Historia |
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Descripción |
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En 1560 llega San Pedro a Arenas y dicen que se quedó tan flaseao con lo que vio que dijo: "Dios tiene grandes designios sobre este lugar". Claro, entonces esto debía ser precioso, mucho más monte, menos incendios y esas cosas. La Cofradía de San Andrés le dice a San Pedro que si quiere hacer un convento donde tienen ellos la ermita y él dice que sí. Empiezan a construirlo en 1561 muy a lo pobre, porque los franciscanos siempre han tirado mucho por el sacrificio y la pobreza. En 1562 muere San Pedro y lo entierran en el suelo de la ermita. El convento tuvieron que repararlo y ampliarlo muy pronto, porque tan pobre lo habían hecho, que no podía con las coplas. En 1616 construyen una capilla pegada a la ermita para colocar los restos de San Pedro, pero era muy chiquitita y ya no está. La tiraron para hacer la grande. En 1622 el Papa dice que San Pedro es beato y en 1669 ya lo hacen santo. Todo el mundo en Arenas se puso muy contento porque la gente que lo había conocido en vida lo tenía por muy santo ya antes de morir. Un día vino de paso por Arenas el padre Juan de Molina, miistro general de los franciscanos, en 1750. El hombre se quedó alucinado cuando vio lo pobre y estrecho que era el sitio donde estaban los restos de San Pedro. El mismo empezó a mover el papeleo. Consiguió que Ventura Rodríguez empezase a dibujar los planos de una capilla nueva, y dejó como encargado de las obras a Fray Vicente de Estremera, un tío que se lo curró muy bien. Pusieron la primera piedra en 1757. Fray Vicente consiguió que el rey Carlos III pusiese la Capilla bajo patronato real en 1771 (por eso tiene ese escudo tan grande en la fachada), para que si había líos de política, la capilla no terminase malvendida por ahí. Gracias a eso, muchos años después, cuando al Estado le dio por desamortizar y vender los bienes de la Iglesia, con la Capilla de San Pedro no pudo hacerlo, porque está protegida por el patronato real. La capilla la inauguran en 1776 pero todavía siguen adornándola. Fray Vicente se muere en 1778. no le dio tiempo a ver terminada la ornamentación, pero dejó preparados los planos del convento nuevo (que los hizo Francisco Sabatini), y materiales para hacerlo. Desde entonces el encargado de las obras fue Fray Juan de Ajofrín. En 1785 muere en Arenas el infante don Luis de Borbón, y lo entierran en el suelo de una sacristía de la Capilla Real, porque "su querido hermano" el rey Carlos III, pasa de él. Estuvo enterrado allí hasta 1800, que su sobrino, el rey Carlos IV, mandó llevar el cuerpo al Panteón de los Infantes en El Escorial (debe estar al lado de donde han llevado hace poco a la madre del Rey, porque era el Panteón de los Reyes...). En 1786 ponen la primera piedra del convento nuevo, que el viejo estaba hecho una pena. Lo terminaron en 1789, y en 1793 Sabatini termina la ornamentación de la capilla (este hombre lo mismo valía para un roto que para un descosido). Así es que desde 1757 que se puso la primera piedra de la capilla hasta 1793, que terminaron de adornarla, no pasaron años ni ná! Anda que menudo cambiazo: capilla nueva, convento nuevo... En 1809 llegan los franceses quemándolo todo. Los frailes se tuvieron que escapar del convento. Se salva de esta y en 1836, con la ley de exclaustración de Mendizábal se tienen que marchar y pierden ropas, objetos sagrados, libros y de todo. Pero como la Capilla era patronato real, el Estado no la pudo desamortizar, que si no se la habrían vendido a cualquiera. Así es que en 1846 Francisco Javier Moreno y Urbina, que era el párroco de Arenas, consigue restaurarla un poco y que se quede al cuidado de un fraile, Fray Pedro de Alcántara Pérez. La abren para que vaya la gente si quiere. Pero sólo dejan que esté un fraile. Los demás franciscanos no pueden volver. En 1861 vienen unos religiosos paules a ocupar el convento pero sólo duran 7 año. No se sentían muy seguros. Al final, en 1878 se vienen nuevos frailes franciscanos, de la provincia de San Gregorio Magno de Filipinas. Por eso deben tener tantos objetos de arte de filipinas en el museo. En 1918 el convento se hace noviciado, así es que los frailes dicen que cada nuevo hermano lleva un trocito de Arenas en su corazón. La última vez que restauraron la capilla ha sido en 1989, con una subvención de la Junta de Castilla y León. Arreglaron los rosetones, la pintura de la cúpula, los mármoles, las puertas, el piso, los dorados, todo. |
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El Santuario tiene: Iglesia, Capilla Real, Convento y Huerta. La iglesia: Toda la iglesia es muy sencillita, así es que es un contraste ver el retablo del altar de madera en estilo barroco, con esas columnas retorcidas con racimos de uvas y dibujos dorados. Allí está la imagen de San Pedro, que es como de tamaño natural. No se sabe quien la hizo. Se cuenta que fue alguien que o conoció a San Pedro, o se le apareció porque la gente decía que era su vivo retrato. Esta imagen tiene dos trajes, uno de diario, el viejo, ya más estropeado, y el nuevo, el que le colocan en las fiestas o en ocasiones especiales, como este año pasado, que hemos celebrado el V Centenario de su nacimiento y ha estado todo el tiempo vestido de guapo. La iglesia por dentro estaba revocada y encalada, pero en los años 70, creo, la picaron dejando a la vista la piedra. Así se encontraron a la izquierda del altar, una hornacina con una pintura en negro de San Pedro sin terminar. Los frailes añadieron un dibujo de la urna donde están los resto de San Pedro, y colocaron una imagen de la Virgen. La Capilla Real: El altar mayor es un altorelieve de estuco blanco con la imagen de San Pedro como subiendo a los cielos. A mí me hace mucha gracia que por las orillas se escapa un trocito del ala de un ángel, la cruz que lleva otro y así. Aquí, en el altar mayor, está la urna con los restos de San Pedro. Es de mármol y bronce. La Capilla también tiene a los lados dos altares con pinturas de otros santos y a lo alto las urnas con los huesos de unos mártires que nos mandaron desde Roma para la Capilla Real. La luz artificial que antes serían velas, me imagino, y ahora son bombillas con forma de llamas, la llevan unos angelotes gorditos y dorados. Por fuera las fachadas de la Capilla son más sencillas, de estilo neoclásico, casi rectas del todo, en piedra de sillería, sin grandes adornos. Lo que más llama la atención es un enorme escudo de piedra de Carlos III, que para eso la puso bajo su patronato. Convento: La Huerta: |
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Bibliografía
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| 1989 | Historia
y Geografía de Arenas de San Pedro y de las Villas y Pueblos de
su Partido José Serrano Cabo |
Caja Salamanca y Soria
Arenas de San Pedro, 2ª Edición |
| 1990 | Anuario Arenense 1989
Varios autores: Jose David de la Fuente , Isabel de la Fuente Díaz , Jose Adrian , Francisco Jiménez Toboso , Rodrogo Muñoz-Pulido , Angel García Martín , Fulgencio Castañar Ramos , Micaela Calle , Faustino Hdez. ( Nino ) , Pablo Ballesteros , Eduardo Tejero Robledo , Pedro Mesón , Jaime Gómez Herrero , Elisa Torre Campo , Antonia Rodriguez , Félix Reviejo , Salvador Vaquero Sánchez , Celso Fernández , Manuel Sánchez-Fuentes , Victorino Terradillos , Juan Manuel Pardo , Consuelo Jerónimo Medina , José Ramón Martín Jiménez , Julio García Díaz , Apolonio Farraces , Francisco Romero , Margarita González Moyano , Nazario S. López ( Nazarite ), Angel Rituerto Marrupe |
Fundación Marcelo Gómez Matías
Arenas de San Pedro, 1ª Edición |
| 1991 | El Infante don Luis de Borbón
y Farnesio Varios autores: Grupo de Trabajo de Alumnos del Colegio ìDivina Pastoraî de Arenas de San Pedro , Mª Josefa Sánchez González |
Colegio "Divina Pastora" de Arenas de San
Pedro Institución Gran Duque de Alba Avila |
| Videografía | ||
| 1993 | Documentos para la historia de una villa. Exposición del fondo documental del Convento de San Pedro de Alcántara. | Caja Salamanca y Soria Avila, 1993 |
| Enlaces | ||
| http://www3.planalfa.es/santuario/ | ||