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Opiniones y sugerencias
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| | Aspectos medioambientales
El apartado 4.3.1 pretende proporcionar a la organización un
proceso para identificar los aspectos medioambiental es significativos que deberían
atenderse como prioritarios por el sistema de gestión medioambiental de la
organización. Este proceso debería tener en cuenta el coste y el tiempo que
supone la realización del análisis, así como la disponibilidad de datos
fiables. En este proceso puede emplearse información ya desarrollada por
razones reglamentarias o de otro tipo.
Las organizaciones pueden también tener en cuenta el grado de
control real que pueden tener sobre los aspectos medioambientales bajo
consideración. Las organizaciones deberían determinar lo que son sus aspectos
medioambientales, teniendo en cuenta los flujos materiales asociados con sus
actividades productos y/o servicios actuales y con los pasados que pudieran ser
relevantes.
Una organización que carezca de sistema de gestión
medioambiental debería, como un primer paso, establecer su situación actual
con respecto al medio ambiente, por medio de una revisión. El objetivo debería
ser la consideración de todos los aspectos medioambiental es de la organización
como base para el establecimiento del sistema de gestión medioambiental.
Aquellas organizaciones con sistemas de gestión
medioambiental operativos no tienen que llevar acabo dicho revisión. La revisión
debería cubrir cuatro áreas clave:
- a) requisitos legales y reglamentarios;
- b) una identificación de los aspectos medioambientales
significativos;
- c) un examen de todas las prácticas y procedimientos de
gestión medioambiental existentes;
- d) una evaluación de la información obtenida a partir de
las investigaciones sobre incidentes previos.
En cualquier caso, deberían considerarse las operaciones
normales y anormales dentro de la organización, así como las situaciones
potenciales de emergencia. Un correcto planteamiento de la revisión puede
incluir el uso de listas de comprobación, entrevistas, inspecciones y
mediciones directas y, resultados de auditorías anteriores o de otras
revisiones dependiendo de la naturaleza de las actividades.
El proceso para la identificación de los aspectos
medioambientales significativos asociados a las actividades en las unidades
operativas deberían considerar, cuando fuese relevante, los siguientes
aspectos:
- a) emisiones atmosféricas;
- b) vertidos al agua;
- c) gestión de residuos;
- d) contaminación del suelo;
- e) empleo de materias primas y recursos naturales;
- f ) otras cuestiones medioambientales locales y que afecten
a la comunidad.
Este proceso debería considerar las condiciones de
funcionamiento normales, las condiciones de parada y arranque de las
actividades, así como los impactos potenciales, juzgados con realismo,
asociados a situaciones de emergencia razonablemente previsibles. El
proceso trata de identificar los aspectos medioambientales significativos
asociados a las actividades, productos o servicios, y no pretende exigir una
valoración detallada de su ciclo de vida.
Las organizaciones no tienen que evaluar cada entrada de
producto, componente o materia prima. Pueden seleccionar categorías de
actividades, productos o servicios para identificar aquellos aspectos con mayor
probabilidad de tener un impacto significativo.
El control e influencia sobre los aspectos medioambientales de
los productos varía significativamente dependiendo de la situación de mercado
de la organización. Un contratista o suministrador de la organización podría
tener comparativamente poco control, mientras la organización responsable del
diseño del producto puede alterar dichos aspectos de forma significativa, por
ejemplo cambiando un único material de entrada.
Aun reconociendo que las organizaciones pueden tener un
control limitado sobre el uso y desecho de sus productos, deberán considerar,
cuando sea posible, los mecanismos adecuados para el manejo y desecho. Esta
disposición no debe suponer un cambio o incremento de las obligaciones legales
de la organización.
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