Testigo importante en las luchas corraliceras de los tres
últimos siglos, ha sido objeto de disputa entre ganaderos y carniceros, al
igual que socorrida solución para problemas de paro, aliviando situaciones
económicas desde 1367 y alimento de las chimeneas tafallesas durante siglos.
Empezó a perderse como consecuencia de las Guerras Carlistas. La zona del Raso (fotografía de la derecha) junto al término del Monte Alto fue talada, e incluso en algunos casos vendida la tierra, para pagar las deudas contraídas durante dicha guerra...
Las primeras noticias que se tienen sobre el Monte Plano datan del Paleolítico Superior: se conoce la existencia de un taller de sílex con una industria microlítica. A una época posterior, posiblemente neolítica, corresponde el sílex recogido, que bien nos puede llevar a hablar del bosque como un territorio de caza en época prehistórica, aunque no se han hallado asentamientos.
La primera referencia histórica escrita es del año 1194, donde aparece integrado en el Patrimonio Real de Sancho el Sabio de Navarra, que lo protegía contra las roturaciones y talas de leña abusivas, permitiéndose la caza y el pastoreo. Seis años más tarde se construye la Ermita de Santa Brígida en el término de Olite.
Por un documento de Felipe IV (en el año 1630) la totalidad de los usos y goces posibles del Monte Plano se transfieren desde la Corona, y pasan a ser de dominio comunal.
En 1909 es roturado El Raso, término colindante al norte del Monte Plano, para utilizarlo durante tres años como campo de aviación y después, los años anteriores y posteriores a la Guerra Civil. Actualmente continua roturado y cultivado.
En 1963 el Ayuntamiento de Tafalla, atendió las propuestas
de los agricultores que querían aumentar la extensión de tierra de cultivo y
acordó su roturación
para
conseguir una superficie de 495 ha. Al año siguiente se roturaron 45 ha para
cultivos en el término de Tafalla, partiendo el bosque encinar en dos. En esos
años se inició una repoblación de unos 214.000 pinos en las laderas que miran
al oeste del Monte Plano de Tafalla.
En el inicio de la década de los ochenta se quemó la banda de encinas comprendida entre la escombrera y la banda roturada en el término de Tafalla. Otro incendio tuvo lugar en 1984 en el término de Olite, y ese mismo año el Ayuntamiento de Tafalla declara a la encina y al quejigo como especie de interés ecológico, paisajístico y cultural.
En 1992 también este Ayuntamiento aprobó ubicar en la banda roturada un pequeño aeródromo (fotografía superior) para la prevención de incendios de la zona. A propuesta de ANAN se acuerda recuperar la mayor parte del terreno roturado para repoblarlo con encinas, condición previa para la instalación del aeródromo y que todavía no se ha cumplido porque el Ayuntamiento ha seguido dando estas parcelas como lote de comunal para su cultivo.