguiré dando por las perfecciones con que adornas mi naturaleza, y por los infinitos medios que me ofreces para conservarla y desarrollarla! Pues me has dado tanto, concédeme una cosa más: que te ame con todo mi corazón, con toda mi mente; con todas mis fuerzas; con toda mi alma. Que cuanto me has dado para mi bien, te lo devuelva centuplicado, como el siervo bueno y fiel; que no me contente con enterrar mi tesoro sin hacerle producir.
Pide, Dios mío, la razón junto con la equidad y la misma justicia, lo que debo ofrecer a tu Divina Majestad. Padre mío, Dios mío y mi Redentor: te has dado como Padre, amigo y esposo e incluso como alimento en la Eucaristía. Además, quieres dame el Cielo por toda la eternidad. Quisiera entregarme en retorno todo cuanto soy cuanto tengo. Dame gracia para que lo haga de una manera sincera y total. Os suplico que aceptéis mi pobre oferta. Que la haga sin excluir nada, Señor y Padre mío. "Tomad, Señor, y recibid toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad; todo mi haber y poseer; Vos me lo distéis, a Vos, Señor, lo torno. Todo es vuestro; disponed de todo a vuestra voluntad. Dadme vuestro amor y gracia, que ésta me basta".
Cogedlo, Padre, como os plazca. Lo hago con afecto de gratitud y deseo llegue a ser caridad perfecta. Vuestro era cuando me lo distéis y vuestro sigue siendo. Al devolverlo no se trata de desdén ni arrogancia, se tata del siervo un tanto inútil, pero que no quiere enterrar su talento, por eso te lo entrego con lo que haya producido. Quisiera que fuera más, pero no he llegado. Cuando me llames definitivamente, irá - ese es mi deseo - más cumplida la medida.
Recibid, Padre, mis obras, mis pensamientos y todas mis cosas más de persona; recibe mi libertad, por favor; que nunca me entre la locura de querer abusar de ella contra tu ley y deseo. Acógela; guárdala, no permitas que jamás me aparte de Ti.
Vuestro soy; para Vos nací. ¿Qué queréis, Señor, de mí? Recibe, Padre, mi haber moral de fama y nombre y de prestigio. No deseo quedarme con nada, porque todo es vuestro. Eso sí, dadme vuestro amor; dadme vuestra gracia para afrontar esta última etapa de mi vida con dignidad sacerdotal y cristiana, con la dignidad del hijo de Dios y amigo de Dios. Te lo pido todo por Cristo nuestro Señor, y unido la Virgen María, nuestra madre.