La casa del vinatero
 

 

 

 

 

 

 

Cuadro de texto: Químico o boticario, alquimista de lo eufórico. Divino traficante del ribereño líquido, que todos los años la tierra regala de la misma cepa, variado.
Y el, igual de bueno lo forma al paladar goloso.
Y vendió el joven, por maduro y el añejo por reserva.
Bautizando exquisitos caldos sin nombre con la fama del cercano manantial.
Conservando su prestigio en exclusivos recipientes, solo dignos clientes estrictos y conocedores de su sabiduría