Los libros en la escuela:

En la literatura, lo único inapelable y duraderamente instructivo es el deleite mismo. Algo que hace disfrutar ya está enseñando algo, y algo infinitamente difícil y precioso, lo más básico para vivir cuerdamente: está enseñando a pasarlo bien con lo que uno hace.

Fernando Savater

 

Algunos de nuestros alumnos leen o han leído a la fuerza, por "mandato oficial", por que hay que presentar un trabajo para tal día...¿Cómo introducir la lectura en las aulas? En primer lugar poniéndose en la piel del lector. He aquí El Decálogo del Lector, leedlo, no tiene desperdicio.

LOS DERECHOS DEL LECTOR

  1. El derecho a no leer. La libertad de escribir no debe ir acompañada del deber de leer. Se evitará considerar a priori a cualquier individuo que no lee, un bruto potencial o un cretino contumaz.
  2. El derecho a saltarse las páginas. Uno puede saltarse perfectamente los párrafos, páginas o partes del libro que no le interesan.
  3. El derecho a no terminar un libro. Hay 36.000 motivos para abandonar una novela antes del final: la historia no interesa, sensación de haberla leído antes, no gusta el tema...¿Un libro se nos cae de la mano? Que se nos caiga.
  4. El derecho a releer. Se puede releer simplemente por el placer de la repetición, la alegría del reencuentro...
  5. El derecho a leer cualquier cosa. Se puede leer malas novelas. A cierta edad pueden estimular el saludable vicio de la lectura.
  6. El derecho al bovarismo (enfermedad de transmisión textual). La satisfacción inmediata y exlusiva de las sensaciones. No porque una joven coleccione novelas rosas acabará tragándose una cuchara de arsénico.
  7. El derecho a leer en cualquier lugar. Un ejemplo vale más que mil palabras: el soldado Fulano se presenta voluntario para limpiar letrinas. Es un trabajo despreciable pero rápido. Un cuarto de hora de bayeta le permite leer las obras completas de Gógol.
  8. El derecho a hojear. Coger cualquier volumen de la biblioteca y hojearlo. Se puede abrir Proust, Shakespeare o Chandler por cualquier parte; seguro que proporciona cinco minutos interesantes.
  9. El derecho a leer en voz alta. Leer en voz alta para uno mismo o para los otros es un ejercicio estimulante.
  10. El derecho a callarnos. Absoluto derecho a no opinar sobre lo que se ha leído.

Daniel Pennac

Después hay que hacer de la experiencia de leer algo activo, motivador, colectivo y sobre todo que ayude a pensar e imaginar. En las Aulas de Educación de Adultos intentamos que la lectura sea una vivencia colectiva y dinamizadora de sentimientos y pensamientos a través del forum literario.Se lee, se comenta, se investiga, se analiza, se escribe; en definitiva se viven las historias. Es la única forma de leer: viviendo otros mundos.

Para más detalles sobre la metodología, títulos de libros empleados, películas y material de apoyo, así como sugerencias, propuestas, materiales, etc. podéis enviarme un mensaje a danet@jet.es . Responderé a todo el que se moleste en escribirme. También podéis ir a la página del Centro de Educación Básica de Adultos, donde trabajo, buscar en el índice el apartado La Comunicación, y allí encontraréis una propuesta de trabajo y ejemplos de cómo leer obras completas.

 

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