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1. Introducción
El siguiente análisis de discurso se ha confeccionado
en base a 7 entrevistas en profundidad realizadas durante los meses de
julio y agosto de 1999. Las variables tomadas en consideración
en la definición de los perfiles a entrevistar fueron la edad,
el tipo de delito que se le atribuía, la reincidencia o no reincidencia
y la drogadicción. En función de estas variables, seleccionadas
en base a criterios establecidos a partir de la revisión bibliográfica
y la experiencia adquirida en la realización de las encuestas,
se definieron 6 perfiles para uno de los cuales se considero oportuno
realizar dos entrevistas.
Los características de las personas entrevistadas
han sido las siguientes:
. Entrevista 1:29 (?) años, delito contra la salud, no consumidora
de drogas
. Entrevista 2: 43 años, delito contra la salud, reincidente,
consumidora de drogas
. Entrevista 3: 24(?) años, delito contra la salud, no reincidente,
no consumidora de droga
. Entrevista 4: consumidora de drogas
. Entrevista 5: 29 años, delitos contra la propiedad, reincidente,
no consumidora de drogas
. Entrevista 6: 24 años, delitos contra la propiedad y contra
la salud, no reincidente, consumidora de drogas
. Entrevista 7: 50 años, delito contra la salud, reincidente,
no consumidora de drogas
Las entrevistas se realizaron en las propias cárceles,
bien sea en despachos, bibliotecas, la escuela o los patios. El contexto
de la entrevista tuvo sin lugar a dudas sus inconvenientes, por encontrar
limitaciones de horarios y por tratarse de un espacio que impone una fuerte
coerción sobre la persona entrevistada y en cierta medida también
sobre la entrevistadora. Pero a su vez, este mismo contexto hizo que en
ocasiones las reclusas tuvieran menor impedimento al hablar de algunas
cuestiones pues al estar, en la mayoría de los casos, condenadas,
no tuvieron reticencias a hablar de los delitos que las llevaron allí.
Por otra parte, probablemente, el encontrarse solas, no rodeadas de su
familia, ha procurado una mayor autonomía y libertad en la conversación
en relación a algunos temas, sobre todo respecto a las relaciones
de género y a la situación de las mujeres dentro de su comunidad.
Al definir determinados perfiles y realizar las entrevistas
a mujeres gitanas encarceladas, nuestra intención era descubrir,
si lo hubiera, un discurso común al grupo definido y discernir
así mismo los matices que dentro de este colectivo podríamos
encontrar en relación al proceso de criminalización que
sufre. Lo que nos interesaba era conocer la lectura que de este proceso
hacen las propias gitanas y ver las perspectivas de futuro, las alternativas
y posibilidades tanto colectivas como individuales que se plantean.
El discurso de nuestras entrevistadas se ha vertebrado
en torno a la rápida transformación sufrida en la comunidad
gitana, vinculada por una parte a la introducción de las drogas
ilegales y por otra a un proceso de absorción o cambio en los estilos
de vida que sin embargo no conlleva una salida de la marginalidad en la
que tradicionalmente se ha visto situado este colectivo. La edad, la relación
con las drogas y el grado de prisionización serán elementos
que introducen variaciones al discurso común.
2. Sobre la identidad gitana.
Una constante en nuestras entrevistadas ha sido que la
definición principal de su identidad se da en negativo es decir,
por lo que no son. El principal rasgo definitorio de lo gitano es que
no son payos lo que implica y se traduce en la vida cotidiana en discriminación
frente a la sociedad mayoritaria. Lo gitano se vincula así, en
primer lugar a la pobreza, al analfabetismo, a lo poco moderno:
Es curioso que a pesar de la resistencia a la asimilación
que los gitanos han mostrado a lo largo de los siglos no exista una gran
conciencia de grupo respecto al resto de la sociedad. De esta forma, a
menudo las entrevistadas hablan de los gitanos en tercera persona ( "ellos",
"los gitanos son") marcando así una distancia respecto
al colectivo, aunque este alejamiento no suponga entrar en el otro colectivo,
el de los payos. Se adopta la perspectiva de la "sociedad" contraponiéndola
a "los gitanos" y se asume el discurso mayoritario sobre la
necesidad de una asimilación, una conversión a lo payo
Yo sí porque los pones a todos juntos y siguen con la misma
rutina del día ¿no? Las costumbres que ellos tienen, sin embargo,
yo pienso ¿no? Para mí pues, no sé, yo siempre he vivido
con paisanos y me he adaptado mucho a las costumbres de ellos, aunque
mi familia ya venía así, pero me he adaptado a ellos y
he aprendido a vivir como ellos y a estar como ellos, precisamente las
familias gitanas juntas sí está bien pero para que se
integren más así, yo pienso en la sociedad, mejor que
estén con los paisanos, repartidos, no todos en grupos porque
si no es lo mismo en vez de chabolas pero en un bloque de pisos(E1).
En los casos en los que se ha producido un alejamiento
de la comunidad gitana, debido en la mayoría de los casos, a problemas
de toxicomanía (véase más adelante) este extrañamiento
respecto a la comunidad se agudiza y se reproduce, apenas sin matices,
el discurso peyorativo respecto a los gitanos:
Sí pero la estuve escuchando yo, era como un programa que
hicieron entre gitanos, estaban discriminados y querían hacer
un partido yo no sé qué, pero, vamos, salían gitanos,
es que estaban todos sentados y eran gitanos, si es que se les ve, coño.
Si es que damos el cante donde vamos, luego también queremos
que nos den cosas, de "tó" venga. Y, luego, hace poco
pusieron una finca nueva para los gitanos y al día siguiente
están metiendo a los burros o haciendo fogatas dentro de una
casa, pero, hombre, cómo vas a hacer una fogata dentro de una
casa, no saben ni lo que era una bañera, qué dices. Normal
que nos pongan en los campos y nos digan venga vosotros por los ríos,
que es lo vuestro, y luego se quejan. Si es que no notan nada, dejan
dormir en los campos por ahí, si en ciertas fincas hay vendidos
hasta los azulejos ¿qué queréis? Es verdad, en Palma dieron
allí unas fincas, pero guapísimas, y eran supergrandes
los pisos, muy guapos, no tardó una semana y estaba aquello...
hicieron de todo, menos lo que era un piso de todo, fogatas, las gallinas
dentro, los burros por los ascensores, ¡por Dios! Pues pa’ eso, quedaros
en el campo porque para joder a la familia que realmente quiere, que
sus niños pues conozcan lo que es una lavadora, conozcan lo que
es un váter, porque es que hay gente, familias gitanas que no
saben, no saben lo que es una lavadora, ella con su cubo ya lo tiene
todo arreglado.(E6)
De entre los valores que las entrevistadas atribuyen
a la comunidad tal vez sean el de la solidaridad y el respeto a la autoridad
de los mayores los considerados más positivos y rescatables, aunque,
a la vez, se repite a menudo que son unos rasgos en proceso de desaparición:
Bueno, pues veo que a la hora de un problema estamos muy unidos,
eso es una de las cosas. Por ejemplo, aquí en una cárcel,
hay un problema, ahora no somos muchas gitanas, estamos muy unidos.
En la calle, pasa un problema y tienes a tus hermanos, estamos muy unidos.(E1)
A ver. ¿Qué más me gusta de los gitanos? Pues cuando
hay, por ejemplo, una pelea entre gitanos, que el viejo pone paz, también
me gusta mucho, la manera que habla.(…)Porque, no sé, porque
los respetan, porque al ser el viejo es el que pone la paz. Entonces,
el que es más joven, si está hablando el viejo, se calla.
Y hace caso a lo que le dice el viejo. Entonces, eso me gusta. .(E5)
Pero más allá de estos aspectos y de la
omnipresente conciencia de discriminación hemos encontrado dificultades
para que las entrevistadas definan de forma sustantiva que significa "ser
gitano" o "ser gitana". La única definición
se produce al acercarnos a los aspectos más folclóricos
de la cultura gitana, emergiendo entonces el orgullo de raza y de identidad
pero de una forma tópica y sin apenas matices: la alegría,
el baile, el deseo de libertad y, sobre todo, la boda aparecen como las
características de un grupo cuya identidad parece alimentarse en
gran parte de la imagen que de ellos se tiene.
Para ser gitana pues la raza de mi gente y yo me encuentro muy orgullosa
de ser gitana porque yo soy gitana de padre y madre, yo me siento muy
orgullosa y mi marido igual, él es gitano de padre y madre. ¡Vamos
que no hay ninguna mezcla! (E3)
Lo que guardaría de ser gitana, pues la alegría que
tienen, los cantes, los bailes, las bodas gitanas, no sé, me
gusta, es que para nosotros es un poquito complicado, por ejemplo, una
mujer gitana cuando se casa va virgen, a mí eso y a cualquier
gitana le hace sentirse orgullosa, aunque hoy en día, como suelen
decir, en la variación va el gusto. Han cambiado mucho las cosas.(E1)
Podemos afirmar que en nuestras entrevistadas apenas
aparecen diferencias respecto a los discursos payos sobre esta comunidad
por lo que de alguna forma podemos concluir que los gitanos asumen de
una forma poco crítica la definición que desde el exterior
de ellos se hace. Lo que nos da a entender que la gitana es una identidad
individual o incluso familiar pero en todo caso lejos de la definición
de un pueblo gitano. Y esta identidad viene definida sobre todo por la
discriminación: a los gitanos se les discrimina por pobres, por
analfabetos y también por gitanos. Es por ello que las entrevistadas
mencionan una y otra vez el término racismo para referirse al trato
que la sociedad paya les otorga:
Es que hay mucho racismo que es por pobres, pero hay mucho racismo
que no es por pobres tampoco, porque ya puedes tener 200 millones, ya
te puedes meter en la urbanización de casas mejores que haya,
que siempre dicen ahí hay un gitano (…), ya saben en la barriada
de nosotros si un gitano vive. Y no es porque uno no tenga dinero o
no tenga uno cosas o no tenga vergüenza hablando, sino porque ya
son racistas.(E3)
2.1.Mujeres e identidad gitana.
Al contrario de lo que ocurre cuando hablamos genéricamente
de lo gitano, cuando hablamos de lo que es una mujer gitana, los atributos
parecen estar más definidos. Las mujeres con las que hemos hablado
encuentran en el papel y situación de las mujeres gitanas una de
las grandes diferencias entre la sociedad gitana y la sociedad paya.
En este sentido nos ha sorprendido la vigencia de la
boda gitana y la importancia que a este rito se le atribuye. Hemos comprobado
una y otra vez que este rito es considerado como lo gitano por antonomasia.
Desde las generaciones más mayores a las más jóvenes
"casarse a lo gitano", en la mayoría de los casos, es
calificado como "lo más bonito que le puede pasar a una mujer".
Al referirse a la boda gitana, lo gitano toma cuerpo y por ello, se acude
a él cuando se quiere llenar de contenido la identidad.
Bueno, para mí, el ser gitana, no sé ¿no? Me siento
muy orgullosa de ser gitana, por supuesto, hombre, si hubiese sido paya,
tampoco me hubiese importado, pero, o sea, no sé, para mí
el ser gitana, no sé, me gusta, me gusta el hecho de que yo sea
gitana pues porque, es que no se cómo explicártelo, no
, por ejemplo, en los payos, las bodas se celebran de otra manera, sin
embargo, en los gitanos, las bodas se celebran, son unas bodas encantadoras,
una boda gitana (...) son preciosas, el pañuelo de la que se
va a casar, sacan el pañuelo y se lo enseñan al suegro
y bueno, suben a la mujer a hombros al marido también lo suben
a hombros, empiezan a cantar y se tiran tres o cuatro días cantando
y es muy bonito, muy bonito, yo me siento orgullosa de ser gitana, por
supuesto.(E6)
Aunque en algunas ocasiones, entre las gitanas más
jóvenes y distantes de la comunidad este rito dé miedo y
se vincule a un papel de la mujeres que no se quiere para sí, lo
bello del rito prevalece:
Porque es muy fuerte, hablando en plata, a una mujer te desvirgan,
una "ajuntaora" ¿Tú has visto alguna vez una "ajuntaora"?
(…)Eso es una pasada. Yo prefiero que me desvirgue mi marido que no
me desvirgue una mujer, vamos. Porque eso es muy doloroso, yo lo veo
muy bestia, toda la familia mirándote tus partes, y para adentro,
qué dices, eso con más cuidadito...(…) yo lo veo un poco
salvaje. Luego todos felices, tú llorando, toda llena de sangre,
todo el mundo cantando. No. Yo con mi marido en la cama, con mucho cuidadito,
déjate de rollos. Pero, bueno, sí, aparte es muy bonito,
porque hay gente que guarda su virginidad muchos años y es muy
bonito, las bodas muy diferentes, las payas y las gitanas, una boda
de un gitano puede durar hasta semanas, pero semanas y la del payo no,
va al convite y punto, se acabó. Y, luego, la novia y el novio
se van, pero los gitanos, la borrachera, el cante y eso me gusta. Eso,
hombre, eso sí me gusta, faltaba ya, ya no puedo cambiar al otro
bando. Pero sí, está bien. .(E6)
Las gitanas parecen entender que una de las mayores diferencias
respecto a las payas y uno de los elementos fundamentales de la identidad
de las mujeres gitanas es el control que sobre la sexualidad ejercen los
hombres del grupo sean pareja u otros familiares. Los hijos numerosos
y a edades muy tempranas aparecen como la forma de control masculina sobre
las mujeres en las generaciones más jóvenes:
.- ...Preservativos no sabía ni lo que eran, lo que veían
de su madre, no, no, las mujeres para tener hijos, pero, bueno, puedes
tener hijos pero no tener diez ni doce hijos. Una gitana normal y corriente,
ahora, si es bonita hasta los catorce y quince años, luego ya
se casa, engorda y la ves y dices ¡ por Dios!. Si el año pasado
era una niña bonita ¿no? Un cuerpecito. La han destrozado, los
gitanos es que la han destrozado y luego ella siempre en casa y ellos
por ahí con una y con otra, y todas las enfermedades te las pegan
ellos porque es que no saben ni lo que es un preservativo. Tú
le dices a un gitano ponte un preservativo para hacer el amor y te mete
tal paliza que se te quita hasta las ganas de hacer nada, porque lo
primero que piensa es que tú, que te da asco y te crees que te
va a pegar algo y no lo acepta, un preservativo, no sé por qué,
si es una cosa muy normal. .(E6)
Pero esta conciencia aparece también en las generaciones
más mayores:
Que lo gitanos no quieren, no quieren que tomemos pastillas no quieren
nada, quieren tener muchos hijos (...) Porque dicen que así no
dejamos a los maridos, para que no nos vayamos con otros(...) Entonces
nos quieren tener todos los años con un niño chico por
eso (E7)
La autoridad que los hombres ejercen sobre las mujeres
de la familia y que en ocasiones se convierte en violencia, es otra de
los aspectos que distinguen las relaciones entre los sexos de la comunidad
gitana respecto a la paya:
Hombre, no sé, vamos a ver. Por ejemplo, yo y tú
vivimos en el mismo sitio ¿no? ¿entiendes? y tú vas trabajando,
vas viviendo bien, tienes buena dieta, vas bien con tu marido, tienes
tus hijos mu’ bien; los gitanos no. Según qué matrimonios,
según. Porque a lo mejor, si yo estoy casá y a lo mejor
mi marido me da muy mala vida. .(…) Te pega, maltrata a los niños.
.(…) Pero pasa. Entre los gitanos mucho pasa eso. Que hay matrimonios
que les pegan mucho a la mujer. Sea por lo que sea, a lo mejor porque
este cenicero no le gusta que esté ahí, o eso no está
bien para él, o cualquier cosa. Después los gitanos son
mu’ celosos, no veas las que montan. No te pueden ver con ningún
hombre más, porque se creen que... otras cosas. Y eso yo en los
payos lo valoro mucho. Porque los payos es diferente,(…) Por ejemplo:
Una mujer habla con un hombre y su marido la ve y no pasa nada. Una
mujer puede ir, no sé, a cualquier sitio sola y él le
deja libertad para que vaya donde vaya. Pero los gitanos no. Somos diferentes.
Porque a mí, por ejemplo, mi marido, yo no tengo la libertad,
por ejemplo, que tienes tú. Entonces, a mí me gustaría
eso. Entre los payos eso lo veo bien. .(E5)
Se considera que las payas tienen más libertad
y capacidad de decidir sobre las cuestiones de la vida cotidiana y esto
desde las gitanas entrevistadas se ve en general positivamente. Trabajar
en actividades tradicionalmente consideradas como payas, vestir de una
forma más libre y tener más libertad de movimiento, son
algunas de las "ventajas" con las que las payas cuentan y para
las que ellas se ven limitadas:
A mí me gusta que la gente sea más liberal, o sea,
que por ejemplo, no ven bien que te busques un trabajo. Gitanos que
son así que no ven bien que trabajes en un sitio, en un restaurante
o en un bar, yo eso no lo comprendo, aunque ahora ya están mucho
más modernizados, pero ellos no lo ven como muy bien, o la forma
de vestir, yo creo que va por zonas ¿no?. (E1)
Aunque también en ocasiones, entre las mujeres
más tradicionales, se considera la libertad de la que gozan las
mujeres payas como desmesurada, signo del exceso de individualidad del
mundo payo:
Lo que no me gusta de los payos es que dejen tanta libertad a las
mujeres. Porque, por ejemplo, si ve a su mujer que a lo mejor se va
con otro y ha dormio con él, se lo perdonan. Y eso no me gusta.
(…) Porque, no sé, porque un hombre, si quiere a su mujer, no
tendría que dejar que haciera éso con otro hombre.(E5).
3.Cambio y ruptura en la comunidad gitana.
3.1.Cambios estéticos y cambios en las costumbres:
Una constante en nuestras entrevistadas ha sido la percepción
de que se están produciendo cambios importantes entre los gitanos.
Estos cambios se hacen visibles en las nuevas actitudes y conductas de
los jóvenes y de las mujeres.
Hombre, han cambiao mucho pues, por ejemplo, antes la juventud
no iba a las discotecas, entre gitanos. No fumaban. No nos poníamos
la ropa ahora que nos ponemos, vamos con pantalón corto, con
falda corta, fumando por la calle y antes éso pues no se hacía.
Porque antes el gitano, antes delante de un gitano, nadie fumaba.(E5)
Pero son sobre todo las mujeres, con su nuevos estilos
en el vestir y costumbres, la forma más visible del cambio
Pero que hay niñas que realmente, hoy en día, las
ves y es que no parecen ni gitanas, las ves "p´a" ellas y
en la calle si haces una encuesta , yo creo que la mitad quieren ser
azafatas, porque son así, son muy pijitas ahora, visten mucho
como los payos, van con ellos, las discotecas. Antes nosotras no íbamos
a las discotecas porque no nos dejaban, aparte de que no, no nos dejaban.
Hoy en día sí, las que se visten, se ponen, han cambiado
mucho las maneras ¿no?. Antes de los moños no salían,
se hacían un moño, sus zapatillas, su falda larga y hasta
hoy en día no, se ponen hasta minifalda, cosa que antes no te
dejaban.(E6)
Si en el epígrafe anterior decíamos que
era la definición que de las mujeres gitanas se hacía lo
que de alguna forma daba identidad a lo gitano, es evidente que el cambio
que en ellas se produzca significa también cambio en toda la comunidad.
Sí pero han cambiado mucho. Las gitanas se han integrado
más y se han hecho más independientes, no dependen tanto
del marido que me tiene que llevar aquí, ellas llevan su carro,
conducen, estudian, también se sacan su carné, han cambiado
mucho. Pero todavía falta (…), hay otro tipo de gitanos que,
al final, todos venimos siendo iguales, con un nivel más alto,
unos más integrados otros menos integrados, todos somos iguales,(…)
Pero que tienen distintas formas de pensar también te lo digo
Siguiendo con la idea de que las mujeres son el pilar
fundamental sobre el que se asienta la tradición gitana actual,
podemos decir que desde la perspectiva femenina, y sea cual sea la edad
de la entrevistada, las relaciones hombre gitano / mujer gitanas son vistas
por éstas como desventajosas. A pesar de ello, en las generaciones
más viejas no se hace un cuestionamiento de las relaciones entre
los sexos dentro de la comunidad, asumiéndose la desigualdad como
ley natural, sin hacer nada para evitarlo. Sin embargo, entre las mujeres
más jóvenes se pone en cuestión la autoridad masculina
y se percibe un cambio en las relaciones de género que no sólo
se ve como positivo, sino que se reclama y busca. En ocasiones, buscar
una pareja no gitana - "payo o lo que sea, menos gitano"-
es el medio para salir de unas relaciones entre los sexos que ya no se
aceptan.
"Lo que me gustaría es que se quitara de la regla gitana
pues que la mujer tanto valga el voto de ella como el de él.
No siempre lo que diga el hombre. Tanto él como ella, porque
la mujer gitana no, o sea es lo que diga el marido y en eso no estoy
de acuerdo. Si el marido dice esto, esto, aunque ahora se les lleva
mejor. Ya te digo también son distintas familias y distintas
personas no todo el mundo piensa igual, pero eso sí, eso no me
gusta, por ejemplo, bueno pues esto y porque lo diga él es esto,
¿sabes?. Lo que más me gusta de ellos pues, no sé cambiaría
también un poco la forma de vivir de ellos, por ejemplo, si se
pueden integrar más en la sociedad y vivir en una urbanización,
en pisos de estos de protección oficial, que se integren más,
fuera el chabolismo. (E1)
3.2. Gitanos modernos y gitanos antiguos:
La transformación que se produce en la comunidad
se personaliza en dos estereotipos del gitano. Así, las entrevistadas
hablan del contraste existente entre los gitanos antiguos que son "más
cerrados" frente a los modernos entre los que estos cambios se aceptan.
No cambian las mentalidades de los individuos, sino que el cambio viene
por sustitución de unas generaciones por otras. En ese tipo de
argumentaciones de manera implícita se habla de una dominación
de los mayores sobre las generaciones más jóvenes, dominio
que va perdiendo fuerza pero que tiene aún su presencia
Hombre, pues porque han cambiao mucho las leyes gitanas pero que
eran viejas. Los de antes que eran más antiguos, lo veían
mal. Pero como ya han muerto los antiguos y se han quedao ya los más
jóvenes, bueno lo ven de otra manera.(E5)
Se habla genéricamente de gitanos modernos como
aquellos que abandonan las costumbres viejas. Sin embargo tenemos que
tener en cuenta que la palabra modernidad no es un término unívoco
y que a veces la modernización se entiende de forma diferente a
lo que se hace en la sociedad paya. Es el caso, por ejemplo, de lo que
se considera como antiguo y moderno respecto a la edad de casamiento:
El gitano muy antiguo quiere casar a sus hijas a partir de dieciocho
o veinte años. Porque mi hermana la otra se caso con dieciocho
años, y claro yo decía que me quería casar, y con
quince años mi padre no me quiso casar y entonces yo me junte
con mi marido (…) hay padres que quieren que sus hijas se casen tarde,
porque ellos dicen si mi hija se casa con quince años, no disfruta
nada de la vida, ahora se casan se llenan de hijos y ya.(E3)
3.3. Abandono de los modos de vida gitanos como
forma de integración:
En general, el cambio que se está produciendo
en la comunidad gitana se lee en términos de acercamiento al estilo
de vida payo, acercamiento que se considera positivo.
También tienen lo suyo ¿no?, pero los prefiero, la verdad
es que sí, sin discriminar a los míos ni nada, pero sí,
hombre, es que en todo, en la manera de hablar, la manera de vestir,
la manera de actuar, son gente normal y corriente. También esta
gente lo ha tenido toda la vida y nosotros pues no, nosotros siempre
hemos sido los de los carromatos, por los campos (E6)
Estamos viviendo donde estamos viviendo porque no nos queda mas
remedio (…) que aguantar. Pero si yo me pudiera meter en uno de esos
de pisos de payos o en una urbanización de payos, yo mejor convivo
con los payos que con los gitanos.(E3)
En consecuencia, el "tener un aspecto de payo"
se considera una virtud, signo de la integración social que se
desea, la medida de haber superado la discriminación y prejuicios
que sobre los gitanos existen:
(Mis hermanos) están todos casados, están todos casados
con payos, o sea que, los ves y no dicen que son gitanos, porque una
es médico, la otra trabaja en un bingo, la otra lleva una empresa
de máquina de esas de construir, máquinas de construir
fincas, máquinas de esas grandes y bien..(E6)
Entre las gitanas jóvenes este acercamiento a
la vida paya no se lee como un peligro de perdida de identidad, ya que
a pesar del acceso a las condiciones de vida de la que gozan los payos,
consideradas objetivamente mejores que las propias, los gitanos seguirán
siendo gitanos a pesar de que cambie el estilo de vida.
Las costumbres gitanas viven dentro de nosotros ¿entiendes? Y eso
siempre va a estar ahí aunque vivas en un piso o vivas en un
chalet. Eso se lleva por dentro como la procesión ¿no? Luego
llega el momento de ir a una boda y das lo que eres, una gitana, una
merienda, yo qué sé, cosas así. Eso está
dentro de nosotros y punto pero no tiene nada que ver con la forma de
vivir, con la forma de pensar, ya te digo, cada uno es un mundo. Yo
puedo pensar de una manera y otra gitana puede pensar de otra manera.
Yo, particularmente, mi forma de pensar y mi manera de ver las cosas
son así. (E1)
3.4. El futuro de los hijos.
Es curioso que si bien las mujeres y los jóvenes
son la prueba visible de los cambios que se están operando, los
hijos se convierten en la medida de integración efectiva o no de
los gitanos en la sociedad general . El conseguir que los hijos tengan
acceso a determinado consumo, sobre todo de juguetes, que los hijos disfruten
de los juguetes de los que otros niños disfrutan es una de las
medidas de éxito para las gitanas entrevistadas. Así se
repiten las referencias a los Reyes Magos, considerados como ejemplo del
bienestar obtenido.
Yo pa’ esos niños quiero lo mejor del mundo. Porque es que
ya te digo... Pero como ahora son chicos, ahora ellos van a su colegio,
juegan con sus amigos. Han tenío buenos Reyes, por ejemplo, estos
Reyes pasaos han tenío buenos Reyes. Han aprobao to’as. Venga:
Quieres esto... una consola, una vídeoconsola; una bicicleta,
bicicleta (E2).
Junto al consumo, la educación toma importancia
a la hora de lograr un futuro mejor para los hijos. Educarse supone mayores
probabilidades de un trabajo normalizado, dejando trabajos pesados como
el de la venta ambulante y la chatarra, obteniendo beneficios como el
sueldo y las vacaciones. A la vez, la educación se ve también
como alejamiento de la marginalidad y de la droga:
Yo a mis hijos quisiera lo mejor del mundo, porque yo a mis niños
los he metido a la escuela, yo quisiera que se sacaran él titulo
al menos para ir a trabajar, al menos para que no tocaran la droga porque
si ellos tocan la droga, si no se enganchan, van a estar presos, y si
no están presos, se van a enganchar, y yo quisiera que mis hijos
no tocaran la droga igual que la he tocado yo.(E3)
Vinculado a esto, existe también cierta crítica
a la forma en la que las mujeres gitanas educan a sus hijos. Es constante,
por ejemplo, la mención a las peleas entre madres por los hijos
como ejemplo de educación demasiado protectora de los niños,
en la que la madre defiende y complace los caprichos del hijo, más
allá de lo que sería razonable. En ocasiones, se sitúa
esta actitud hacia los hijos en el origen de muchos de los problemas que
sufren los gitanos.
Porque los gitanos yo que sé, si yo soy gitana y estoy muy
contenta pero los gitanos siempre traen peleas traen cosas, y por los
niños siempre se están discutiendo y tonterías,
y a lo mejor los payos si te pelean uno de los niños con uno
de los payos, y ella ni hace caso del niño y yo tampoco, entonces
pues siempre nos llevamos bien y estamos tranquilos de todo en cambio
entre los gitanos siempre hay follón.(…) Es que si yo veo que
mi hijo le pega al otro o el otro a mi hijo y yo no me hago cuenta,
y tu te lo metes por medio, es normal que yo defienda a mi hijo, con
el dolor de madre y encima le han pegado a mi niño (E3)
Ahora se recoge . Por ejemplo, tú te llevas a un niño
payo y sabe comportarse, y en cambio, te llevas a uno gitano y no lo...
y no lo hace. Y éso está mu’ bien también, está
mu’ bonito, porque también sepa lo que está bien y lo
que está mal, porque en cambio los gitanos no se lo enseñamos
a los niños. .(E5)
3.5. El cambio como quiebra de la comunidad.
Sin embargo cuando las mujeres hablan de cambio también
lo hacen en un aspecto negativo. Aquí podemos más bien hablar
de una quiebra dentro de la comunidad que no se vincularía tanto
a un cambio producido, propiamente, por los nuevos estilos de vida, sino
que vendría definida por la presencia de la drogas y la toxicomanía.
En este caso las transformaciones dentro de la comunidad no supondrían
el acceso a viviendas, trabajo y bienes a los que se aspira sino un empeoramiento
de las condiciones de vida y en definitiva, el mantenimiento en la marginalidad.
Ha hecho que se enganche mucha gente. Ha hecho que vivamos de otra
manera, porque ha hecho que incluso haya muchas peleas por lo mismo,
por la droga. Ha hecho también que vamos... que las personas
que a lo mejor han estao bien se tengan que enganchar a la droga y que
mueran por la droga, eso ha hecho la droga. .(E5)
En estos casos sí, existe una lectura totalmente
negativa de la transformación sufrida entre los gitanos. Y frente
a la situación actual, las generaciones más viejas hablan
con añoranza del pasado, pintando una imagen bucólica del
estilo de vida gitano que se ha perdido de forma irremediable.
Sí, ahora todo es más moderno señorita, porque
a pesar de que ahora la vida esta más moderna pero la vida de
antes era más bonita y más sana y se vivía mejor,
porque antes nunca, que yo recuerde de mi juventud, nunca han estado
mis padres presos, ni yo, ni en mi familia, ni en la familia de mi marido,
pues antes se ponían, cuando no tenían nada que hacer
hacían canastos, poner las bestias, estaban las mujeres vendiendo
sus telas y nunca han tenido problema y todo era más bonito,
más sano y ahora desde que esto ha venido a relucir a España,
la droga pues ya hay una democracia mala.(E7)
3.6.El papel de lo religioso
Por ultimo y vinculado a la idea anterior, si hablamos
de los cambios que se están produciendo en la sociedad gitana actualmente,
es imprescindible hablar de la progresiva implantación de la Iglesia
Evangelista en los últimos años. Las entrevistadas se refieren
a ella sobre todo por la labor que está realizando entre los drogodependientes
y alcohólicos, así como por la mejora que esta doctrina
introduce en la vida cotidiana y familiar.
La gente toda esta que está metida en el culto (…), son
gente que intenta, incluso que apoyan mucho a esta gente, los aconsejan
para que vayan al culto, yo es lo bueno que veo ahí ¿sabes?,
por ejemplo, pues eso en una iglesia pues no lo veo. Sin embargo los
gitanos del culto como que van recogiendo y les van hablando, y a poco
a poco los van llevando, los van intentando meter con ellos para que
salgan, y es lo bueno que tiene el culto. Ayudan muchísimo. (…)
Porque intentan por todos los medios y una vez que los llevan, dudo
mucho de que salgan, pero, aunque sea, los mantienen ahí aunque
sea ocho meses, pero son ocho meses que han estado fuera ¿sabes?. Yo
eso lo veo muy bien, es lo que valoro mucho de ellos. Ya no lo de la
palabra que den, que ya te digo que se expresan muy bien y te llena
mucho pero veo muy bien esa labor que hacen con la gente así,
les aconsejan muy bien y todo eso (E1)
Por la familia de mi marido hay mucha metida en el culto, te ayudan
mucho para que no venda droga, te quitan los pensamientos para que no
la vendas, para que no la fumes, porque ellos se vuelvan de esto del
señor, y ellos la droga no la tocan y ellos se buscan su venta
normal como todo el mundo.(…) Si yo a lo mejor cojo un papel de esos
del culto que traen las canciones y me siento bien y confío en
ellos, pero yo los curas no confío en ellos.(E3)
Las entrevistadas hablan de la cercanía que esta
iglesia muestra frente a lo frío y lo lejano de la Iglesia Católica.
Es curioso constatar que si bien la creencia en Dios, la apelación
a Dios en momentos de problemas es constante, no existe un interés
por tomar partido por las diferentes doctrinas de las diferentes Iglesias
y no se ve la necesidad de definir la pertenencia a una u otra, tomando
de cada una de ellas lo que más gusta o interesa en cada contexto.
La Iglesia de Philadelphia habla más "a su manera"
"se canta muy bonito" . Esa es la ventaja frente a la
Iglesia Católica cuyos representantes resultan distantes a nuestras
entrevistadas y con las que no parecen comunicar:
He ido un par de veces al culto, en algunas ocasiones, bueno por
este tema, como mucha gente salía del tema de droga, los maridos,
pues íbamos ahí las gitanas, porque les llenaba a ellos
más, o les daba más, no sé, a mí me gustó,
por ejemplo, cómo se expresan los evangelistas, porque tienen
otra forma de expresarse, por ejemplo, a un padre o un cura, el cura
se basa más en la Biblia, en los textos y en lo escrito mientras
un gitano, que es un gitano, pero tiene otra forma de decirlo, que te
llena más, ¿sabes? Me gusta eso, yo para mí, entro en
una Iglesia y cuando necesito pues busco a Dios en la Iglesia pero en
el culto lo que me llama a mí la atención pues era eso,
su forma de expresar, su forma de expresarse a Dios, su forma de comunicarse
con Él cantando, de exponerle ahí ¿no? sus cosas y la
forma que te llena más, te llena más el culto pero no
sé, yo soy católica, me inclino más a la Iglesia
¿no?. (E1)
De hecho la relación cercana a Dios existe independientemente
de la participación en cualquier tipo de rito. La apelación
directa a lo divino hace comprensible el distanciamiento mostrada hacía
la religión católica, uno de cuyos elementos es, precisamente,
la necesaria intermediación en la relación con lo divino
A mí me gusta, a mi me gusta pero claro, yo no he ido nunca
porque, los que están metidos en el culto antes de vender droga,(...)eso
estando en el culto eso no se puede hacer entonces yo lo que he dicho,
¿para qué quiero entrar en el culto, si estoy engañando
a Dios? pues para eso no voy, y no lo engaño porque El sabe que
yo me tengo que mantener, tengo que comer no me voy a mantener en el
aire, pues si Dios sabe que estoy robando que estoy vendiendo droga
yo eso para que, para ir al culto, pues no yo no voy. (E3)
4. Las relaciones con la sociedad paya: servicios
sociales y asistencialismo.
Trabajo y vivienda son las constantes demandas de nuestras
entrevistadas. La denuncia por la discriminación a la que son sometidos
por el mundo payo se conjuga con una constante demanda de asistencia que
palie las carencias que sufren.
Hay mucha gente que está desfavorable u otra peor, yo pienso
que deben darles más oportunidades, por ejemplo, en las viviendas
e intentar de colocarlos (…) en los medios que ellos tengan, o un trabajo
¿sabes?, no sé otra oportunidad para ellos y aunque ahora estamos
mucho más integrados todavía hay gente que nos rechaza
(E1)
Sin embargo esta demanda no responde a una reivindicación
de los derechos que como ciudadanas les corresponde sino que toma la forma
de una queja individual hacia los poderes más inmediatos, pensando
que la resolución de los problemas depende, exclusivamente, de
la voluntad de las personas supuestamente influyentes con las que entran
en contacto (sean educadores, asistentes sociales, voluntarios o investigadores
sociales)
.Yo espero, pido, a ver si me encontraran un trabajo en la venta
ambulante(E1)
Se apela al humanismo y no a la ciudadanía como
apoyo de sus demandas. Por ello, su queja toma forma de suplica en vez
de reclamación. Igualmente se atribuye a la persona que gestiona
los recursos la capacidad y poder sobre ellos, no dibujando la estructura
administrativa que la supera. De alguna forma se confunde el rol desempeñado
con la persona que lo desempeña. Podemos decir por ello que entre
la comunidad gitana se da un total desconocimiento de los derechos y recursos
que, en cuanto ciudadanos y ciudadanas, pueden requerir de los poderes
públicos y esto es también aplicable a la forma en que es
vivido el proceso judicial y penal (véase más adelante)
5. La problemática de la droga
5.1. El círculo droga- trabajo. De la economía
marginal a la economía ilegal.
Junto con la discriminación sufrida frente a la
sociedad paya, la cuestión de la droga es uno de los temas más
presentes entre las gitanas encarceladas. Sea como vendedora, sea como
consumidora, o ambas a la vez, la droga esta en la mayoría de los
casos relacionada directamente con el proceso de encarcelamiento. La presencia
de la droga es constante en la vida cotidiana de la mayoría de
las mujeres entrevistadas. Por un lado, porque numerosos gitanos han encontrado
una forma de subsistencia a través de ella. Por otra porque muchos
gitanos y gitanas han caído en diversas toxicomanías.
Los gitanos, mira, los gitanos antes eran muy felices con nada,
con nada, pero hoy para comer y tal, los gitanos siempre han sido una
alegría, siempre se la pasaban cantando, bailando, antes no había
estos problemas, ha muerto mucha juventud gitana, no había estos
problemas pues por esto mismo porque son gente muy ignorante, hay los
que se han llevado algo y los que han sacado algún dinero, y
muchos millones en claro han sido los de arriba. Más bien los
gitanos, por decirlo, los han utilizado y no conocen eso y lo prueban
por ignorancia, por ignorancia. (E1)
Por el lado de la venta, las entrevistadas nos hablan
de que la droga ha sido una salida a la marginación que en el mercado
laboran sufren los gitanos y gitanas. Habiéndoles estado vetado
el mercado laboral normalizado ya sea por falta de formación, ya
sea por discriminación, las mujeres y hombres gitanos se han dedicado
tradicionalmente, además de a otros oficios ya en vías de
desaparición, a la realización de labores marginales tales
como la recogida de chatarra , los trabajos de temporada en la agricultura
y, sobre todo, a la venta ambulante de todo tipo. Sin embargo en las últimas
décadas los gitanos han visto su margen de maniobra en estos sectores
cada día más mermado por limitaciones de tipo normativo
que se les van imponiendo y, a la vez, porque otros grupos van acaparando
esas labores. Este cerco a sus actividades económicas tradicionales
es una queja constante en las gitanas entrevistadas.
Porque, por ejemplo, si yo voy a un mercao y a mí no me dejan
vender, me quiten lo poco que tengo. Si a mí m’han quitao lo
poco que tengo y ya no tengo otro dinero pa’ poder ir a emplear ropa
o a emplear lo que sea, ¿yo de dónde voy a sacar ese dinero?
Si nos han robado. Porque trabajamos como podemos. Porque el trabajo
a mi no me lo dan por mi cara. Porque tienes que tener unos estudios,
tienes que tener, yo qué sé, los diplomas esos que dicen....
Las cosas esas que ya no sé ni cómo les llaman. Porque
a nosotros no nos dan un trabajo asín porque asín. Entonces
si vamos al mercao y esto nos lo han quitao, tendremos que buscarnos
la vida pa’ poder comer y pa’ darles de comer a nuestros niños.
.(E5)
De esta forma la venta de droga se ve como única
salida para la subsistencia familiar. Es una labor que da más dinero
que las actividades habituales, no necesita una formación especial
y puede ejercerse sin que ello suponga un gran perturbación en
la vida cotidiana de estas mujeres (no tienen que salir del barrio, pueden
simultáneamente atender a sus labores familiares y del hogar, etc.)
Esta pasando eso porque casi todas las gitanas nos estamos poniendo
a vender droga porque no nos dan trabajo porque si cuatro payas y cuatro
gitanas van a pedir trabajo, ponen a las cuatro payas y a las cuatro
gitanas las deja sin trabajo. Entonces tenemos una chorrada de niños,
tenemos unas casas para echar pa'lante, tenemos muchas cosas, muchos
problemas, no tenemos un duro, no tenemos nada, de donde cogemos dinero,
pues tenemos que echarnos a vender droga, porque es que no tenemos otra
solución, uno quisiera estar como todo el mundo en sus casa,
con sus maridos, con sus hijos, con su familia y no estar aquí
como yo, ya veinte meses estoy fuera de mis hijos, pero que remedio
nos queda.(E3)
El aumento de los miembros de la familia y la incapacidad
de obtener los medios de subsistencia considerados como necesarios por
medio de la(s) actividad(es) desarrolladas hasta entonces suelen ser habitualmente
el hito que decide a las mujeres o a los miembros de la familia a dedicarse
al comercio con drogas.
Porque yo primero tenia un niño, y con mi marido recogiendo
chatarra podía tirar y ya con el segundo yo pensé que
ya con 4.000 pesetas yo no puedo hacer de comer, hacer de cenar, calzar
los niños, vestirlos y la limpieza para comprar muchas cosas
que me hacían falta y entonces yo decía de dónde
echo mano. Fue mi marido a buscar trabajo y le dijeron que ellos no
tenían ningún trabajo vacío. Y entonces yo me dije
voy a ponerme a vender droga.(…)allí había mucha gente,
yo me decía así se gana el dinero muy fácil, por
lo que yo dije a mi me hace falta yo dije a vender para mis hijos. Me
cogieron y es lo más fuerte que he tenido.(E3)
Pero en ocasiones no es tanto la necesidad como el deseo
de mejorar y de tener acceso a determinados niveles de consumo lo que
induce a la venta de drogas. Esta es una actividad tentadora que a pesar
de los riesgos aporta un dinero que llega fácil, sin excesivo esfuerzo,
a diferencia de los habitualmente realizados por los gitanos.
Pues ha hecho que... pa’ que ganen más dinero. Por eso ha
sido la droga que ha entrao, ha entrado en el pueblo gitano. Porque
ha hecho que viva el gitano mejor. Se ha comprao coche, se ha comprao
casas, se ha comprao muchas cosas, con la droga. Y eso ha sido que entre
más droga en el pueblo gitano. ¿Entiendes?(…)- Es una forma de
ganar dinero más fácil. .(E5)
Son trabajos que son muy duros y ganan tres pesetas, si es que es
normal que se tiren a la droga. Hombre, porque una persona normal y
corriente que trabaje yo qué se, ya tiene un sueldo al mes, por
lo menos de ciento y pico, quiera o no ya puede sobrevivir, aunque tenga
un hijo o dos, sobrevives, pero los gitanos que tienen de diez a doce
hijos cómo van a sobrevivir con cien o doscientas... no vives
y ya pues eso te viene alguien te ofrece el rollo y lo haces. (E6)
Pero sin embargo, es un dinero que se pierde tan fácil
como vino. Las mujeres entrevistadas se sienten en general, las últimas
piezas de un aparato que las supera. La detención y posterior encarcelamiento
las deja en la misma posición del principio y con un panorama nada
esperanzador a la salida de presidio (véase más adelante)
Es que no merece la pena, porque si te tiras un mes fuera y te ganas
a lo mejor siete u ocho mil duros o veinte mil duros y luego entras
aquí pues no tienes a lo mejor ni para pagar el abogado.(E3)
Sin embargo, es casi siempre imposible caracterizar a
las mujeres encarceladas como exclusivamente vendedoras. En la mayoría
de los casos o ellas mismas o sus maridos, o sus hijos están enganchados
y la mayoría de los ingresos provenientes de la venta se destinan
al consumo dentro de la familia. De esta forma las mujeres entrevistadas
se ven envueltas en un círculo del que no se ven capaces de salir
y del que la droga se convierte en protagonista.
Muchas también porque tienen los hijos enganchados y a lo
mejor no las cogen con cantidades grandes pero pagas igual por una grande,
igual por medio kilo que por cincuenta gramos. A lo mejor lo compran
para administrárselo a los hijos porque, por desgracia, la mayoría
de las gitanas son así, tienen dos o tres hijos enganchados y
a ellas les supone un gasto pues a lo mejor uno que fume cuatro o cinco
mil pesetas diarias, supone un gasto pues de veinte mil pesetas. Yo
lo sé porque yo lo he hecho, y no para venderlo, y dicen bueno
compro esto y se lo van administrando ¿sabes?, a lo mejor venden unas
pocas para poder pagar la mercancía y volverla a emplear, pero
es para sus hijos. Yo lo sé porque me ha pasado igual con mi
marido(E1).
Por ello podemos decir que fuera de la imagen de los
grandes carteles de la droga, la mayor parte de las mujeres encarceladas
no son mujeres que se hayan enriquecido, sino como mucho, mejorado su
nivel de vida pasajeramente.
Han sido los payos quien han enseñao las gitanas. Porque
el payo le ha dicho: Toma, véndeme esto y esto pa ti y esto pa
mí. Pues venga trae. Si en realidad son... e.. no tienen culpa.
En realidad, no, no, no, es que no. Nosotros tenemos que ir más
para arriba. Esto es, esto es una cadena. (E2)
5.2. Mujeres como consumidoras y como vendedoras.
Esto nos lleva de nuevo a abordar el papel que las mujeres
cumplen en su comunidad y de como la droga afecta a ese papel. A menudo,
la mujer de la casa (sea como madre o como esposa) se convierte en la
proveedora y administradora de droga dentro de la familia, protegiendo
de esta forma a los miembros de la misma.
Los gitanos, yo conozco muy poquitos que roben, hoy en día
ya, pues tiene que haber de todo, pero así antes, qué
va, para eso está más la familia gitana, ven que están
enganchados y para que no se vayan a robar pues la misma madre, a escondidas
del marido, o de los hermanos mayores, le da para que se meta o para
lo que sea, que prefiere que no roben por si lo meten preso, todas esas
cosas. Los payos se van a robar y se van a robar y roban a todo quisqui,
los gitanos no. (E6)
Es por este papel que se considera que si bien la drogadicción
es mala siempre, lo es más en el caso de las mujeres pues supone
el desmembramiento de la unidad familiar.
No sé, es que no lo entiendo, es que si no lo ves o por ignorancia
lo haces, dices vale de acuerdo, pero viendo las consecuencias que trae
y la gente que muere, es que yo no lo entiendo porque dice, yo he hablado
con muchas, muchas compañeras por qué se han metido y
eso, porque se han sentido solas o por depresión. Yo llevo cinco
años y medio sola,(…), yo he tenido a mi hija y he pasado muchas
fatigas con ella y lo he pasado muy mal, yo he llevado muy buena vida,
yo no me aislado ahí por fumarme dos chinos..(…) Yo sé
que hay gente que dice , bueno están deprimidas o cualquier cosa
y se fuman un chino y se aíslan pero no los entiendo, no sé
que se aíslan pero no lo puedo entender porque para entenderlo
hay que estar ahí. (E1)
La madre se convierte en la figura fuerte de la familia,
la que puede y debe garantizar la pervivencia del núcleo familiar.
Si bien se justifica de alguna manera la toxicomanía del varón
, la de la mujer se considera una gran irresponsabilidad que pone en peligro
lo más importante para una mujer que son sus hijos.
Porque ellos son más hoscos, que entran más y salen
más, tienen mas juntera mala. ( que tiene malos amigos) a lo
mejor encuentra tres compañeros tres buenos y tres malos pero
a lo mejor uno de estos le dice prueba esto y se le gusta ya esta caído.(…)
A con la mujeres es distinto, las mujeres dicen, no, yo tengo muchos
niños, a mi nunca me ha pasado por la imaginación yo probar
eso(…). Porque mi marido también ha estado con la droga así
vendiendo y así como yo. Pero luego le dio la manía de
probarla y se ve que le gusto. Y empezó, empezó.(…) En
el hombre es feo que este enganchado pero en las mujeres es mas feo
que este enganchada.(…) Porque la mujer debe estar en su casa con sus
niños y si tiene que estar atenta del marido, que este atenta
del marido o que se haga sus cosas, pero de engancharse y engancharse
el marido es destrozar una casa entera. Si yo tengo mi marido enganchado
y yo no fumo pues yo voy llevando mi casa pa'lante pero si fumamos los
dos, pues allí ya no hay ninguna salvación, ya cada uno
tira por un lado, ella buscándose la vida por un lado, el marido
buscándosela por el otro, y ahí ya no hay control ninguno.(…)
yo tengo mi cuñado enganchado y mi hermana no fuma, tienen tres
niños y mi hermana lleva su casa muy bien pa'lante y llevan sus
niños muy bien pa'lante, si ya estuvieran los dos ya fuera muy
distinto(…) [en] la barriada, esta un matrimonio enganchado por eso
yo se que un matrimonio enganchado no tiene vista ni de casa, ni de
niños, ni de nada y están los niños tirados o si
no viene la asistenta y se los quitan los niños porque mayormente
se los quitan, él tirado por un lado buscándose la vida
y ella tirada por otro lado, yo así no veo vida, eso no es vida
ninguna. (E3)
Es por todo esto que podemos decir que en el caso de
mujeres gitanas toxicómanas se produce un extrañamiento
respecto a la comunidad gitana, un separarse de su comunidad Esto es comprensible
ya que de alguna forma , tal y como se deduce de lo dicho hasta ahora,
la propia drogadicción indica que de alguna manera ya se ha dado
un alejamiento respecto a los roles que de ella se esperaban. De esta
forma la distancia tomada con la comunidad gitana queda patente en la
forma que toma su discurso. Por esto más arriba comentábamos
que en estos casos podemos hablar más de una quiebra que de un
cambio generacional.
5.3. Necesidad e imposibilidad de eliminar la
droga: acercamiento al discurso generalizado de los payos.
Curiosamente todo este contacto continuo con la droga
no hace que se desarrolle un discurso diferencial con relación
a este tema. Sea defendiendo una legalización controlada, sea considerándolo
un mal del que la sociedad no puede deshacerse, el discurso de las gitanas
no se diferencia de los tópicos más comunes de la sociedad,
que habla de las drogas, en general, desde una mayor lejanía y
desconocimiento
La droga deberían quitarla radicalmente(...) A lo mejor seria
bueno lo de la droga en pequeñas dosis pero para personas que
la necesitan, o en una farmacia o en un hospital o donde fuera, pero
vender no, yo la he tocado pero no la toco más por supuesto porque
ya vendí una vez y ya no vendo. Pero deseo que la quitaran. (E3)
Es interesante constatar que mientras el discurso en
torno a la droga es bastante homogéneo, poco tendente a la liberalización
de su consumo, cuando hablamos sobre la responsabilidad sobre la venta,
el discurso se diversifica en relación, por una parte, al delito
por el que están presas y, por otra, con relación al consumo.
Entre las consumidoras se tiende a acusar a las "mujeres viejas"
-prototipo de la vendedora- de hacerse ricas a costa de su drogadicción
mostrando además un desprecio palpable hacia su clientela.
Porque son malillas,¿no?... Pero esto es un mundo porque es que...
Mira la drogá. Mira la enganchá. Pero desgraciá,
¿si eres tú la que l’has vendió la droga!( ...) es que
las mujeres mayores (…) es que dan asco escucharlas hablar, porque ellas
son las primeras que se aprovechan de nosotros, de los toxicómanos.
Ellas son las primeras que, que si les llevas a lo mejor una prenda
que vale tres mil duros, te dan na’. Y son las... Llegan aquí
y se compran muy buenas cremas, mu’ buenos gel y se lavan mucho. Y en
la calle no se lavan. ¡Eh! Y están como pordioseras. (E2)
Por parte de las vendedoras, en cambio, se dice sentir
lastima hacia los consumidores entre los que, en la mayoría de
los casos, se encuentran también miembros de la propia familia.
Pero en cambio no existe un sentimiento de culpabilidad, pues sintiéndose
el último eslabón de una larga cadena, descargan toda la
responsabilidad en los "peces gordos", aquellos cuyos intereses
hacen que sea imposible intentar acabar con el problema.
Hombre, gustarme, me gustaría que no hubiera droga pero como
eso no lo llevamos nosotros, lo llevan los grandes, la droga no la van
a quitar en la vida, al revés, si cada día salen más
cosas nuevas. (…) Es que no le conviene, no sé de quién
será el rollo, del Gobierno o de lo que sea pero no les conviene
para nada quitar la droga, porque ahí todo el mundo gana, el
que menos te esperas está pillando de ahí, o sea que,
qué va. Y, luego, por lo menos, si fuera buena, como hace años,(…)
encima que estamos volviendo nosotros ricos a la gente, encima nos matan
a nosotros. (E6)
Por último, entre el pequeño grupo de gitanas
cuyo encarcelamiento no está vinculada a las drogas parece existir
un miedo a verse mezclada en la dinámica que este comercio crea,
pero también una valoración moral, en el que la droga es
una forma de ganar dinero más condenable que otras actividades
ilegales tales como el robo.
El tráfico de drogas es que no, ya..., ya no sé lo
que dicirte porque... había mucha competencia entre los gitanos
por la droga. Que si, sabes, han vendio... Yo qué sé.
Esa es una cosa que nosotros no la hemos tocao. Porque no, no nos gusta.
Aparte que no nos gusta, porque nos da miedo. Porque le tenemos miedo
a éso. Yo, por lo menos... si yo toco eso mi marido se puede
enganchar, me puedo enganchar yo. Me da mucho miedo. (E5)
Hombre claro. Me parece mucho más grave vender droga que
ir a robar. Porque ir a robar al fin y al cabo no hacemos daño.
Se hace daño, en un sentido, claro, se hace daño porque
a lo mejor a la mujer que le has quitao el dinero, es el único
dinero que tenía... Se hace daño. Se hace daño...
peor... en la droga... porque en la droga vas vendiendo y vas matando
tú a la gente. .(E5)
6. Proceso de encarcelamiento y prisión.
6.1. Exceso de penas y desconocimiento del proceso
judicial y penal.
En las conversaciones informales y entrevistas mantenidas
con las reclusas gitanas, ha quedado patente la desorientación
y falta de comprensión de todo el proceso de detención ,
juicio y encarcelamiento. No conocen la función ni finalidad de
las distintas instancias por las que transcurren y tampoco los procedimientos
de cada una de ellas. Por ello podemos decir que las gitanas con las que
hemos hablado sufren a menudo una indefensión derivada esencialmente
de su ignorancia del procedimiento. Las mujeres encarceladas que tienen
una mayor experiencia en prisión y/o un mayor nivel instrucción,
son conscientes de este problema y así lo explicitan en las entrevistas,
demandando soluciones concretas para este colectivo:
Siempre ha habío... es que... cómo se llama... la
palabra esa... una descriminación siempre con los gitanos. (…)
Lo que pasa es que la población gitana es más inculta,
no tiene asesoramiento, no saben la mayoría ni leer ni escribir,
se crían en sus leyes. Pero esas qué leyes son, esas leyes
le sirven a ellos, del mundo de ellos. Ahora vienes a una cárcel,
y entra alguna y le quitan los hijos, por la cara, ¿a mí me van
a quitar un hijo por que yo entre presa? ¿por la cara? A mí me
tendrán que dar un buen motivo. (...)necesitan más asesoramiento,
es decir, aquí en la cárcel debería de haber alguien,
o poner a alguien que los asesore. Bueno, mire, usted ha entrao por
esto, usted la condena que va a cumplir es equis tiempo, de esta manera
se le acorta más, haciendo esto más, si lo lleva... así.(E2)
Todas las entrevistadas coinciden en lo excesivo de las
penas que se les imponen, más aún cuando en rarísimas
ocasiones los hechos por los que se les acusa implican daños personales:
La mayor parte de las gitanas encarceladas están acusadas por delitos
de hurto (el "descuido"), pases de droga y venta de papelinas.
Las penas que estos delitos implican en el código penal les resultan
del todo desproporcionadas: "piden los años como si fueran
rosquillas" es la expresión habitual utilizadad para referirse
a esta desproporción.
A menudo se acusa a los jueces de racismo en la aplicación
de penas y también de no tomar en consideración circunstancias
específicas de la persona (fundamentalmente drogadicción
y responsabilidades familiares) que deberían, a su juicio, influir
en la aplicación de la pena. A la angustia habitual en las presas
se suma en el caso de las mujeres gitanas, la angustia por el bienestar
de los hijos, pues la mayoría de ellas los tienen y, tal y como
hemos dicho más arriba, la responsabilidad de su cuidado es fundamentalmente
suya.
Si, yo veo todo esto muy mal muy mal, por lo menos para las mujeres
muy mal, muy mal.(...) Porque si debemos de cumplir una condena, un
castigo lo deberíamos de cumplir en la noche en la cárcel,
fuera de nuestros hijos pero, ante todo, los días estar con ellos,
porque imagine una que tenga siete, ocho niños, todos pequeños
todos, la carga de niños por ahí tiraitos todos(E3).
A la preocupación por el bienestar por los hijos
que están fuera, se une el miedo a la perdida de su custodia. En
esta línea, hemos podido constatar que son numerosas las mujeres
que han perdido la custodia de los hijos o cuya tutela ha quedado en manos
de las instituciones. En la mayoría de los casos las mujeres muestran
un total desconocimiento sobre la situación exacta respecto a la
tutela de sus hijos y de las posibilidades de recuperarlos a la salida
de prisión.
6.2. Las diferentes cárceles son diferentes
castigos.
Pero si bien la carcel es genéricamente mala,
las distintas condiciones de las diferentes cárceles pueden ser
consideradas como un agravamiento de la condena. La estructura arquitectónica
del edificio, la localización, la mayor o menor abundancia de recursos,
servicios y actividades suponen un plus a la propia condena. En este sentido,
las mujeres entrevistadas hablan negativamente de las nuevas prisiones,
más burocratizadas, más automatizadas comparándolas
con las más viejas dónde el trato es más cercano
y más personal debido al mayor contacto diario con los trabajadores
del centro. Frente a la idea de mayor seguridad argüida para la creación
de estos macrocentros, las entrevistadas hablan de la deshumanización
que este tipo de cárceles suponen:
Se les ocurrió la gran idea ¿no? de meternos aquí
para adentro. Yo no lo veo bien y ahora peor en las cárceles
que hay porque ahora todo con máquinas, ahora, las cárceles
de por ahí todo lo llevan con ordenadores, es que todo, hasta
si quieres comprar por ordenador te lo hacen, antes por lo menos echabas
tu instancia ¿qué quieres? Pues esto, esto y esto. Ahora no,
ahora la lista por ordenador y lo que quieras el ordenador, tú
ya ni ves lo que vas a comprar(E6)
La falta de finalidad de su estancia en la cárcel
es otra de las constantes de las entrevistas. El aburrimiento, la falta
de actividades, el tedio producido por la repetición de la rutina
diaria preside la vida cotidiana en la prisión. La mayoría
de las presas sienten que se pasan el día "tiradas en el patio"
La cárcel se asume como un periodo de apartamiento de la vida habitual,
de espera en un espacio en el que nada sucede.
La peor impresión es que no puedes salir cuando tu quieras
o a la hora que tu quieras y estas todo el día chapada y yo miraba
el reloj la primera vez. Ya ahora se hace una a la idea porque ya he
estado una vez presa, se hace uno a la idea de lo que es y de lo que
no es. La primera vez uno es un timoneo.(E3)
Existe poca formación y menos aún orientación
de cara a la salida. La mayoría de las mujeres reclaman la posibilidad
de usar el tiempo de la pena en actividades que les aporten conocimientos
o recursos económicos. En concreto, es general la demanda de talleres
productivos, especialmente escasos en las cárceles de mujeres.
El trabajo en la cárcel posibilita no ser una carga para la familia
y consigue que el tiempo "pase más rápido".
En otras cárceles hay talleres donde la gente que no tiene
"peculio" trabaja y gana setenta, ochenta, noventa mil pesetas
al mes. Las hay donde sales de un módulo y llega la hora de comer.
Donde te distraes. Donde... donde se te pasa la condena. Aquí.
Esto es morirte. Esto es... morirte. Aquí es... como las cabras.
El pastor les echa pa’ que coman de día y las cierra de noche.
Exactamente igual. (E2)
El poder tener junto a ellas a uno de los hijos convierte
la estancia en algo más llevadero. En los módulos de madres,
la actividad diaria de la mujer tiene como eje el cuidado del hijo/a tarea
en la que invierte la mayor parte de la jornada. A pesar de que eso supone
en la mayoría de los casos tener que renunciar a actividades formativas
y educativas del centro, la presencia del hijo sirve de apoyo moral a
la madre, le da tranquilidad y dota de sentido la rutina cotidiana. En
los módulos de madres , además, la disciplina suele ser
más laxa y existe una relación más cercana con el
funcionariado, siendo general la valoración de que en estos módulos
"se está mejor".
Porque, no sé cómo decirte, porque... no sé...
porque el niño me quita... me quita mucho. Porque el niño
m’alegra mucho a mi. Dispués tengo que estar mucho por él,
entonces tengo más cosas que hacer. Sin los niños pues...
me amargaría más(...)Pero es más bien por tener
el calor de alguien, de... Y aparte d’eso por mi niño también,
porque yo no puedo estar sin él. .(E5)
6.3. La cárcel como punto de inflexión
en la trayectoria vital
A pesar de que nuestras entrevistadas consideran que
la cárcel no cumple su objetivo de reinserción, se destaca
que en numerosos casos la cárcel sí que produce una transformación
en la vida de las mujeres gitanas aunque esta transformación no
sea necesariamente positiva.
Por una parte, en el caso de las toxicómanas,
se dice a menudo de la cárcel que "nos ha dado la vida"
en el sentido de que la drogadicción estaba llevando a la persona
a los límites de la supervivencia y la cárcel ha supuesto
volver a recuperar en parte la salud.
Yo tenia una tía muy enganchada, o sea, super enganchada
, ya no podía robar, no podía hacer nada, ni prostituirse
de lo mal que estaba físicamente, entonces (…) le pedí
a Dios, Señor, y le dije, Señor por favor, sé que
la cárcel no es buena para nadie, digo, lo único que te
pido es que la metan un mes presa, que le dé tiempo a recuperarse
y que vuelva a salir, que sea lo que sea, pero por favor, que se recupere,
porque es que si no, se iba a morir (E4)
En contraposición la cárcel ha sido, para
otras, el momento del engancharse, de pasar del consumo al hábito.
Yo me metía mis rayitas de coca de vez en cuando y se terminó.
No era tampoco... En la cárcel me enganché a la droga.
(…) A la heroína. A la puta heroína Con la heroína
ya caí aquí. Porque yo estuve aquí primero y después
me llevaron de conducción. Yo en la cárcel caí
en la heroína.(…) Fue cuando murió mi padre. Fue un palo
mu’ duro (E2)
Más específico del colectivo de gitanas
son los cambios de costumbres y de visión del mundo que en ocasiones
el encarcelamiento conlleva. La condena es muchas veces el tiempo en el
que se decide una ruptura con la pareja o también el momento en
el que se produce un abandono por parte del marido. Suele ser habitual
también la creación de vínculos afectivos fuertes
con compañeras presas (también con presos de los módulos
de hombres en el caso de las prisiones mixtas).
Aquí muchas, muchas aprenden muchas... se les abren los ojos...
porque los maríos muchas veces abusan de ellas, se aprovechan
de ellas. Las ponen a vender porque están enganchaos, las ponen
a pedir (…) lo que diga el marío... y ahora el marío...
ellas to’l día trabajando y el marío gastándoselo
por otro sitio. Eso el 99% de ellas. Y cuando entran a la cárcel,
por eso hay muchas separaciones... hay muchas cosas... porque... se
le abren a los ojos... se les abren los ojos... y dicen: ¡Ah, no! Yo
cuando salga trabajo pa’ mí, hija, (se golpea el pecho) trabajo
pa’ mí (...). De hecho yo lo he aprendío... ésto
que le estoy hablando pues cuando entré en la cárcel,
porque vi... y(E2)
En todo caso el encarcelamiento se traduce en muchos
casos en un alejamiento de la tradición gitana y un cuestionamiento
de la propia trayectoria vital. La transformación estética
que se observa en muchas de las reclusas se convierte en muestra de este
cambio de actitudes.
Entran con los vestíos que les llegan a las rodillas y a
la semana ya las ves con "mini-short", con falditas estrechas..(E2)
Sin embargo, es importante recalcarlo, este cambio no
es en sí un rasgo positivo. Pues, tal y como decíamos más
arriba, el alejamiento de la comunidad gitana no supone en general la
integración en la sociedad paya, sino que deja a la persona fuera
de su grupo de referencia pero a la vez en los márgenes de sociedad
hegemónica. Por ello no podemos decir aquí que se trate
de un fenómeno de integración o ni siquiera de asimilación,
sino de un fenómeno de aculturación en el que está
inmersa no sólo la población encarcelada sino la mayor parte
de la población gitana, pero que en la cárcel toma rasgos
más visibles.
6.4. El retorno a la vida "normal".
La visión del futuro tras la prisión puede
tomar dos formas entre las gitanas entrevistadas. En ocasiones, el periodo
en la cárcel no es más que un paréntesis en la vida
de la mujer, que aspira a recuperar con la salida de prisión. Es
sobre todo el caso de las mujeres cuya vida gira fundamentalmente alrededor
de su familia y que han cumplido penas relativamente cortas. Si bien la
cárcel ha podido suponer desequilibrios en el entorno inmediato
de la mujer presa, ésta no espera del futuro más que una
continuación del pasado que se vio interrumpido por el encarcelamiento.
No existe aquí desorientación, ni no saber que hacer tras
la condena, pues se trata simplemente de un retorno. Difícilmente
podemos hablar de la función reinsertadora de la cárcel
pues estamos hablando de mujeres fuertemente integradas en su medio.
Sin embargo, en otros casos, sobre todo entre las mujeres
que han tenido problemas de toxicomanía o un largo historial de
encarcelamiento, se muestran temores e incluso miedo ante la idea de salir
de la cárcel. A menudo no se sienten con fuerzas ni recursos para
plantearse un proyecto de futuro más allá de su estancia
en prisión. Entre las mujeres que han sufrido un proceso de prisionización
fuerte no existen a menudo bases fuertes sobre las que plantearse el futuro.
En ocasiones no se sabe qué hacer fuera porque
la mayor parte de su vida adulta ha pasado en la cárcel, no se
cuenta con un apoyo afectivo, siguen existiendo problemas de drogadicción,....Muchas
veces se asume que la vuelta a la cárcel es inevitable dado que
no existen condiciones en el exterior o en una misma para evitarlo.
De cara al futuro. Pues que nosotros nos tenemos que buscar nuestro
medio de vida, porque nadie va a venir a darnos un plato de comida.
¿Qué nos espera? ¿Cárcel? ¡Y qué le vamos a hacer!
¿Morirnos de hambre? (…) Los gitanos no pueden hacer na’. Cuantos más
kilos les den pa’ vender, más venden. Y si hay una familia de
veinte, caen diez y hay otros diez en la calle. Y si caen to’s pues
ya salen y cuando vuelven a salir lo vuelven a hacer. Porque no tienen
otro medio de vida. Porque si se ponen a vender ropa se la quitan, si
se ponen a vender fruta se la quitan. ¿Cómo comen los niños?
¿Se lo va a dar usted? ¿O el vecino? ¿O va a venir el presidente del
gobierno? (E2)
Pero en todos los casos se habla de las dificultades
de volver a habituarse a la vida exterior a la prisión cuando la
rutina carcelaria se ha interiorizado.
Tienes que salir de aquí y tienes que ser peor que un niño
tonto, porque hay gente que sale, hay gente aquí muchas amigas
mías y me dicen, R., yo salgo a la calle y yo alucino. Oigo a
lo mejor un claxon y se asustan, es que es normal, (...)se te queda
todo lo que has vivido aquí, todas las experiencias, en la calle
es que es igual, es que yo creo que lo haces igual, porque los horarios
se te quedan igual. Hay mucha gente que ha salido y se ha tirado muchos
años presos y luego se despiertan a la misma hora de aquí,
tienen que comer a la misma hora de aquí, porque son muchos años
y ya te habitúas a eso y eso en la calle no es así porque
una persona no cena a las siete de la tarde, no, porque yo me acuerdo
cuando estaba en la calle y, a las siete, ni la merienda, vamos(E6)
Por último las gitanas presas muestran preocupación
general a la hora de buscar recursos económicos. Se ve imposible
la idea de lograr un trabajo asalariado dado que si ya su condición
de gitana y en la mayor parte de la veces analfabeta hace casi imposible
lograr un empleo, ahora se une a ello su condición de expresidiaria.
... y hablando de los gitanos: si yo voy a una tienda, a pedir un
trabajo, tengo que hacer el currículum ¿no? Pon, pon, pon, ya.
Por ser gitana o porque hayas estado en la cárcel tú di
que ese trabajo ni lo sueñes. ¡Ah! pues bueno, venga, ya nos
lo pensaremos, venga usted dentro de dos o tres días o ya la
llamaremos. No te van a llamar en la vida. Y ahora viene un payo, que
es un hijo de la gran puta y es más malo que yo... y se lo dan.
(E2)
En este sentido es general la queja de lo poco que la
cárcel prepara para esta salida ya sea en el plano formativo, ya
sea en asesoramiento
Dicen que esto es para reinsertarte. La cárcel la hicieron
para reisertarte, pero yo no creo que esa la palabra,... porque de la
reinserción aquí ¿qué hay? Si aquí hay cuatro
paredes y te quitan, si es que te lo quitan todo, si aquí no
ves un animal, no ves a lo mejor un campo lleno de flores ¿no? (...)
La reinserción pues tendrían que cogerte darte tus coloquios,
decirte mira esto así, esto así, pero aquí te dejan,
cuando tienes tu condena te vas. Yo eso no lo veo bien. (E6)
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