III. PLANTEAMIENTO,
OBJETIVOS E HIPOTESIS.
A la
vista de lo que se acaba de exponer y teniendo en cuenta lo siguiente:
1. La inclusión del trastorno de pánico en
las últimas clasificaciones psiquiátricas ha supuesto una mayor conocimiento de
esta enfermedad y se han realizado numerosos estudios encaminados a conocer la
patofisiología de la enfermedad, a pesar de lo cual los resultados son por el
momento poco concluyentes.
2. El
trastorno de pánico puede ser tratado efectivamente por ciertas drogas, sobre
todo aquellas con actividad serotonérgica por lo que es razonable pensar que el
neurotransmisor serotonina esté involucrado en la patofisiología del trastorno
de pánico.
3. No
es posible la realización de pruebas directas de medición de la actividad
serotonérgica central en humanos. Se
sabe que la serotonina influye en la secreción de hormonas por la pituitaria y
se presupone que las respuestas de hormonas de la hipófisis anterior después
del estímulo serotonérgico resultan de la estimulación de los receptores
serotonérgicos, por lo que las pruebas neuroendocrinas son un método muy útil
para la medición indirecta de la actividad serotonérgica central (35).
4. A
pesar de que varios autores han utilizado este abordaje para el estudio de la
actividad serotonérgica central en el trastorno de pánico, los estudios son
insuficientes ya que no existen datos concluyentes ni consistentes con respecto
a la respuesta hormonal a un estímulo serotonérgico en el trastorno de pánico,
debido en parte a la diferente potencia como agentes serotonérgicos de las
sustancias utilizadas y a las diferentes dosis y vías de administración
utilizadas.
5. Se trata de una enfermedad prevalente e
invalidante, por lo que se considera de interés realizar un nuevo estudio con
dosis bajas de clomipramina intravenosa, sustancia con especificidad por el
sistema serotonérgico, de cara a un mayor conocimiento de la patofisiología de
este trastorno.
Se
considera de interés realizar un nuevo estudio de estimulación neuroendocrina
con dosis bajas de clomipramina intravenosa, sustancia con especificidad por el
sistema serotonérgico, de cara a un mayor conocimiento de la patofisiología de
este trastorno.
NOS HEMOS PROPUESTO:
1) De forma general:
Obtener
un índice de la sensibilidad de los receptores 5-HT en el trastorno de pánico,
mediante la medición de los cambios resultantes en las concentraciones
plasmáticas de hormonas cuya liberación es regulada, al menos en parte, por la
actividad serotonérgica central, después de la infusión intravenosa de un
estímulo serotonérgico con clomipramina.
b) De forma específica.
1. - Conocer
los niveles hormonales basales de prolactina, cortisol y hormona de
crecimiento en el trastorno de pánico, saber si existen diferencias con los
controles y saber si los valores varían según las diferentes edades y sexos.
2.- Verificar
que la clomipramina intravenosa es una buena elección como agente serotonérgico
en una prueba neuroendocrina, capaz de provocar una respuesta hormonal tanto
en el trastorno de pánico como en controles y ver si existen diferencias en la
respuesta entre los grupos, para intentar deducir el grado de sensibilidad de
los receptores serotonérgicos en el trastorno de pánico.
3.- Saber
si en la respuesta hormonal a un estímulo serotonérgico existen variaciones con
respecto a la edad y el sexo, que pudiesen influirnos a la hora de comparar los
valores hormonales de ambos grupos diagnósticos: trastorno de pánico y control. Averiguar en que momento se producen las
mayores concentraciones plasmáticas del fármaco y si se detectan niveles de su
metabolito a lo largo de toda la medición hormonal. Averiguar si existen
diferencias farmacocinéticas, reflejada por la curva de concentraciones del
fármaco, entre los diferentes diagnósticos: trastorno de pánico y control, y si
existen diferencias con la edad y el sexo. También nos interesa observar en los
pacientes seleccionados para esta prueba neuroendocrina las variables sociodemográficas
y clínicas, personalidad, nivel de ansiedad, nivel de adaptación, evaluación
global, nivel de estrés y escala de fobias en los pacientes con trastornos de
pánico.
4.- Examinar
las correlaciones entre los niveles basales de hormonas (prolactina, cortisol y
hormona de crecimiento) y su correspondiente respuesta hormonal máxima después
del estímulo serotonérgico. Estudiar la correlación entre los valores basales
de hormonas en el trastorno de pánico.
5.- Saber
si existe una relación entre los valores hormonales basales y la concentración
plasmática máxima alcanzada por el fármaco.
6.- Saber
si existe una relación dosis-respuesta entre la concentración alcanzada por el
fármaco y la respuesta de las distintas hormonas.
7.- Estudiar
si existe relación entre las respuestas de las distintas hormonas al estímulo
serotonérgico.
HIPOTESIS:
1. La respuesta de prolactina al estímulo
serotonérgico con clomipramina está aumentada en el trastorno de pánico.
2. El cortisol basal está elevado en el
trastorno de pánico así como su respuesta a la clomipramina.
3. La respuesta de hormona de crecimiento a
la clomipramina está elevada en el trastorno de pánico.
4. No existe correlación entre las
respuestas de prolactina, cortisol y hormona de crecimiento al estímulo
serotonérgico con clomipramina ya que su secreción depende de diferentes
mecanismos.
5. En el grupo de edad en los sujetos que
participan en el estudio, no esperamos encontrar diferencias en la respuesta
hormonal al estímulo serotonérgico con respecto a la edad, ya que la prolactina
disminuye en edades avanzadas y la disminución de la hormona de crecimiento se
hace patente a partir de los 40 años; Con respecto al sexo, podrían estar
incrementadas las respuestas de prolactina y hormona de crecimiento en mujeres
ya que la secrección de ambas está aumentada por el efecto de los estrógenos
(389).