Hijas de María Auxiliadora (Salesianas)

La obra de Don Bosco y Madre Mazzarello para las chicas

Una presencia que se afirma poco a poco

 

    Las Hijas de María Auxiliadora llegaron a España en 1886. Fijaron su residencia en Barcelona, en una torre tipo chalet, donación de Doña Dorotea de Chopitea; esta torre sería más tarde la sede de las Hijas de María Auxiliadora (Salesianas) en España, hasta la constitución de las nuevas Inspectorías españolas.

    Los primeros tiempos estuvieron marcados por la pobreza en el número de hermanas y los medios de subsistencia. Había una sola Inspectoría en España. Poco a poco fueron aumentando las vocaciones y con ello la fundación de nuevas comunidades. Ya no era posible atender a todas las necesidades de una sola Inspectoría, por lo que el país quedó dividido en tres: Barcelona, Madrid y Sevilla. Así permaneció hasta que en 1993 la Inspectoría de Madrid se desgajó en dos, una con sede en la capital y otra con sede en León.

 

Una formación que prepara para una pluralidad de presencias

    Por lo que respecta a las casas de formación, cada Inspectoría tiene destinada una comunidad para la primera formación o aspirantado; en cambio, el noviciado es actualmente interinspectorial, con sede en Barcelona. En esta ciudad las novicias realizan la Profesión Religiosa al finalizar el noviciado y luego cada una regresa a su Inspectoría de origen; donde complementarán estudios teológicos con carreras civiles.

 

    Las obras que llevan adelante las 1.020 Hermanas y las comunidades de las Inspectorías de las Hijas de María Auxiliadora en España son en su mayoría colegios o guarderías, con oratorios o centros juveniles.